En la salada espera.

La suerte está echada.
Estoy tranquilo. 
Prendo la compu.
Y en el correo nada.
Pero estoy más que tranquilo.
Me preparo mate.
Voy al baño.
Y en el correo nada.
Pero estoy demasiado tranquilo.
Mis pies zapatean levemente,
pero muy levemente, eh.
Escucho una canción.
Y en el correo nada.
Pero estoy extremadamente tranquilo.
Me arranco apenitas las uñas de la mano,
pero muy apenitas, eh.
Me leo algún artículo pelotudo.
Y en el correo nada.
Pero estoy re que te contra tranquilo.
Debería dejar de fumar,
así que me como un asqueroso caramelo de propolio.
Me acuerdo que había preparado mate,
y me tomo uno.
La mezcla de sabores es vomitiva.
Y en el correo nada.
Pero estoy super-mega-archi tranquilo.
Miro el techo de madera.
Miro la mancha de humedad de la pared.
Me garcha el brazo un mosquito.
¡Oh! ¡Qué maravilla!
En el correo hay algo.
Pero lo abro con admirable tranquilidad.
Badoo y la re concha de tu puta madre.
¿Quién me mandó a hacerme una cuenta ahí?
A la mierda el caramelo,
claramente no funciona.
Me compro un atado de 20.
Me fumo un pucho lentamente,
pero muy lentamente, eh.
Y en el correo nada.
Pero definitivamente, estoy muy tranqifdilhsdjhdisdsdiosihfg.