La casa de mis abuelos

Era Otoño de 2018 y acabábamos de llegar a la que sería nuestra nueva casa a partir de ahora, dejamos el coche en el garaje de la entrada y el camión de mudanzas aparcó detrás.

La casa era grande y parecía antigua, tenía un enorme jardín alrededor repleto de todo tipo de árboles y plantas, pero era muy temprano aún y la niebla no permitía apreciar la casa de mis abuelos en todo su esplendor.

Mamá y papá estaban metiendo el equipaje en la casa cuando me di cuenta de que un niño estaba jugando cerca del jardín. Me acerqué a él y me dijo que se llamaba Fran y que si quería jugar con él

-Ve a jugar Carlos, pero no vayas muy lejos, y no tardes mucho!- Dijo papá.

Así que fuimos a jugar.

Me enseñó las casas de alrededor, me habló de la cantidad de especies de pájaros que había por la zona y jugamos con algunas latas que había en el suelo. Fran parecía fascinado.

En el camino de vuelta a casa vimos en la esquina un pequeño puesto de helados, pedí dos y el señor me dijo que si no sería demasiado. Si no eran tan grandes!

Llegué a casa y el camión de mudanzas ya se había ido, así que fui corriendo a ver como era mi nueva habitación cuando vi un cuadro en la pared de la entrada.

-Papá, por qué está Fran en esa foto?

-Fran? Quieres decir Francisco? Es tu abuelo en los años cincuenta hijo!

Intenté encontrar a Fran a través de la ventana, pero ya se había ido