Cualquiera, después de ver Preacher

Hablemos de la season finale de Preacher

Sí, hay spoilers en este post.

He estado esperando pacientemente cuatro días para publicar esto y evitar lanzar spoilers a diestro y siniestro, pero ya no puedo más. Tenemos que hablar de la season finale de Preacher.

¿Qué es Preacher?

Por si te ha llamado la atención algo en este post para entrar sin conocer la serie o si has oído algo de ella por ahí pero todavía no te has lanzado a verla, te diré que Preacher es una serie de la AMC basada en los cómics o novelas gráficas del guionista Garth Ennis y el dibujante Steve Dillon. La historia sigue a Jesse Custer, un predicador no demasiado cristiano que reside en el pequeño pueblo de Annville, Texas, en el que sus “peculiares” habitantes suelen ser más monstruosos que las propias criaturas sobrenaturales que se pasean por el mundo.

La serie empieza con la posesión accidental de Jesse por una criatura sobrenatural (no al estilo El exorcista ni Emily Rose, algo que mi corazón cobarde agradece) que le otorga unos misteriosos poderes de control mental: literalmente, lo que dice el predicador va a misa. Aunque, a veces, los resultados de sus peticiones son demasiado literales. Como se suele decir, ten mucho cuidado con lo que deseas. A lo largo de la historia, Jesse tendrá que aprender eso por las malas.

Volviendo a la cronología de la novela gráfica, un par de datos básicos, por si os animáis a leerla: comenzó a publicarse allá por 1995 (¡anda que no ha llovido!) en la línea Vértigo de DC comics, y consta de 75 volúmenes en total (66 regulares, y el resto especiales versados en algunos de los mejroes personajes de la serie, como Cassidy o Tulip y Jesse en sus andaduras de juventud).

Este año, la AMC decidió llevar la historia a la pequeña pantalla, o más bien, una adaptación libre. Debo confesar que no he leído la novela gráfica; mejor dicho, no la había leído cuando empecé la serie (y todavía hoy no la he terminado).

Empecé a ver la serie sin ningún tipo de información ni de lectura previa, y me encantó.

La mayoría de fans de la novela están, en general, satisfechos con la adaptación (aunque algunos esperan bastante más dosis de acción, gamberrismo y del particular humor negro que caracteriza a los cómics). Los autores están contentos con la serie de televisión y de como están manejando un mundo tan complejo y unos personajes tan especiales los guionistas Evan Goldberg, Seth Rogen y Sam Catlin. Y los que no hemos leído los cómics también estamos contentos.

¿Qué más se puede pedir?

La season finale

He de decir que, durante casi toda la temporada de Preacher me he divertido muchísimo (sí, a veces la trama es un poco lenta y parece dar vueltas en círculos, pero ha sido un soplo de aire fresco frente a esas series tediosas que parecen durar 120 minutos en lugar de 50). Además, pocas veces sabía lo que iba a ocurrir a continuación, especialmente en lo que respecta a los personajes.

En los primeros capítulos, tenía una opinión formada y muy clara sobre Jesse que cambió radicalmente a medida que avanzaban los episodios: descubrí que había más sobre el personaje de lo que me pareció en un principio. No era sencillamente el hombre perdido y con un fuerte y cuestionable sentido del bien y del mal, sino también un megalómano de cuidado incapaz de admitir sus errores y alguien que, en última instancia, se esfuerza por intentar ser mejor persona: ¿no es eso lo que todos intentamos, al fin y al cabo?

Los últimos episodios me han reconciliado con Jesse Custer, a quién nunca llegué a odiar (¿cómo hacerlo cuando es alguien tan humano y lleno de errores que no podemos más que sentir empatía hacia él?).

Los últimos episodios también me hicieron cambiar mi opinión sobre Tulip (inciso para destacar la acertadísima decisión de escoger a Ruth Negga para interpretarla, con su pasión incendiaria y esa arrebatadora violencia que muestra en todas sus escenas). He de confesar que su personaje, en un inicio, me pareció sencillo y hasta tópico: volvía al pueblo natal para buscar a su ex-novio que la había abandonado, chantajeándolo para que le ayudase a cumplir una venganza estúpida y aprovechar, de paso, para reconciliarse.

