ENTREVISTA CON JOHN CONNOLLY: “Lo que me distingue es aquello de lo que me quise escapar”

Por Brenda Lynch Wade

John Connolly le dedica atención a cada lector en la fila. Se presenta a sí mismo y extiende su mano con una sonrisa.

En un papel borrador registra su nombre y se asegura escribirlo bien antes de redactar la dedicatoria y autografiar la edición en español de su última novela protagonizada por el detective privado Charlie Parker. Posa a su lado para una foto y se despide con cariño antes de pasar al siguiente. La fila es larga pero Connolly no se apresura, todos recibirán la misma atención.

Connolly volvió a Buenos Aires para participar del Festival Buenos Aires Negra (BAN!) en el Centro Cultural San Martín.

El escritor de 47 años fue entrevistado por Miriam Morelo y además dio una conferencia en español sobre la relación entre la literatura policial, lo sobrenatural y sus comienzos como escritor.

El festival Buenos Aires Negra creado por Ernesto Mallo se realiza desde 2011 y este año contó también con la participación del escritor norteamericano Willy Gordon, la espa- ñola Dolores Redondo, autora de la Trilogía del Baztán, y los argentinos Luisa Valenzuela, Pablo De Santis, Alejandro Soifer, Ariel Magnus y Federico Andahazi, entre otros. Se caracteriza por una agenda interdisciplinaria que habilita el intercambio de escritores, tanatólogos, economistas, juristas y hasta ex delincuentes.

Admirador de Charles Dickens y Patricia Highsmith, Connolly reniega de la categorización de los libros y escritores en géneros estáticos y llenos de reglas — “Eso solo sirve para Entrevista con John Connolly ordenar los libros en las librerías” — y exhorta a los lectores a abandonar un libro cuando uno no está enganchando. “Les cuento un secreto: al libro no le importa si lo dejan por la mitad, no herimos sus sentimientos cuando lo abandonamos y nadie recibe premios por terminar un libro que no nos gustó.

Hay tanto para leer y tan poco tiempo que no vale la pena seguir leyendo algo que no los disfrutamos realmente”.

En su primera novela de misterio, Every Dead Thing, trató de darle una respuesta a un caso policial que conmovió a la sociedad irlandesa en 1996. Belinda Pereira, una muchacha de Sri Lanka asesinada en su departamento de Dublín, fue primero eje de un reclamo de justicia para luego ser condenada por su condición de prostituta extranjera. Connolly trabajó en el caso como periodista del Irish Times y canalizó su necesidad de justicia a través de la ficción, algo que la realidad no logró.

TSC: Durante la entrevista con Morelo citaste el decálogo de Ronald A. Knox sobre la literatura de ficción. Si bien tu opinión es no confiar en nadie que se siente a escribir reglas, ¿cuáles son tus propias reglas a la hora de escribir?

JC: No tengo reglas, tengo disciplina. Todos los días me pongo un objetivo de trabajo y lo cumplo. Me puede llevar mucho o poco tiempo, pero siempre llego al objetivo. Escribo una determinada cantidad de palabras por día. Lo hago porque de lo contrario siento culpa. La culpa es un buen incentivo para trabajar. Si quiero ir a tomar un café, o leer un libro o hacer cualquier otra actividad placentera, primero tengo que cumplir ese objetivo.

TSC: ¿Cuántos libros crees que tendrá la serie de Charlie Parker?

JC: No podría decirlo en este momento, todavía disfruto mucho escribiendo novelas de Charlie Parker. Extrañaría no ver el mundo a través de sus ojos. De todas formas sé que en algún momento uno le tiene que dar al lector una resolución para la trama que se viene desarrollando como trasfondo en los distintos libros. Soy consciente de que puede continuar infinitamente. Ahora me cuesta pensar en ese final, solamente podría sentarme a escribirlo si mi médico me dijera que me queda poco tiempo de vida o algo así.

TSC: ¿Cómo se enmarca tu trabajo dentro de la tradición literaria irlandesa?

JC: Mis libros no transcurren en Irlanda y creí que había logrado escapar de esa tradición literaria, pero luego miré a mí alrededor y la encontré enraizada en mi trabajo. He tenido esta discusión con un editor que insistía en que mis novelas deben ubicarse en los estantes de literatura de misterio y no en aquellos de escritores irlandeses, que nadie me buscará en esa categoría. Sin embargo, mi calidad de irlandés está muy presente en mi obra. Se puede decir que lo que me distingue es aquello de lo que me quise escapar. Hay un trasfondo católico, una fascinación de los personajes por el folklore y los personajes mitológicos que no pertenecen a la tradición literaria estadounidense. Es muy irlandés. Pienso en los bosques, la oscuridad, los largos inviernos oscuros. Hoy sé que es mi ventaja, mi peculiaridad. Si bien Irlanda no es parte de los temas que se tratan en los libros, sí está presente como estímulo.

TSC: ¿Sentís que creció tu popularidad en Argentina desde la vez pasada que viniste hace cinco años?

JC: No podría afirmarlo pero sí sé que en Argentina los lectores me entienden, aprecian mi trabajo. Tengo la impresión que no tengo tanto éxito en los países protestantes, como por ejemplo en la península escandinava o Alemania. Creo que es porque su mentalidad no admite nada anti racional. Los lectores en Francia, así como en España y América Latina, saben que el mundo es mucho más extraño de lo que parece y que no todo se puede entender desde una mirada puramente racional. Me siento muy cómodo al viniendo a la Argentina, del mismo modo que me siento cómodo en España. Siento que no tengo que explicar o justificar lo que hago, la gente me entiende y estoy muy agradecido con mis lectores argentinos. Desde los seis años que sabía que quería ser escritor. Es muy raro que alguien pueda afirmar que aquello que amaba hacer cuando era niño, es ahora lo que me da dinero para vivir. El secreto de la felicidad encontrar aquello que te gusta hacer y convencer a alguien de que te pague ello. Una vez que logres eso, serás más feliz que el 90% de la población mundial. Mi trabajo no es arduo, puedo viajar por el mundo, conocer nuevos lugares, presentar mis libros y escuchar a mis lectores decirme lo mucho que les ha gustado la novela. La mayoría de las personas pagarían por hacer esto.

TSC: A cada fan le diste un CD con música de acompañamiento para tus libros, ¿por qué?

JC: Al estar involucrado en cualquier proceso creativo las fuentes de inspiración son las mismas para todos los artistas, todos tenemos las mismas musas. Muchas veces me encuentro escuchando cierta música cuando escribo y una melodía puede expresar mucho mejor que cientos de palabra lo que quiero describir. Incluso he usado citas de canciones como separador de sección en los libros. La relación entre la música y mis libros es profunda, hay puntos de conexión. Además es lindo poder regalarle algo a los lectores. Me gusta que alguien me diga no solamente que le gustó el libro pero también descubrió que le gusta cierta banda o artista que incluí en los discos. Es muy masculino validar el gusto musical con otros.