Tips para consentir tu cuerpo en Navidad

Navidad fotografía designed by Awesomecontent — Freepik.com

“¡Ay ese pan recién horneando se ve riquísimo!”, “con este frío un chocolatito caliente”, “como que se me antoja algo, pero no se que es”. ¿Te suena alguna de estas frases? Si es así, es porque durante las vacaciones de invierno es común que todos queramos comer muchas cosas, entre reuniones sociales con los amigos y familia, la navidad, el año nuevo y el día de reyes,etc. Y por eso muchos suben algunos kilos, además en estos tiempos es complicado iniciar una rutina de ejercicio, ¡sobre todo si en todo el año no la practicaste! A veces pareciera imposible mantener tu peso en estas fechas, ¡Pero no lo es! Es cuestión de cuidar lo que comemos y aunque nos cueste un poquito más, realizar ejercicio diario.

Tal vez estás pensando que tendrás que prohibirte comer todas esas deliciosas cosas que prepara tu mamá o la abuela, sin embargo puedes cuidar de tu peso al mismo tiempo que disfrutas de las cosas que tanto nos gustan estas vacaciones, claro; todo con medida. Aquí te dejo algunos consejos prácticos de cómo no descuidar tu alimentación estas vacaciones:

Sírvete en un plato pequeños: Si utilizamos platos grandes paras servir nuestra comida, el plato se verá vacío con la porción de comida adecuada y serviremos más para complacer nuestra vista. Así, al utilizar un plato más pequeño este se verá más lleno con menos comida y nuestra mente captará que hemos comido más, aunque no sea así.

Equilibra tu comida: No te sirvas un plato lleno de una sola comida, mejor trata de mezclar tu plato con proteínas, cereales y verduras. Y si aún tienes hambre puedes esperar 20 minutos,tomar agua y verificar si aún sigues con hambre. Muchas veces confundimos la sed con hambre.

Comparte: La navidad es una época para compartir, y la comida no se queda fuera de esto. Si sientes que la comida que te han servido o el postre es demasiado, no dudes en compartirlo con alguien.

Respeta los tiempos de comida: Es común querer comer a cada rato, pero trata de evitar hacerlo tan seguido, y si de plano las ganas te ganan, entonces carga contigo snacks saludables, como fruta picada o semillas (nueces, almendras, cacahuates).

No te olvides de tu cuerpo y cuídalo, acuérdate de todas esas frases de “eres lo que comes” y “que tu medicina sea tu alimento y tu alimento sea tu medicina” (Hipócrates). Cuando no le damos el mantenimiento adecuado a un carro o a cualquier máquina, se pueden comprar refacciones y tratar de arreglarlas, pero con el cuerpo no es así y lamentablemente los resultados los ves muy tarde, por lo que es probable creer que llevar una mala alimentación y no hacer ejercicio no tiene consecuencias, ¡pero un día el cuerpo pasa la factura!

Los dejo con las sabias palabras plasmadas en 1 de Corintios 6:19 ¿o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?

Entrada escrita por Ismenia Córdoba, estudiante del 8º semestre de Nutrición en la UniMontemorelos