Restrospectiva de la conciencia en la televisión venezolana

La televisión venezolana había estado marcada, durante casi toda su historia, por plasmar en las telenovelas estelares la típica historia de amor rosa, donde la pareja protagónica tenía que luchar con los obstáculos que les ponía el villano de la trama para defender su amor. Sin embargo, en el año 1992, el canal de televisión, RCTV, marca un hito en la historia del melodrama nacional al poner en su pantalla la telenovela, “Por esta calles”. Una novela que toca los temas de actualidad de esa difícil época que se vivía en el país, en medio de escándalos políticos, corrupción y el auge de la delincuencia que mantenía a los venezolanos en constante zozobra.

Previamente, las novelas venezolanas tocaban someramente alguno de estos temas; sin embargo, con “Por estas calles”, se hizo un llamado a la conciencia de todo un país. No solo a la ciudadanía, también a los poderes públicos y al gobierno, más específicamente. Un llamado a la conciencia que tras algunos hechos sucedidos en el país, pareció ser escuchado, lo que demostró la influencia de la televisión venezolana en la búsqueda de la verdad y la justicia .

El éxito de esta telenovela se debió a que les presentó a los televidentes su realidad. Una realidad que se vivía día a día en el panorama nacional donde los temas políticos, sociales y económicos eran las puntas de un tridente que oscurecía el panorama tanto de sus protagonistas y como de los venezolanos.

Los personajes que dieron vida a esta candente y polémica historia, fueron interpretados por actores de reconocida trayectoria en la televisión nacional, lo cual dio le un carácter más significativo a esta muestra de realidad.

El tema político fue tocado puntualmente, corrupción, bipartidismos y escándalos en el seno de los partidos fueron candentes en cada capítulo emitido por la cruda realidad que mostró al público.Las principales noticias de los periódicos nacionales más importantes eran temas que se desarrollaban en las escenas sin ningún tipo de tapujo o restricción.

Socialmente, la telenovela presentó tanto la realidad de los barrios como de la gente más adinerada, con poder político y económico. Día a día el televidente veía en escena su vida tal cual, incluso en los barrios más pobres. Las escenas describíanlas necesidades más profundas de un pueblo al que le incomodaba la situación en que vivían, pero que continuaba luchando por sus sueños, saltando cada obstáculo por un mañana mejor..

Por estas calles, mostró crudamente las dos caras de lo económico en un país donde la justicia se vendaba los ojos con el dinero que lo conseguía todo. La primera de las caras, el poder que da el dinero. El poder económico. El poder de comprar una vida, de hacer cerrar los ojos a la justicia. El poder de quitar del camino a aquel que es honesto para reemplazarlo por quien no lo es. La segunda cara, todo lo contrario. La necesidad. El tener que trabajar día a día, incluso bajo explotación, por cada moneda que se pone en el bolsillo.

Los televidentes eran testigos de su realidad a través de una telenovela que denunciaba los atropellos, la corrupción, la delincuencia de una manera clara y sin temor a sufrir restricciones. Este hecho era el tema en cada rincón del país.

Sus personajes e historias quedaron plasmados en la pantalla como un hecho sin precedentes. Décadas han pasado desde entonces y no ha habido ninguna otra telenovela tan exitosa como Por estas calles.

Se mantuvo en el aire durante dos años, sin perder el primer lugar en la preferencia del público venezolano.

En retrospectiva, aquella época fue propicia para llevar a la pantalla tanto derroche de talento y realidad en primer lugar, por la profunda crisis por la que atravesaba el país, lo cual proveyó de un poco de oxígeno a cada venezolano a través de una historia donde el amor era tocado por esa crisis y muchas cosas más. También, esta vista al pasado,permite vislumbrar que en la actualidad, una novela como Por estas calles, no sería posible llevarla al aire por las restricciones que evidentemente existe en la televisión venezolana.

No hay dudas de que el público está sometido a imágenes que no muestran la realidad que vive el país, que no son la muestra de la voz alzada que grita libertad y que exige la solución a la profunda crisis que atraviesa el país en todos sus sectores.

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