Entrevista con Frances Fitzgerald: “Para ser económicamente competitivos tenemos que invertir en los niños”

La ministra irlandesa de Niñez y Asuntos de la Juventud estuvo de vacaciones en Argentina. Se reunió con Alicia Kirchner y visitó el Fahy y el Hurling Club

Por Brenda Lynch Wade y Guillermo MacLoughlin

“Siempre quise visitar la Argentina, estoy encantada de estar en Buenos Aires”. Frances Fitzgerald, ministra de Niñez y Asuntos de la Juventud en Irlanda, y Martin O’Finian, quien fuera embajador de Irlanda en Argentina, son amigos cercanos.

Él fue quien le recomendó a la ministra que visitara el país. Unas vacaciones cortas pero muy activas: en menos de una semana, Fitzgerald se reunió con la ministra de Desarrollo Social Alicia Kirchner y visitó el Fahy y el Hurling Club.

El ministerio dedicado a la juventud fue creado en junio de 2011 y ella es la primera en encabezar esta área de gobierno. Fitzgerald representa a la circunscripción Centro-Oeste de Dublín en el Parlamento irlandés desde febrero de 2011. Con anterioridad, fue senadora (2007–2011) y diputada por la circunscripción Sur-Este de Dublín (1992–2002).

The Southern Cross: ¿Cuáles fueron los motivos para crear un ministerio dedicado a la niñez?

Frances Fitzgerald: Son dos razones principalmente. Por un lado, el legado de Irlanda en relación a los niños. Hemos tenido inconvenientes en temas que tienen que ver con el abuso de menores, tanto institucional como por parte de la Iglesia, y en el trato a los niños más desfavorecidos. Me refiero a los chicos que son trasladados a instituciones estatales para su crianza y que no fueron tratados de la mejor manera. Como en muchos otros países, hemos tenido reportes al respecto durante las décadas del 70, 80 y 90 que afirmaban que las instituciones para menores no estaban haciendo un buen trabajo en la crianza de esos niños.

Por el otro lado, queríamos coordinar los servicios para menores que hasta el momento eran manejados por distintos departamentos dentro del Estado. El gobierno decidió darle prioridad a esta área. Además, a diferencia de otros países europeos, en Irlanda tenemos una tasa de natalidad positiva y que crece año a año. Eso significa que cada vez tenemos más niños. El tamaño de las familias en promedio está entre 2,5 y 3.

Queremos invertir adecuadamente en ellos, poner el foco en los primeros años de vida. Mi departamento tiene a cargo la protección de los niños, los servicios de cuidado infantil, intervención en los primeros años de vida, justicia para menores, bienestar educativo, adopción y otros servicios relacionados con los jóvenes. Como se ve, hay muchos temas dando vuelta que tienen que ver con la juventud. Se está invirtiendo mucho dinero en ello y queríamos asegurarnos de que se está haciendo correctamente, de forma coordinada y eficiente. Es decididamente una prioridad.

TSC: Uno de los logros más recientes de la administración de Fitzgerald fue haber puesto en marcha la Agencia para Niños y Familias en enero de 2014. La agencia reunirá una serie de organismos que atendían a las necesidades de los más jóvenes como la Junta Nacional de Bienestar Social Educativo y la agencia HSE de Apoyo Familiar y Servicios para Familias entre otros.

FF: La agencia tiene un presupuesto de 600 millones de euros y 4.000 empleados que fueron tomados de distintas áreas del gobierno para enfocarse en servicios relacionados con el bienestar psicológico de los niños y ocuparse de temas de violencia de género, doméstica y sexual. Esto fue lo que me mantuvo ocupada en el último año y estamos contentos de haberlo llevado a cabo.

TSC: A través de un referéndum en noviembre del 2012, los irlandeses votaron a favor de la trigésima primera enmienda a la Constitución irlandesa que se disponía a fortalecer los derechos constitucionales de los niños.

FF: Yo estuve a cargo de organizar aquel referéndum que tenía como objetivo poner de relevo que los niños tienen derechos, que deben ser escuchados.

TSC: Muchas de las acciones de gobierno están relacionadas específicamente con el prescolar. ¿Por qué se puso el foco en esa instancia educativa?

