La traducción del cambio climático: reflexiones con motivo del Día internacional de la traducción 2018

Por Claudia Brauer | English version

Mi mensaje central de hoy es el siguiente:

Es hora de hacer del cambio climático una prioridad en la industria de la traducción y es hora de hacer de la traducción una prioridad en el debate acerca del cambio climático.

Existen miles de millones de personas que necesitan recibir datos climáticos que cambiarán sus vidas, información vital para su supervivencia y la subsistencia de sus comunidades, y es posible que no estén recibiendo este conocimiento simplemente por que existe una barrera idiomática. Tenemos que eliminar este obstáculo. Necesitamos involucrar a la comunidad lingüística y a los líderes de los esfuerzos en la resolución de los problemas del cambio climático. Necesitamos empoderar a las comunidades locales con información que puedan entender para que puedan actuar.

Un blog de enero de 2018 de Morningside Translations sobre El papel de la traducción en la lucha contra el cambio climático habla acerca del papel vital de la traducción y afirma claramente que “la difusión multilingüe de las investigaciones se ha convertido en un factor cada vez más crítico para mantener a la gente con vida”. Además, hablan acerca de la necesidad de entender y transmitir no sólo el significado en el idioma de las personas que reciben la información, sino también de comprender “sus perspectivas culturales intrínsecas, su economía y su política, lo cual es fundamental para convencer a las poblaciones locales de que implementen los cambios”. En ése blog también descubrí que “existe incluso un campo académico emergente llamado Ecolingüística, que investiga el papel del lenguaje en el desarrollo y posible solución de problemas ecológicos y ambientales”. ¡Esta es una noticia maravillosa para los traductores y lingüistas que deseen especializarse en este nuevo campo!

Y también es vital para los miles de millones de personas en el mundo que se comunican en idiomas diferentes de las lenguas “estándar” que tan cómodamente estamos traduciendo en la actualidad. Cualquier solución mundial en el terreno requiere que nos comuniquemos en su idioma nacional o, mejor aún, en su dialecto local.

Crédito de la foto: Minna Sundberg, tal y como aparece en el artículo de Stephen R. Anderson 
 
“¿Cuántos idiomas hay en el mundo?” publicado por la Sociedad Lingüística de América

Veamos ahora algunas estadísticas para cerciorarnos de que entendemos las verdadera dimensión del gran dilema del lenguaje. Nosotros, las culturas céntricas en “inglés/español/francés/italiano/alemán”, no tenemos realmente mucha cobertura a nivel mundial, en cuanto a población se refiere. Para empezar, tomando en conjunto sólo los hablantes de árabe (270 millones) y bengalí (más de 170 millones), su número supera el numero de angloparlantes. ¿Por qué los documentos acerca del cambio climático global no se traducen sistemáticamente al árabe o al bengalí?

Pero esto es tan sólo la parte visible del témpano. Cerca de 1.000 millones de personas hablan chino mandarín. El segundo idioma más hablado en el mundo es el hindi, con 500 millones de personas, seguido del español, con 400 millones y en el 4º lugar está el inglés, con unos 360 millones hablantes.

Esto significa que si sumamos todos los angloparlantes (360) mas todos los hispanohablantes (400) y los franco parlantes (270), más todas las personas que hablan italiano (100), alemán (70), portugués (220), holandés (30) y polaco (40), apenas empezaríamos a llegar al número de personas que hablan chino-mandarín (1.000 +) e hindi (500).

Crédito de imagen: “Traducción del Resumen del IE5 del Grupo de Trabajo de Personas Responsables de Formular Políticas” publicado por el Departamento de Servicios Lingüísticos, Conferencias y Publicaciones de la OMM.

En 2013, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de la OMM y el PNUMA produjo el documento mencionado arriba en algunos de los idiomas más hablados. Este trabajo merece reconocimiento porque representa el tipo de esfuerzos en los que se debería enfocar toda la comunidad que está trabaja en asuntos de “Cambio Climático”.

En general, nos mantenemos ocupados cubriendo sólo una fracción de los 7.000 idiomas del mundo. Si tradujéramos todos nuestros materiales a los 10 idiomas mencionados anteriormente en este artículo, incluso así llegaríamos tan sólo a un poco más de una tercera parte de la población mundial. Entonces, incluso en este escenario “ideal” en el que tradujéramos todo a los 10 idiomas más hablados, dejaríamos casi 5.000 millones de personas “abandonadas”.

¿Y dónde viven estas personas excluidas?

El Centro de Datos Socioeconómicos y Aplicaciones de la NASA (SEDAC) tiene una página web con información muy interesante del IPCC en términos de mapas interactivos y datos acerca de la sensibilidad climática y la distribución global de la vulnerabilidad al cambio climático. Muestra claramente que algunas de estas regiones en peligro se encuentran exactamente donde tenemos muchas de estas lenguas y dialectos no traducidos. Para empezar, estoy pensando en gran parte de África y Asia, e incluso en regiones de América Latina donde el español no es una lengua materna.

Source: DW

Como nota final, en el extremo superior del espectro de la traducción, hay una creciente necesidad de traductores altamente especializados en campos totalmente nuevos del conocimiento humano, como Paleoclimatología, Geoingeniería, Acidificación Oceánica, Gases de Efecto Invernadero, Curva de Keeling y Huella de Carbono, por nombrar sólo algunos. Es necesario apoyar e imitar a las organizaciones como TJC, que ofrece con orgullo a nivel mundial “Intérpretes y Traductores del Calentamiento Global”. ¡Felicitaciones! (P.D.: No, yo nada tengo que ver con ellos ni con su trabajo, pero me pareció encomiable).

Por lo tanto, concluiré con mi mensaje de apertura:

Es hora de hacer del cambio climático una prioridad en la industria de la traducción y es hora de hacer de la traducción una prioridad en el debate acerca del cambio climático.

Acerca de UN CC:Learn

UN CC:Learn es una asociación de más de 30 organizaciones multilaterales que prestan apoyo a los países para diseñar e implementar estrategias de formación sobre cambio climático que sean sistemáticas, recurrentes y orientadas según resultados. A nivel global, la asociación apoya el intercambio de conocimientos, promueve el desarrollo de materiales didácticos comunes sobre educación en cambio climático y coordina intervenciones de formación a través de la colaboración de agencias de las Naciones Unidas y otros socios.