Piqué, Cuéllar y el periodismo

Se abre el telón, aparece Gerard Piqué. “Lo he intentado todo, pero ya no aguanto más. Han conseguido que pierda la ilusión por venir a la Selección”. El mejor central de España en estos momentos, harto de que se ponga su compromiso en entredicho, dejará el combinado nacional una vez concluida la Copa del Mundo de Rusia 2018. Gerard saltó al campo con una elástica que no lucía el remate rojigualda del teórico diseño original. Diversos medios se hicieron eco de que el central del FC Barcelona se cortara las mangas, recordando escándalos artificiales por supuestas tendencias separatistas de Piqué. Curiosamente, Sergio Ramos tampoco exhibió este minúsculo detalle textil. Pero es que uno es catalán, y el otro es andaluz.

Piqué de camino a rueda de prensa en las instalaciones del FC Barcelona | Foto: Eurosport

Aparece en escena el Pichu Cuéllar. “Permíteme el lujo de decirte que eres un idiota”. El guardameta español estalló en sala de prensa contra un periodista que afirmó que se había encarado con la afición del Deportivo. La realidad fue que un seguidor del equipo coruñés estaba sufriendo un ataque epiléptico, y Cuéllar presenció la escena con rostro serio. 
Se cierra el telón. Bienvenidos al espectáculo más ridículo del panorama deportivo. Más que moraleja, pregunta: ¿Qué culpa tiene el perodismo?

Imágenes de Gol Tv

El periodismo lo hacen los periodistas. Por tanto, sí que tiene culpa. Y vaya que si la tiene. En el caso del Pichu Cuéllar, un error de bulto; ni siquiera de principiante, ofrece una realidad imaginaria que no hay por donde salvarla.

El caso de Piqué es más complejo. La audiencia juega un rol secundario, es la encargada de dar sentido al contenido que crean los periodistas. Ignacio Vázquez, redactor de MARCA, lo explicó de modo reversible.

Hace un tiempo, un par de trabajadores de ese mismo medio lo confirmaron en la Universidad de Navarra. La gente sigue haciendo clic en la melena al aire de Bale, la dieta paleolítica de Marcos Llorente, o el simple hecho de que Gerard Piqué se corte las mangas de la camiseta para estar más cómodo.

Empecemos por crear un contenido de calidad, y luego veamos cómo responde nuestro público. Dejemos de excusarnos en que “es lo que la audiencia consume”, es decir, si nuestros lectores comen piedras, sigamos ofreciéndolas en el menú. ¿Y si empezamos a ofrecer un buen chuletón con guarnición de espárragos? Quizá también lo engullan.

Ecos del Balón, Panenka, Líbero, Marca Plus, Fiebre Maldini, Informe Robinson, las crónicas de Rubén JiménezHay sitio en la mesa para el periodismo deportivo de análisis, riguroso y con contenido de alta calidad.

Ojalá algún día todos ellos presidan esa mesa que sirve queso en platos de madera y Vega Sicilia en copas de cristal. Ojalá que los tatuajes, la chica del AS y la vida privada de los deportistas de élite se queden en la mesa supletoria para bebés que solo ofrece potitos de melocotón.