Los Sistemas de Mensajería Instantánea y su aplicación en la empresa

Como “early adopter” de las redes sociales he ido observando su evolución en la sociedad hasta que desde mi punto de vista se ha convertido en un medio que ya no es relevante para muchos de nosotros. Yo no soy el típico espectador que me trago todo lo que ponen en televisión, ni siquiera me dedico a navegar por Internet y las redes sin rumbo fijo. Trato de emplear mi tiempo muy bien, filtrando y sintonizando la información que realmente me interesea.

En las redes sociales utilizo sintonizadores, como los muros personalizados de Facebook o las listas en Twitter, pero aún así, el contenido no es exactamente lo que me interesa en la gran mayoría de casos. La migración está clara, buscamos sistemas más cerrados donde podamos encontrar la información que buscamos cuando nos interesa. La utilización de listas en Twitter, grupos cerrados en Facebook, grupos en Linkedin, comunidades verticales, ha sido mi escapatoria para no desaprovechar mi tiempo en otras redes mucho más abiertas.

La mensajería instantánea (IM) nos ha dado eso, la posibilidad de crear grupos cerrados donde se hable y se debata sobre temáticas concretas, con precisión y sin perder el tiempo. En una primera fase no acababa de convencerme por la imposibilidad de enviar suficiente información, pero con aplicaciones como Telegram, el límite en cuanto a lo que quería enviar ya se resolvía. Estamos frente a lo que denomino la “nueva gran plataforma”. Todos esos sistemas de mensajería instantánea.

Como estos temas me quitan el sueño, he colaborado recientemente junto a un grupo de profesionales del marketing y de la comunicación, instituciones como CETT, Invattur, EOI, Andalucía Emprende y Segittur en la elaboración de un ebook sobre todo lo que está pasando en estas plataformas. Y me gustaría compartirlo contigo: http://ebooks.witcamp.com/im

En esta primera versión hemos evaluado WhatsApp, Line, Telegram, WeChat, Facebook messenger, Snapchat, Hangout, Skype y Viber, que aunque no todos son de la misma “especie”, ofrecen la posibilidad de mantener vías de comunicación cerradas y privadas.

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