Un sueño de chico

Por Florencia Sanchez

Desde muy joven empezó a dibujar, pues su don era ese. A los 14 años Facundo Sanchez ya había descubierto que existían lugares donde su pasión era compensada y se ejercía como un trabajo.

Junto a su mejor amigo decidieron hacer una maquina casera para tatuar, con un motor y una tinta de lapicera. Esa máquina quedó guardada durante varios meses y gracias a las insistencias de su hermano del alma, lograron que no quedase en la historia y que él tuviera su primer tatuaje.

Como todo artista joven, Facundo sintió esa necesidad de hacer ver su arte a todos sus vecinos y amigos, con 15 años ya había plasmado en una pared de una vivienda de dos pisos, el logo de viejas locas su banda favorita. En su habitación tiene colocado posters de la misma que aún siguen a la perfección y fue así que empezó todo.

Con tan solo verlo puedes imaginar que es un fanático de los tattoos, ya que tiene el 70% del cuerpo tatuado y un expansor en la oreja donde cabe tu dedo meñique. Su aspecto con todo el arte en su cuerpo resulta algo extraño pero eso no define su personalidad, al conocerlo ves a una persona agradable, con mucho sentido del humor y demasiado humilde, alguien que sabe agradecer por lo que tiene.

La razón por la cual decidió vivir de esto fue tanto su pasión por los tatuajes y su familia. Se convirtió en padre de una bella niña, Zoe, quien actualmente tiene 4 años y llena de felicidad su vida. Se casó con Lorena, una hermosa peluquera. Su familia vive en un departamento agradable para su estancia y cómodo para los cónyuges al momento de ir a su trabajo. Gracias al esfuerzo de ambos hoy pueden vivir una buena vida.

Hoy tiene 30 años y luego de tantos sacrificios ha logrado su sueño. Desde el 2010 cuenta con su local de tatuajes donde todo su arte recobra vida, en la Provincia de Jujuy. Poco a poco se ha ganado su fama y la confianza de los demás ya que para un trabajo como este es muy necesaria.

La calidad de sus trabajos es muy buena porque hace 18 años que tatúa, bastante tiempo que ha utilizado para perfeccionarse y ser muy bueno en lo que hace antes de ejercer profesionalmente.

Además de ser un tatuador conoce a muchas personas que vienen con historias de vida conmovedoras de las cuales siempre aprende algo. No tan solo dibuja sino que también escribe y eso lo transporta a lo que hace ya que muchas personas llegan a querer tatuarse frases o nombres de familiares. En sus tiempos libres que no son tan frecuentes le gusta asistir a conciertos de rock o convenciones donde puede comprar productos para su local y de paso estar en el ambiente donde pertenece y se siente cómodo.

En los fines de semana se dedica a atender el local de ropa que tiene con su esposa y a administrar el salón de Fiestas Infantiles que alquilan. Pues como verán no se puede vivir tan solo de un trabajo, pero gracias a sus esfuerzos como familia han sabido salir adelante. Facundo se siente muy agradecido con la vida y con Dios por permitirle ejercer y vivir de lo que ama hacer “Tatuar”.

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