Profecías o cómo ponerse la soga al cuello. Parte 2.
Nota: si llegaste a esta entrada sin haber leído la Parte 1, favor de leerla aquí.
Entonces, ¿qué muestra el registro?
“De igual forma, en el año 1918, cuando Dios destruya a todas las iglesias y a sus miembros por millones, tendrá que ser que cualquiera que escape se acercará a las obras del Pastor Russell para aprender el significado de la caída de la ‘cristiandad’.” — The Finished Mystery (pg. 485)
“Los cuatro años de 1910 a 1914, indicados en la Gran Pirámide, serán sin duda un tiempo de “juicio feroz” para la Iglesia (1 Corintios 3:15) que preceda a la anarquía mundial, la cual no puede durar mucho. — The Great Pyramid (pg. 64)
“Hemos presentado evidencia que muestra que el Tiempo de los Gentiles habrá terminado por completo para el año 1914 y que para ese tiempo todos los reinos habrán sido derribados por el Reino de Cristo totalmente establecido. Además, el próximo capítulo presentará evidencia de la Biblia de que 1874 fue la fecha exacta del comienzo de los “Tiempos de la Restitución” y por lo tanto, de la venida de nuestro Señor.” — The Time is at Hand (pg. 170)
“Fue el año 1874, año de la segunda presencia de nuestro Señor, que la primera organización de trabajo fue creada en el mundo. A partir de entonces ha habido un avance maravilloso de luz, de inventos y descubrimientos. Además, los descubrimientos que han surgido desde 1874 son mayor evidencia de que la presencia del Señor ocurrió en esa fecha: calculadoras, aeroplanos, aluminio, cirugía antiséptica, colorantes artificiales, automóviles, bicicletas, registradoras de efectivo, escuelas por correspondencia, el Plan Divino de las Edades, la dinamita, las vías eléctricas, la soldadura eléctrica, motores de gas, el Polo Norte, el Canal de Panamá, la pasteurización, las señales de ferrocarril, las máquinas de cocer zapatos, el Polo Sur, submarinos, los rascacielos, el metro, los teléfonos, las máquinas de escribir, las aspiradoras y la telegrafía inalámbrica.” — The Harp of God (párrafo 410)
“Podemos entonces esperar con confianza que 1925 marcará el regreso de Abraham, Isaac y Jacob. […] Entonces, con base en estas premisas establecidas por la Palabra Divina, debemos llegar a la conclusión indisputable de que millones que ahora viven, no morirán jamás.” — Millions now living will never die (pg. 89, 97)
“[…] Esta revista promueve la confianza en la promesa del Creador de establecer un nuevo mundo pacífico y seguro antes de que desaparezca la generación que vio los acontecimientos en 1914.” — Contraportada de todas las revistas ¡Despertad! hasta el número del 22 de octubre de 1995.
Todas estas declaraciones, “promesas del Creador”, y “conclusiones indisputables” muchas de las cuales rayan en lo absurdo (¿las aspiradoras son evidencia de que la presencia del Señor fue en 1874?) evidencian un simple hecho:
- Los Testigos de Jehová han hecho predicciones en nombre de dios que no se han cumplido. No sólo eso, han enviado a sus seguidores a predicar estas “verdades” a todo el mundo. Esto tiene varios nombres: difusión de falsedades, propaganda tendenciosa, o en términos bíblicos: falso profetizar.
Al igual que todas las otras religiones que han hecho profecías falsas, los Testigos de Jehová han encontrado formas de justificar, racionalizar, acallar, o hacer de lado estos episodios vergonzosos, al grado que es tabú sostenter conversaciones en torno a este tema entre testigos, evidentemente.
Sin embargo, los hechos ahí están e independientemente de las explicaciones (excusas) que la Watchtower pueda dar al respecto (de las que también se hablará en entradas futuras) vale la pena recordar siempre en el análisis de este tema los siguientes dos puntos:
“No debemos dejar que se desarrolle en nosotros una actitud independiente. No cuestionemos jamás, ni con palabras ni con obras, el medio que Jehová utiliza para comunicarse con nosotros hoy día (Números 16:1–3). — La Atalaya 15/11/09, página 14
“Sin embargo, el profeta que tenga la presunción de hablar en mi nombre una palabra que yo no le haya mandado hablar, […], ese profeta tiene que morir. Y en caso de que digas en tu corazón: “¿Cómo conoceremos la palabra que Jehová no ha hablado?”, cuando hable el profeta en nombre de Jehová y la palabra no suceda ni se realice, ésa es la palabra que Jehová no ha hablado.Con presunción la habló el profeta. No debes atemorizarte de él.” — Deuteronomio 18:20–22