Mi amigo Hassan.

No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal.” — Romanos 12:21

Desde hace poco más de 6 meses, he comenzado a enfrentar muchos comentarios, algunos buenos, otros no tan buenos… En fin, en extremo diversos!

Muchos de ellos son en forma de pregunta! Yo siempre digo (para ser sincera no recuerdo si alguien me lo dijo o lo leí por ahí, así que lo pondré entre comillas, just in case): “las mejores preguntas, no tienen respuesta”.

Pues la pregunta número 1 que no tiene respuesta en mi haber, es: por qué le seguís ayudando si te hizo esto o dijo lo otro de vos? Para mí es muy difícil responder esa pregunta… Así que digo: no sé, o bien: “it’s a Tracy thing, you wouldn’t understand”… En fin… Probablemente sí, la gente no entienda.

Pero hoy, no quiero hablar de mí, si no, de Hassan, un viejo amigo de un libro que leí hace ya más de un año, quien ahora que lo pienso, me llevó a comprender mejor lo que Romanos 12:21 quería decirme.

Hassan era un criado que, cometió el grave error de ser el mejor amigo que alguien pudiera tener. Fiel, cariñoso, amable, incluso interponía las necesidades de aquel a quien llamaba amigo antes que las propias, ese amigo era Amir.

Bueno, el asunto es que mientras transcurre la historia te das cuenta que la amistad tan fiel y casi irreal de Hassan, no es correspondida. Y Amir lo traiciona de la manera más horrible que puede existir. Pasan los años y la vida los lleva por caminos diferentes.

La muerte alcanza a Hassan quien deja un niño huérfano, mientras la vida le sonríe a Amir, le sonríe hasta que el teléfono suena, y una voz al otro lado le dice: aún hay tiempo de ser bueno. Al final Amir puede conocer al hijo de Hassan y pudo saber que aún con todo el daño que él le hizo a Hassan, Hassan siempre habló bien de él… en fin, se dio cuenta que Hassan nunca dejó que lo que pasó lo dañara!

Hassan por mucho es un ejemplo de Romanos 12:21, nunca se dejó vencer de lo malo, siempre supo hacer lo correcto aunque las personas a su alrededor no comprendieran lo que él hacía. El tonto NUNCA fue Hassan, sino Amir que no supo valorar el tesoro que tenía. Cuando una persona hace algo para herirte y lo logra y guardás rencor entonces perdés vos!

Pero cuando decidís seguir adelante, dando lo mejor de vos a pesar de las circunstancias, o los golpes o las heridas, vos vas avanzando, vas creciendo, te vas conociendo mejor, sin duda alguna te vas haciendo fuerte!

Hassan nunca tuvo necesidad de hablar mal de Amir… Porque aun cuando Amir le falló innumerables veces, Hassan siempre demostró que estaba hecho de algo más.

Cuando lean este post, probablemente no estén de acuerdo conmigo, y está bien. Mi posición siempre será hacer el bien sin importar lo que digan los demás, cada quien da de lo que está hecho! Vos de que estás hecho?

Desde que leí el libro siempre lo he dicho:

Hassan DESPUÉS de Jesús, siempre será mi mayor ejemplo de un ser que venció el mal, con el bien!

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