Trabajar desde casa y no morir en el intento

Llevo ya unos meses trabajando desde casa en un proyecto propio y me gustaría compartir con vosotros algunos consejos para esos aventureros o personas que, o bien ya están haciéndolo, o piensan en hacerlo en algún momento. ¡Vamos a ello!

De la oficina a casa

Crea un espacio sano

En cuanto tomé la decisión de trabajar desde casa tenía muy bien identificado dónde quería hacerlo. Tengo la suerte de contar con un espacio donde entra mucha luz y en el que se está bastante tranquilo y aislado. Sin embargo no me paré a pensar en qué tal estaba acondicionado para poder empezar a trabajar.

Cuando vamos a una oficina hay cosas que ya están hechas, pensadas por y para nosotros. Una de ellas es tener disponible un espacio, que normalmente, es bastante aceptable y sirve perfectamente para trabajar. Sí, es cierto que siempre que llegamos a nuestro nuevo sitio le damos un toque personal pero quiero ir más allá, el que se encarga de eso en tu casa eres tú. Detalles como tener una silla en condiciones para trabajar largas jornadas, una mesa a una altura adecuada, orientar el monitor hacia una posición buena para tu cuello, no ponerlo donde la luz pueda hacer que enfoquemos mal o estar sentado de una manera correcta son cosas que a la larga se notan. Créanme si les digo que puede resultar bastante perjudicial para tu cuerpo trabajar de cualquier manera. En mi caso aún sigo con contracturas por no haber reparado en estos aspectos. Y creo que me van a durar un tiempo ☹

Contracturas dobi du si no te haces con un buen sitio para trabajar allá tú ;)

Rutinas

Las rutinas son muy importantes para nuestro cerebro. Tener un horario más o menos establecido hará que enfoques cada día de una manera más activa. Recuerda que estás en casa, no es una oficina, úsalo a tu favor y no en tu contra. A mí este punto se me va a veces de las manos, llego a hacer jornadas extremadamente largas. Es bastante sencillo que en nuestro ciclo de adaptación haya momentos en los que nos sintamos que no hacemos algo realmente productivo, tenemos en nuestra mente el standard de trabajo de oficina, y el ansia de no tener resultados inmediatos puede hacer que nos lo tomemos demasiado en serio, que vayamos muy lejos con las horas que echamos. Cuidado con esto, trabajar en casa puede ser contraproducente si no sabemos controlarnos a nosotros mismos.

Levantarse, darse una ducha y vestirse para trabajar pueden ser hábitos que ayuden a normalizar esta situación. Piensa además en el ejercicio que hacías cuando ibas a la oficina, tendemos a creer que es poco pero cuando trabajamos en casa puede ser casi inexistente. Normalmente ir a la oficina conlleva andar un rato, subir y bajar escaleras, salir a tomar un café, ir a comer fuera, coger el metro, o simplemente andar dentro de la oficina para hablar con los compañeros son cosas que cuando trabajas en casa desaparecen. Y sí, correr detrás de las gatas o hacerte un café no cuenta como ejercicio. Es muy importante que creemos una rutina física. Hay personas que durante media hora salen a caminar, otras que van al gimnasio, otras que van a pasear al parque que tienen cerca de casa. Es importantísimo para nuestra salud y además para nuestra mente tener un periodo de ejercicio físico y desconexión. Lo mejor, hacer un esfuerzo físico grande y luego intentar descansar la mente meditando durante unos veinte minutos. Hacedme caso, yo estoy intentando crear esta rutina porque noto como va perjudicándome.

Aire libre y ejercicio ;)

Tareas

Planificarte el día justo a primera hora puede ayudarte a sentirte más productivo al final de este. Además el hacerlo de manera continuada, todos los días, hace que vayas cogiendo soltura planificándote y entendiendo como funcionas frente al trabajo. No lo olvides, esto es un prueba perfecta de detectar que posibles mejoras puedes hacer como profesional, estás sólo en casa, sin nadie a quien culpar de tus despistes, conócete, aprende a pulir esos problemas que tenías cuando estabas en la oficina. Entiende qué momentos en los que te procastinas son buenos y cuales son simplemente excusas para no hacer algo. Esto ocurre, la sensación de ver que no se avanza ocasiona que tu mente intente agarrarse a otras cosas, y con internet a mano es mu peligroso ^_^.