FF: Desde un punto de vista económico así como también psicológico, sabemos que si las cosas se hacen en los primeros años de vida del niño se favorece el desarrollo de la persona. La intervención en esta etapa tiene sentido, es una sabia decisión. Tenemos estudios realizados en distintas partes del mundo, incluyendo en Irlanda, donde se invirtió la suma de 36 millones de euros en investigación en los últimos cinco años. A partir de esta información, sabemos que incluso trabajando con niños en condiciones económicas desfavorables, es “redituable” invertir en una educación de alta calidad para los niños de 2, 3 y 4 años de edad. Sabemos que así tendrán más posibilidades de éxito al llegar a la vida adulta. Así no será necesario destinar dinero en combatir la delincuencia juvenil u otros problemas relacionados con los jóvenes adultos. Desde mi lugar, estoy tratando de que el gobierno comprenda la importancia de invertir en esa instancia de la educación. No es solamente “hacer algo” sino tener estándares altos, apuntar alto.

Los padres también están preocupados porque ellos quieren la mejor educación para sus hijos. Incluso la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) afirma que si un país quiere ser competitivo en términos económicos se tiene que hacer foco en estos temas. Es necesario trabajar con los padres en pos de una buena educación, sobre todo en esta época en que los padres salen a trabajar y la crianza de los hijos está atravesada por estas instituciones.

La temática me apasiona. Tenemos mucha información producto de la investigación que hemos realizado, y sabemos con certeza que podemos marcar una diferencia en el desarrollo del país, ayudar a la economía de Irlanda desde este lugar, desde el ministerio de Niñez y Asuntos de la Juventud.

TSC: Se dice que los niños felices pasarán a ser hombres felices cuando crezcan”.

FF: Ese es precisamente el punto, además si tenemos niños felices también tendremos un país competitivo. En Irlanda tenemos muchos niños, no tantos como en Argentina, pero ciertamente es una porción importante y creciente de la población. La tasa de natalidad es la más alta de Europa porque Irlanda sigue siendo un país orientado a la familia. Es importante entender que lo que estamos haciendo tiene sentido desde un punto de vista económico. No solamente es bueno para los niños, sino que también es una sabia decisión económica.

TSC: Los resultados de este trabajo no se verán sino en el largo plazo.

FF: Exactamente, por eso siempre es difícil para los gobiernos. Sin embargo, yo creo que estamos bien encaminados. Ya hemos logrado establecer un año de educación preescolar gratuita para el 95% de los niños que tienen entre 3 y 4 años de edad. Eso es muy importante y estamos trabajando para extenderlo a un segundo año.

TSC:¿Cuál ha sido la política en términos de adopciones en Irlanda? ¿Por qué se están firmando acuerdos bilaterales para permitir la adopción entre países?

FF: Es una situación muy compleja. En este momento no hay niños en Irlanda disponibles para adoptar. La situación ha cambiado en los últimos tiempos: en el pasado ser un padre soltero era fuertemente estigmatizado y por esta razón muchos decidían dar sus hijos en adopción. Hoy en día ya no es tan así pero sí continúa habiendo una demanda, existen problemas de infertilidad, de parejas que no pueden concebir. Muchos niños de Rusia, Vietnam y Etiopía han sido adoptados por familias irlandesas. Ciertamente es mi área de responsabilidad y puedo decir que es un tema muy complejo porque se presentan dificultades legales y porque hay que tomar muchos recaudos en relación al tráfico de niños. Por eso trabajamos en acuerdos bilaterales con estos países. De todas formas, creo que el alquiler de vientres se va a imponer como la norma en lugar de la adopción. Sin dudas la maternidad subrogada también se presenta como un desafío y provoca debates morales y éticos. En Irlanda no tenemos legislación que regule esta práctica, recién se está comenzando a debatir.

Fitzgerald se reunió el pasado 7 de enero con Alicia Kirchner con quien dialogó sobre el voto joven y la experiencia argentina durante las últimas elecciones legislativas en octubre pasado. En Irlanda, el tema aún no ha sido sometido a votación aun pero ya figura en la agenda política.

FF: Me complace haber tenido la posibilidad de reunirme con Alicia Kirchner. Tuvimos una larga y amena reunión. Si bien Argentina e Irlanda tienen dimensiones muy distintas, hemos logrado intercambiar buenas ideas con la ministra ya que los desafíos que se presentan en cuanto a la protección de los menores es algo que nos preocupa a todos.

Bajar la edad de votación es un tema que también se está debatiendo en Irlanda. Hay posiciones encontradas al respecto, como sé que también las hubo acá. Allá se prefiere cambiar la edad de votación a los 17 años, pero la diferencia es que no es obligatorio votar a ninguna edad.

Yo apoyaría incluir a los chicos de 16 años pero la sociedad irlandesa se inclina a pensar que son demasiado jóvenes. Uno de los principales argumentos a favor de este cambio es que si los chicos se acostumbran a ir a votar mientras están en el colegio, luego lo seguirán haciendo de grandes.

