CINE: BRANAGH ES POIROT

Se estrenó en Argentina una nueva versión del clásico de Agatha Christie Asesinato en el Expreso de Oriente dirigida y protagonizada por el talentoso irlandés.

Por Brenda Lynch Wade

El reconocido actor y director Kenneth Branagh decidió volver a la pantalla grande encarnando al más famoso detective Hércules Poirot. Ciertamente una apuesta arriesgada teniendo en cuenta que la obra de Agatha Christie ya había sido llevada al cine anteriormente y a la pantalla chica en dos oportunidades: en 1974 con Albert Finney interpretando al belga, en 2001 protagonizada por Alfred Molina y en 2010 con David Suchet, quien estuvo en la piel de Poirot durante más de veinte años.

Así como en 1974, la lista de figuras convocadas para el film es abrumadora. Cada uno de los pasajeros del lujoso tren es una figura de primera línea en el planeta Hollywood. El elenco incluye a Jhonny Deep, Michelle Pfeiffer, Judy Dench, Penélope Cruz, Willem Defoe y Derek Jacobi, entre otros.

Branagh se hizo mundialmente conocido por su interpretación de Enrique V. El actor y director nacido en Irlanda del Norte es un apasionado de las obras de William Shakespeare y en su carrera ha interpretado importantes papeles de las clásicas obras. Para ponerse en los zapatos del agudo detective belga es infaltable el retorcido bigote (en este caso en una especie de doble capa) y el acento francés, pero más allá de las características físicas es un personaje que ha sabido superar la prueba del paso del tiempo. No es inoportuno preguntarse por qué una novela ambientada a comienzos del siglo XX puede seguir captando la atención de jóvenes y adultos.

El suspenso es un poderoso factor de entretenimiento y eso abunda en la pluma de Agatha Christie. Sin embargo, también es posible pensar que lo que sorprendía a los lectores de comienzos de siglo puede no ser tan efectivo en el cine del corriente año. La adaptación de Branagh es capaz de transportar a la audiencia en el tiempo, sentir el humo que sale de las chimeneas del lujoso tren, así como el frío en esas cumbres nevadas.

Viajar de Estambul a Calais en el Expreso de Oriente debe ser una experiencia realmente única. El recorrido atraviesa el continente europeo en toda su diversidad de paisajes, climas y culturas. El camarote de primera clase es a la vez diminuto y lujoso. La vajilla y el catering a bordo son dignos de un hotel de la más alta categoría. En ese comedor se encuentran todos los personajes que pronto se convertirán en sospechosos del asesinato del señor Rachett.

“Es curioso como una docena de perfectos desconocidos puede compartir días en un tren para luego llegar a destino y no volver a verse”, reflexiona uno de los personajes pensando en un viaje común y corriente, pero pronto se empieza a vislumbrar que cada uno de ellos esconde secretos, guarda rencores y está relacionado con otros pasajeros. Todos los elementos están dados para el suspenso, intriga y drama.

En una entrevista realizada con motivo de este film, Branagh destaca que tanto él como el resto de los actores viajaron en el tradicional tren antes de encarar el proceso de filmación. La familia de Branagh se exilió de Belfast durante los años de The Troubles y se mudó a Reading, Inglaterra, donde él comenzó su carrera como actor de la Royal Shakespeare Company.

El final desliza la posibilidad de una secuela, con la investigación del asesinato en el Nilo. Aunque no hay confirmaciones al respecto, se comenta que el guionista del Asesinato en el Expreso de Oriente, Michael Green, ya se encuentra trabajando en la adaptación del próximo libro.

Publicado en la edición impresa de THE SOUTHERN CROSS.

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