Un pueblo leído.

Los Testigos de Jehová son, posiblemente, uno de los grupos religiosos más estudiosos que hay, (de su Biblia y de sus propias publicaciones, claro está). El testigo promedio lee las revistas de estudio, el libro del texto bíblico del día con un párrafo de La Atalaya adjunto, tienen un programa personal de lectura de la Biblia, sigue el programa de lectura de la Biblia de su congregación, se prepara para las reuniones y para ello lee La Atalaya, la Despertad! y algún capítulo del libro de estudio del mes, más los libros nuevos que se lanzan cada Asamblea cada año. Durante las reuniones se relee lo que ya leyeron en casa y se comenta lo que dice la publicación con preguntas previamente establecidas. Basta con ir a unas cuantas reuniones para ya saberse de memoria varios textos bíblicos recurrentes. Si algo puede decirse de los Testigos de Jehová es que conocen bien la Biblia y saben a qué texto referirse para contestar alguna pregunta cuando predican de casa en casa.

¿Está preocupado por la inseguridad y las malas noticias del mundo? La Biblia dice…; ¿Está deprimido por que falleció un ser querido? La Biblia dice…; ¿Le angustian los problemas políticos y sociales que vivimos hoy? La Biblia profetiza…; En fin, para todo hay una respuesta y si un testigo puede mencionar qué texto bíblico apoya la conclusión es como sacarse un diez en un examen parcial y esto, cabe mencionar, es bastante impresionante ya que la mayoría de las personas religiosas no pueden citar de su texto sagrado tan ágilmente, tan acto-reflejo, como los testigos. Por supuesto, acto seguido: dejar una publicación en manos del interesado para regresar y empezar a estudiar alguno de los libros de evangelización.

Dicho esto y dado el gran volumen de información que los Testigos absorben al año, no sorprende que la visión del mundo que tienen provenga en un 99% de sus publicaciones, más que de la Biblia. La Biblia dice lo que ha dicho por varios miles de años, pero lo que las publicaciones de los testigos dicen, explican, advierten, aconsejan, exigen y profetizan ha cambiado a lo largo de los años. Y no ha cambiado sólo un poco, unas cuantas comas por aquí, unos puntos por allá, un concepto nuevo, o una cita corregida. No. Ha cambiado profundamente en doctrinas que eran y son pivotales para la doctrina específica de los Testigos de Jehová, entre ellas: la segunda venida de Cristo, el fin del mundo (Armagedón), las transfusiones sanguíneas, la generación de 1914, los falsos profetas, los ungidos, entre otras, todas las cuales serán temas de entradas futuras.

¿Y por qué es importante hacer notar estos cambios de doctrina? Si eres Testigo de Jehová, ¿por qué no aceptar los cambios como “un mejor entendimiento”, como algo bueno a final de cuentas? Porque revela una inconsistencia seria de parte de los testigos como religión: la Watchtower afirma ser el medio a través del cual Dios se comunica con la humanidad hoy en día. Reflexionar seriamente sobre esa afirmación debe producir incontables preguntas, entre ellas: ¿es incapaz Dios de comunicar su propósito inequívocamente a través del (aparente) medio de comunicación oficial en la tierra? ¿Es el “Dios de la verdad” uno que envía mensajes erróneos a sus siervos para ser predicado en todo el mundo para luego cambiar de opinión unos años después?

Ser Testigo de Jehová y hacerse esas preguntas seriamente es el equivalente a una herejía mental. Es inconcebible dudar de la Watchtower. ¿Cómo es posible dudar de LA verdad? (“La verdad” es otra frase que usan para referirse a ellos mismos.) ¿Cómo es posible que esté albergando dudas de una organización que me ha dado tanto? , es una pregunta común durante el proceso de reflexión. A lo que siguen sentimientos de culpa, vergüenza, autocrítica (“soy un desagradecido”), y finalmente de miedo. Y esto último es uno fuerte: miedo a empezar a darse cuenta que tantas cosas dentro de los Testigos de Jehová dependen de variables muy delicadas, que al moverlas un poco se corre el riesgo de que todo el castillo de naipes se venga abajo. Un castillo de naipes que representa una visión del mundo, una identidad.

A pesar de ser los testigos un grupo de personas leídas, llama la atención la falta de habilidades comparativas y reflexivas con respecto a lo que leen día tras día, lo cual tiene una razón de ser muy clara: se da por hecho que la información que reciben en sus publicaciones no sólo es cierta, sino que proviene de Dios mismo. ¿Por qué cuestionar algo que Jehová ya ha aprobado, cierto?

Ante esto, no sorprende que la Watchtower pueda publicar ideas contradictorias en sus revistas y salir intelectualmente ilesa. Que puedan por un lado decirle a los jóvenes que sean críticos de lo que les enseñan en las escuelas (por supuesto principal enfoque en la evolución), que midan muy bien sus pasos, que no dejen que nadie piense por ellos y por el otro lado que no desarrollen una actitud independiente y que no cuestionen a la Watchtower de ninguna forma. Lo cual debería de inmediato encender focos rojos, detenernos en seco y reflexionar. Tristemente, no sucede tanto como debería.

Salomón contrasta los caminos del inexperto con los del prudente al decir: “Cualquiera que es inexperto pone fe en toda palabra, pero el sagaz considera sus pasos” (Proverbios 14:15). El sagaz no es ingenuo. En vez de creer todo lo que oye o dejar que otros piensen por él, mide muy bien sus pasos, reúne todos los hechos y actúa con conocimiento de causa. — La Atalaya 15/07/05, página 18. “El sagaz considera sus pasos”
“No debemos dejar que se desarrolle en nosotros una actitud independiente. No cuestionemos jamás, ni con palabras ni con obras, el medio que Jehová utiliza para comunicarse con nosotros hoy día (Números 16:1–3). — La Atalaya 15/11/09, página 14.

Estas dos citas juntas revelan muy bien quiénes son los Testigos de Jehová intelectualmente: críticos hacia afuera, restrictivos (y al mismo tiempo complacientes) hacia adentro. Es decir, no aplican sobre sus doctrinas e historia los mismos estándares de escrutinio y análisis que aplican sobre cualquier otro tema, especialmente uno que pudiera ser controversial a la fe bíblica. Y tal vez con razón y todo el sentido de auto preservación de la mayoría de las religiones: de aplicar los mismos estándares se autodestruirían. Vaya forma de maquillar la verdad, esa verdad que nos hará libres.

The truth will set you free, but first it will piss you off. — Joe Klaas