Entrevista con la co-fundadora de DemocraShe

Bronagh Hinds, la voz de la mujer en las negociaciones por la paz en Irlanda del Norte

La activista se entrevistó con The Southern Cross durante su estadía en Buenos Aires.

Por Brenda Lynch Wade

Bronagh Hinds ha dedicado su vida a predicar la paz en Irlanda del Norte, haciendo campaña a favor del respeto a todas las comunidades y creencias religiosas, así como también se manifiesta en favor de los derechos de las mujeres y promoviendo el desmantelamiento de armas de todos los grupos paramilitares. Hinds ha formado parte de diversas organizaciones no gubernamentales que luchan por los derechos humanos, como por ejemplo Oxfam, la Equality Commission for Northern Ireland, el proyecto por la infancia denominado Children’s Friendship Project for Northern Ireland y, sobre todo, la Women’s Coalition y DemocraShe. Además de trabajar en una organización que agrupaba diversas ONG en Irlanda del Norte.

The Southern Cross se reunión con ella durante su estadía en Buenos Aires, adonde llegó para reunirse con su pareja Patrick Speight, quien también fuera entrevistado en estas páginas.

Bronagh habla con pasión y convicción sobre la importancia de escuchar la voz de la mujer en todas las esferas sociales. Ella considera que el género femenino puede aportar un particular punto de vista particular y esencial para el desarrollo de una sociedad más inclusiva e igualitaria.

¿Cómo se involucró en la lucha por los derechos de la mujer? ¿Qué fue lo que la impulsó a dedicar su vida a ello?

Estuve involucrada en política desde mis épocas de estudiante en Irlanda del Norte, siempre pensando el concepto de política en términos de igualdad. Mi lucha está relacionada con buscar equidad para todos los ciudadanos, por eso para mí fue natural verme involucrada en marchas a favor de los derechos humanos. No tanto en cuando iba al secundario porque estaba en un internado para mujeres, sino más bien cuando ingresé a la Queen’s University en Belfast.

Durante esos años la eligieron presidenta del sindicato de estudiantes.

Claro, fui la primera mujer en ser elegida para ese cargo en Irlanda. Durante esos años me involucré directamente con los grupos que luchaban por los derechos humanos. De hecho estuve en la marcha que luego se conocería como el Domingo Sangriento de 1972. Ante la pregunta de que me impulsó a participar de estas demonstraciones creo que es haber visto la injusticia y querer hacer algo para remediar esa situación. Saber que tenía que hacer algo al respecto, eso es lo que me motivó.

Al salir de Queen’s University trabajé mayormente en distintas organizaciones no gubernamentales. Aunque también tuve la experiencia de estar en cargos públicos y de colaborar con la academia.

Bronagh Hinds con Martin McGuinness.

¿Cómo llegó a formar parte de las negociaciones del Acuerdo de Viernes Santo?

Mucho antes de que se comenzara a hablar de un acuerdo nosotras ya estábamos trabajando en pos de los derechos de las mujeres y de la igualdad.

Nuestro activismo se focalizaba en empoderar a grupos en mujeres en todo el país para que se animaran a participar en política. Fue un trabajo micro, comunidad por comunidad. De esta forma, nosotras ya teníamos una estructura cuando nos enteramos de que iba a haber una elección para elegir a los representantes que negociarían el acuerdo.

En un comienzo tratamos de contactar a todos los partidos políticos para discutir la importancia de incluir la voz de la mujer en la negociación. Los resultados no fueron buenos ya que solamente uno de los partidos respondió a nuestro llamado. Así fue que decidimos presentarnos como un grupo en sí mismo. Esto no era una elección común y corriente, la sociedad civil fue convocada a participar y nosotras ciertamente éramos parte de la sociedad civil.

Luego los hechos se desencadenaron rápidamente. Increíblemente, en 1996 pasé el Día de la Mujer (8 de marzo) dando una conferencia en la ciudad de Cork lamentando que la mujer no iba a tener participación en un evento de tanta importancia. En apenas un par de meses recibí el llamado del gobierno autorizándonos a presentarnos en la elección. Incluso tuvimos que decidir el nombre de la organización sin someterlo a votación del conjunto porque de lo contrario no llegaban a incluirnos en la lista.

De las 26 agrupaciones que participaron solamente 10 iban a ser electas para decidir el acuerdo. Nosotras quedamos novenas en dicha elección. Puede parecer que estuvimos cerca de quedar afuera, pero es importante destacar que las 8 agrupaciones que obtuvieron más votos eran partidos políticos tradicionales, acostumbrados a hacer campaña.

Las reuniones se extendieron por más de dos años y nosotras trajimos a la mesa tres cuestiones esenciales: derechos humanos, inclusión e igualdad. Muchos piensan que estos temas conciernen únicamente a las minorías y no es así. Esto tiene que ser la base fundacional para un acuerdo de paz y de la sociedad en su conjunto.

La entrevista en la edición impresa de TSC.

¿Qué piensa de que la mujer haya llegado a ocupar el cargo político más importante en un país, en particular en la república de Irlanda y en Argentina?

Creo que es muy importante que la mujer haya llegado a ese puesto porque es prueba de que el género femenino puede tener altas aspiraciones. Más allá de que provengan de ideas políticas de derecha o de izquierda, ellas tienen el mismo derecho que los hombres a ser representadas en el gobierno y a ser elegidas para esos cargos. A su vez pienso que las mujeres que están cumpliendo ese rol, las líderes, deben promover una agenda de igualdad. Las mujeres más que nada entienden lo que es sentirse excluidas, marginadas. Desde mi perspectiva, es el grupo social más grande que se ha visto excluido de las esferas de poder. Por esta razón, entiendo que es importante que algunas mujeres hayan llegado a ser presidente pero más importante aún es que todas las líderes se comprometan a luchar por la igualdad de derechos de los menos representados, de las minorías. Esto debe estar presente en todos los niveles de la sociedad y no solamente en la cumbre, así es cómo se cambia la cultura. Un dato curioso es que cuando Mary Robinson llegó a la presidencia de Irlanda muchas mujeres se acercaron a votar.

Con esto quiero decir que para los partidos políticos también es beneficioso tener mujeres en las listas de candidatos, porque apelan a un grupo grande de votantes.

¿Cuáles serán las consecuencias del referéndum que se llevará a cabo en Escocia en el mes de septiembre?

Es importante que se lleve a cabo un debate como el de Escocia. No hay tanta repercusión en Irlanda del Norte al respecto, aunque algunos sectores sí manifestaron preocupación por las consecuencias que pueda tener el referéndum.

La situación de Irlanda del Norte a partir del Acuerdo de Viernes Santo está basada en el consenso. Esto es muy importante porque es común escuchar que la constitución de Irlanda del Norte establece que el país pertenece al Reino Unido.

En realidad, la decisión de pertenecer o no a UK está en manos del pueblo. Actualmente somos parte porque en un referéndum se votó así, pero la situación podría cambiar.

Más allá de que gane el “si” en Escocia, algo que parece improbable por ahora, es importante que se debata la independencia de Escocia. Esto también obliga al Reino Unido a repensar su situación. En mi opinión, el gobierno está demasiado centralizado en Londres y los parlamentos locales carecen de importancia real.

Artículo publicado en la edición impresa de The Southern Cross, Nº 6009, Junio 2014.

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