Irlanda: tour 2017

Por Jorge Mackey — Presidente de la Asociación Argentino Irlandesa “Almirante Brown”

Además de las clásicas razones para visitar el querido país de nuestros ancestros, este año se cumplieron 160 años del paso a la inmortalidad del Almirante Brown, argumento ideal para visitar Foxford, lugar de nacimiento del creador de nuestra Armada Nacional. Por esa razón, se agregó este año ese simpático pueblo con tanto valor histórico para los argentino-irlandeses.

El itinerario comenzó en Dublin, recuperada ya de la crisis económica de años anteriores, y renovada con esa energía natural que le dan los propios dublinenses, fusionados con turistas y jóvenes que la eligen como la ciudad ideal para reforzar el idioma inglés como lengua.

Sorprendió a los viajeros del grupo la extraordinaria biblioteca del Trinity College, con su monumental arquitectura y los maravillosos grabados del Libro de Kells, así como el harpa del héroe nacional Brian Ború.

Otro punto de la visita fue la fábrica de Guinness, donde el aroma de la cerveza ya embriaga antes de ingresar. En el último piso de la fábrica funciona un impactante bar vidriado de lado a lado, desde donde se puede ver toda la ciudad en sus cuatro puntos cardinales.

Una perlita en esta Dublín siempre renovada es el recién inaugurado EPIC, museo de la emigración irlandesa, creado con capitales privados, bajo un concepto novedoso: no se trata aquí de exhibir viejos menesteres, sino de mostrar de forma creativa y novedosa, el aporte de los irlandeses en el campo de la ciencia, la política, la literatura y las artes, entre otras disciplinas.

En uno de esos salones está presente la inmigración irlandesa a nuestro país, y el capítulo del Almirante Brown y su vinculación con la Armada nacional.

Conectado con esto último, fue la visita a Foxford, donde fuimos cálidamente recibidos por Oliver Murphy, presidente de la Asociación Admiral Brown, quien explicó la importancia que del emigrante más querido de Foxford, y la conexión local con Argentina. En nombre de los viajeros y de la Asociación, se entregó una placa en bronce con el rostro del gran Almirante para ser expuesta en el Museo Brown.

El tour pasó además por Belfast, la calzada de los Gigantes, Derry, y tuvo su toque emotivo al parar en Knock, donde siempre se encuentra gente rezando con devoción mariana. Esta vez ya estaban los carteles indicando la esperada visita del Papa Francisco para el Encuentro Mundial de las Familias, a celebrarse en 2018.

Sorprendió a los viajeros los acantilados de Moher, vistos desde lo alto y desde lo bajo por un sencillo paseo en barco, en un mar calmo y con un maravilloso día soleado.

Killarney y sus idílicos parques fueron el escenario para constatar con ojos propios esa Irlanda que uno ve en las películas: todo verde como recién regado, las coloridas casitas con variadas flores suspendidas elegantemente de las ventanas.

El toque formal, pero emotivo, fue el cocktail de despedida, al cual asistieron Laura Bernal, embajadora argentina en Irlanda, y Paula Slattery, ex embajadora irlandesa en Argentina. Ambas resaltaron la hermandad entre ambos países.

Diez días que pasaron volando pero que fueron vividos con mucha intensidad y que quedarán grabados en los corazones de todos los que participaron.