Fue y es….

Fue un encuentro escrito, fijado con hora y fecha, e incluso segundos, y lugar, y clima y estación y cantidad de gente alrededor.

Fue esa cantidad de gente la que se esfumó, desapareció cuando sus miradas se juntaron, fue ese clima el que comenzó aquel cosquilleo ¿o fueron ellos quienes la comenzaron?.

Fue esa hora la que se detuvo y fueron ellos los que se vieron y casi se encontraron para luego perderse en la multitud. Y en esa multitud había dos personas caminando en distintas direcciones, quizas esperando que algo los pusiera en el camino correcto.

Fue otro día, otro encuentro no escrito, no hora fijada, no fechas ni siquiera había segundos, sólo había, sólo estaban esas dos personas, esta vez se encontraron de verdad, una sensación similar a cuando uno encuentra algo que no tenía idea de haber perdido, como si se descubriera un tesoro olvidado, cuya belleza supera las antes vistas, cuya luz podría eclipsar al sol, cuyo canto, cuyas melodias serían disgnas de ser escuchadas por lo dioses todos.

Fue ese día el que selló los otros, esa primera sonrisa la que pronosticó las demás, esa electricidad en el aire la culpable de esa chispa que comenzó a arder.

Fueron ellos quienes alentaron a esa chispa, hasta que se esparció, hastacubrir cada rincón, hasta ser fuego, fuego de colores dispares que el viento mecia cuál niño en un cuna o como bote en un mar clamo, clama que trae tonos y melodías que nunca se habían juntado y, por una magia que no se puede escribir (sólo sentir) todas esos colores dispares y melodias efimeras se unieron, al igual que ellos, para formar algo eterno.

Fueron las palabras frías las que comenzaron a aplacar ese fuego, y los actos todavía más fríos los que terminaron el trabajo, y es que el amor va unido al dolor, no por nada se mata por amor.

Fue ese amor el que provoco dolor, gran dolor, fue esa lluvia la que coulto las lágrimas y fueron muchas las veces que se sintió ese vacío en el pecho.

Fue ese pecho en el que sus pulmones se expandieron desesperados buscando aire entre los besos, fueron esos besos los que producieron innumerables sensaciones, y son esas sensaciones las que quedan hoy, y aparecen en el días, en la noche y en la tarde como recuerdos.

Y es cuando esos recuerdos llegan que esos encuentros se vuelven a vivir, uno tras otros sin opción de pausa: el café frío en medio del puente, esos libros con olor a viejo leídos a viva voz, esos colores tomando forma de pinturas, mañanas donde el sol iluminaba la primera sonrisa del día.

Cuando todas esas personas vuelven a desaparecer. Cuando el sol vuelve a ser eclipsado. Cuando esa antigua electricidad resurge para volver a erizar los vellos. Cuando la chispa se intensifica. Cuando esos colores y melodias vuelven a ser tan claros como la lluvia mismsa. Cuando lo efimero se vuelve eterno.

Cuando el recuerdo se va todas las personas vuelven y, entre todas ellas, hay dos personas esperando volver a encontrarse…….