Un método que me sirve muchísimo es usar trello para crear mis tareas del día y ver cómo voy acometiéndolas. Esta muy bien para ir anotando comentarios en cada tarea, rollo ‘me vine arribe y pensé que hoy podía tener hecho el diseño de la landing page’ o ‘hola yo del futuro como ves la tarea la planificó tu yo del pasado para el martes de la semana pasada y no hay narices de que la termines. ¿Algo que quieras comentar?’. También lo uso para tareas como llamar a fulanito para decirle X cosa ;)

Otra herramienta que me va muy bien es pomodoro. Pomodoro es un método de gestión del tiempo el cual consiste en hacer una tarea determinada durante 25 minutos, luego descansar 5, y así hasta hacer cuatro etapas de 25 minutos, la última con un descanso mayor, entre 15 y 20 minutos. Esto hace que tu mente tenga pequeños ‘breaks’ en los que procastinar viene de lujo y además te da una medida perfecta para saber cuantos pomodoros (momentos de 25 minutos) te ha llevado a acabar cada tarea.

El ciclo pomodoro

Se tu amigo, no tu enemigo

Estar sólo con nosotros mismos tiene sus consecuencias. Una de ellas es tratar con nuestros miedos, futuras habilidades en potencia. Lo más normal del mundo es sentirse en una especie de montaña rusa de emociones donde una semana sientes que vas viento en popa y otra te preguntas qué demonios estás haciendo. Algo muy parecido a esta gráfica, en este caso de sentimientos con el framework Angular JS (momento friki)

Gráfica de sentimientos mientras aprendes AngularJS

Mas allá del momento nerd de la gráfica que he usado, lo que quería representar es que tenemos picos y valles cuando nos dedicamos a trabajar en nosotros mismos. En el caso que nos atañe, el de trabajar desde casa, es muy común empezar muy motivado hacia un objetivo, tras pasar unas semanas acabamos en un valle preguntándonos que estamos haciendo, el cual salvamos en otro pico de euforia tras un pequeño éxito o sensación de ir avanzando, de nuevo otro valle y así hasta el momento en el que estemos. Esto se conoce como crísis de identidad. La buena noticia es que es muy normal, la mala que hay que pasar por esto. Un consejo que viene muy bien es que cuando te encuentres en uno de esos picos escribas en un posit, papel, o donde te venga mejor un mensaje para tu yo futuro. Darte ánimos describiendo como te sientes cuando estás en un pico. De esta manera cuando estés de bajón leer tus mensajes puede hacer que no pierdas el foco y que entiendas mejor que estás en un simple proceso de entendimiento y evolución de tus miedos, además de darte la sensación de que verdaderamente si que estás avanzando.

Ser social

El ser humano es un animal social. El hecho de trabajar desde casa puede convertirse en la excusa perfecta para desconectar del resto del mundo. Es increíble como el hecho de pasar la mayor parte del tiempo en tu casa puede convertirse en tu peor aliado. Hay personas que acuden a cafeterías a trabajar por el simple hecho de ver a personas, de escuchar ruido, de sentirse parte del mundo. Esto en casa no pasa y es tremendamente importante para tu mente que haya algún tipo de interacción con el mundo, oblígate a hacer algo social. El problema puede llegar a ser tan grave que existen webs creadas para recrear este tipo de ambientes y conseguir algo de realidad dentro de la excesiva calma. Tu creatividad se alimenta del entorno, recuérdalo, un entorno plano o estático hace que poco a poco se apague y con ella una de las razones de trabajar para ti mismo, y lo más importante tú autoestima se ira minando si llegas a aislarte. Una buena idea puede ser ir unos días a las semanas a algún espacio de cooworking, acudir a meetups o eventos de tu mundillo, o simplemente obligarte a quedar con tu grupo de amigos y charlar sobre cómo van las cosas.

Convierte tu decisión en un mecanismo de mejora interno, no en una herramienta para volverte ermitaño y solitario.

Central Perk. Un gran ejemplo de qué hacer al final del largo día :D

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