Volviendo a andar

El sueño de andar, se fue diluyendo en la vida, y hoy que ya la mochila y las botas están prontos, todavía hay cosas que me demoran en salir a andar.

No es fácil cambiar el rumbo, después de haber hecho lo que debía hacer, van tirando esos tiempos donde todo salió bien, donde todo era crecer, ver crecer, soñar, ver los sueños, sorprende llegar al final del camino, y después de tanto tiempo no saber para donde andar, angustia, marea, desorienta, aunque en años nunca se haya perdido el sentido, y se haya llegado feliz.

No es fácil cambiar el rumbo, después de ser lo que el camino hizo, debe ser porque hay que cambiarle el rumbo a los demás?, debe ser el miedo de los amigos a que este perdido, descarrilado, desorientado? debe ser el miedo de los que me quieren, que ya no tenga más para dar? debe ser del rumbo mismo, que necesita de alguien que lo quiera llevar?

Será que es cambiar el rumbo, o es retomar el que deje para ser, para estar, para hacer, y para cumplir? Será que llevó tiempo darme cuenta, que ese no era el rumbo, o al menos no era el mío, mal no estuvo, mal no fue, mal no me fue, mal yo creo que no hice, bien seguro que si.

El sueño de andar, se fue descubriendo y hoy es hora de andar, con la mochila y las botas, la experiencia, las ganas y energía para volver a empezar. Ya nada retiene, es empezar a caminar.