¿De dónde salió?

Estoy harta, hasta la madre mejor dicho. Estoy harta de que la gente piense y crea que debe haber siempre alguien a quién copiarle todo para después hacerlo “con nuestra inspiración”.

A veces la gente es tan mediocre que no es capaz de imaginar su propio cuento, cree que el sólo hacer y existir es suficiente, pero no van más allá del subsistir o soñar.

Estoy harta de la palabra “¿De dónde salió eso?” cuando no son si quiera capaz de decir algo que funcione; criticar es la mejor calaña pero no son capaces de imaginar por sí mismos.

Crear. Es la palabra a broma, así con punto, porque nadie crea lo que ya está creado.

Estoy harta de tener que convivir con personas que cuestionen todo el tiempo mi trabajo, mi creatividad, mis ganas de ser; ellos no tienen idea de ser, no tienen si quiera idea de hacer lo que te dicen ser.

Quiero vivir, pero no dejar que vivan por mí; llegar lejos, para que todos vean que más vale chingarle que estar donde la gente “cree” que es un buen estatus social. Estoy harta de ser la tonta que sueña.