El problema en Irlanda es que hay mucha gente que no se acerca a votar, la participación es baja. Muchos temas han sido sometidos a la decisión del pueblo a través de referéndums en los últimos tiempos. Si bien la gente se manifiesta interesada, cuando llega la hora no vota. Es un verdadero desafío para la democracia: ¿cómo lograr que la gente se interese en la política? Creo que hoy en día a la gente le importa más en trabajar en temas de medio ambiente, comunidad y salud mental. En esas áreas tenemos una enorme participación y en mi opinión los jóvenes en Irlanda están marcando el camino hacia una sociedad mucho más inclusiva.

Sharon Lennon, Jefa de Misión Adjunta y Cónsul de la Embajada de Irlanda, estuvo presente durante la entrevista y recordó que el tema general del encuentro fue cómo empoderar a los niños y, en este sentido, Alicia Kirchner enumeró una serie de políticas y de cambios en la legislación argentina que apuntaron a darle un lugar más relevante a la juventud.

De todos modos, la cuñada de la Presidente Cristina Fernández de Kirchner se sorprendió al saber que Irlanda ha creado un ministerio aparte para ocuparse de estos temas. Lennon agregó que la ministra felicitó a Fitzgerald por el logro.

Se puede afirmar que Irlanda ha superado la crisis económica y Fitzgerald da cuenta de esto al afirmar con optimismo que “hemos dado vuelta la página” y que el desempleo ha bajado por décimo cuarto mes consecutivo. Fitzgerald también discutió con la ministra de Desarrollo Social las experiencias de ambas naciones con los organismos internacionales de préstamos como el Fondo Monetario Internacional (FMI).

TSC: Hemos leído que uno de sus desafíos es frenar la emigración, ¿es así?

FF: Absolutamente. Nos referimos a la emigración forzada. Emigrar puede ser algo maravilloso, puede enriquecer la vida de una persona… viajar, conocer, experimentar. Pero ha sido doloroso para nosotros, dada nuestra historia, que tengamos situaciones en donde la gente joven DEBE irse del país. Lo que nuestro Primer Ministro, Enda Kenny, afirma es que sabemos que muchos jóvenes viajarán, recorrerán el mundo pero en Irlanda estamos creando los puestos de trabajo para que aquellos que quieran puedan volver.

TSC: La forma de asistir a los desempleados fue otro de los temas de discusión entre Fitzgerald y Kirchner.

FF: Antes, los desempleados en Irlanda firmaban un papel y se les daba un dinero. Ahora, les decimos a las personas que no tienen trabajo que además de firmar un papel tienen que ponerse en un rol activo. Se les exige que se entrenen, que se capaciten. Es un enfoque activo del mercado de trabajo en lugar de un enfoque pasivo. Un asistente social discute con esa persona cuáles son sus áreas de interés y su experiencia laboral para luego acordar qué vías de capacitación debería encarar.

Lo importante es que haya puestos de trabajo vacantes, el problema es completamente distinto cuando no hay trabajo. Nuestra experiencia nos dice que la gente en Irlanda quiere trabajar ya que la tasa de desocupación en la época del auge económico era realmente baja.

Antes de meterse en política, Fitzgerald trabajó como asistente social en Irlanda e Inglaterra. Ella sabe que su experiencia anterior influye en su manera de pensar el gobierno. También apoyó la causa feminista y cree que Irlanda ha avanzado mucho en términos de igualdad de géneros.

FF: Aun así tenemos una baja proporción de mujeres en el Parlamento, solamente el 15%. Yo me asocié al National Womenp´s Council, una organización no gubernamental, y a partir de allí comencé a interesarme en política. Creo que aporto una visión de igualdad a mi trabajo.

Su recorrida por Buenos Aires incluyó al Fahy Club y al Hurling Club, dos lugares emblemáticos de la relación entre Irlanda y Argentina.

FF: Creo que ahora tenemos un mayor entendimiento de lo que significa la diáspora. The Gathering en 2013 nos ha enseñado mucho. Los irlandeses están verdaderamente fascinados con la comunidad irlandesa que hay en Argentina porque es realmente difícil de creer que en un país tan lejano haya tantos descendientes de irlandeses. En mi opinión, hay una mayor cercanía entre los irlandeses y los argentinos, no solo entre familias sino entre los gobiernos.

Artículo publicado en la edición impresa de The Southern Cross, Nº 6005, Febrero de 2014.

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