Pues resulta que ni la venganza que Tulip tiene planeada para su ex-compañero de fechorías Carlos es estúpida ni quiere reconciliarse con Jesse.

Por supuesto que Tulip sigue enamorada de su ex y que están destinados a acabar juntos, no solo porque son una de las parejas con más química y potencial de toda la historia sino porque no hay nadie más que comprenda y acepte unas personalidades tan viciosas y turbulentas como las suyas.

Feel the love tonight. Source: http://benmckee.tumblr.com/post/148316323763

Pero Tulip no es tan fácil como para caer rendida ante cuatro disculpas rápidas de Jesse: sabe que tiene mucho por lo que compensarla, así que más vale que te pongas a ello pronto, preacher.

La mejor season finale de la temporada

¿Me estoy precipitando en esta afirmación? Probablemente sí. Lo más seguro es que venga a alguien a afirmar que el mejor final de temporada ha sido el de Juego de Tronos, y también tendrá razón.

No me gustan nada los títulos del estilo “el mejor final de…” “el mejor episodio de…” porque todos tenemos opiniones distintas y gustos variopintos y (casi) todos ellos son más que respetables. Sin embargo, uso este título porque esta temporada de Preacher no podía haber tenido mejor final.

En un capítulo frenético de 50 minutos hemos conocido a Dios, o al menos, a su sustituto y se nos ha mostrado un atisbo de la compleja organización celestial (a todo esto: ¿dónde está DeBlanc? Más vale que vuelva en la siguiente temporada, porque él y Fiore son una de las mejores cosas de la adaptación a TV). El pequeño pedacito de infierno que es Annville (a veces, pienso que más que una parcela de infierno, es más bien una representación demasiado honesta y cruda del mundo en el que vivimos) queda arrasada por una explosión del generador provocada por un exceso de excremento de vaca.

Eso es. Queda, literalmente, borrada del mapa por un “pedo de vaca”. No puedo pensar en nada más apropiado, la verdad.

Quizá lo mejor del capítulo han sido esas secuencias que siguen a los habitantes de Annville cuando descubren que no hay un Dios que les vigile: esto les hace abandonar definitivamente los valores férreos de ética y arrepentimiento a los que se aferraban para asegurarse la salvación. Una salvación de sus pecados que jamás llegará porque Dios no está. Simple, pero demoledor.

Odín abrazando a un muñeco hecho de carne picada con la forma de su hija muerta, esas niñas “empalando” al conductor de autobús pederasta y el hermano de la chica en coma haciéndose un selfie mientras su madre la asfixia con una almohada. ¿Por qué? Porque ya no hay Dios, ni para castigar ni para salvar, así que, ¿a quién le importa?

Annville ya estaba condenada desde el principio, pero en este capítulo, se demuestra que no tiene salvación posible y que no hay más remedio que destruirla.

Teorías

Y ahora que los tres protagonistas emprenden un roadtrip en busca de Dios para ayudarle, si lo necesita, o para patearle el culo (todavía está por decidir), no podemos más que preguntarnos, ¿qué ocurrirá?

Sabemos que Cassidy intentó asesinar a alguien en Nueva York (una trama argumental que existe en la novela gráfica y que probablemente veamos adaptada en la siguiente temporada), pero también hay que tener en cuenta la “suavización” del personaje con respecto al Cassidy de los comics. Problemático, incorrecto y atormentado, pero adorable y encantador (¿será esto culpa del acento de Joseph Gilgun?), es imposible reprocharle algo al Cassidy de la serie de televisión, pero sí a su homólogo de papel. ¿Veremos un lado más oscuro del vampiro irlandés en la season 2?

Pienso que sí, pero también creo que los guionistas seguirán apostando por el carácter atormentado de Cassidy y su profunda soledad, por esa carencia de cariño y de amor sincero, más que decantarse por las acciones más cuestionables y “malvadas” del Cassidy de los cómics.

En cuanto a Fiore y DeBlanc, lo más probable es que volvamos a ver a este último en la siguiente temporada porque, ¿cómo romper ahora este dúo tan carismático? La teoría más plausibles es que DeBlanc se haya quedado en el infierno para permitir que Fiore pueda salir (el hollín en la cara de Fiore, y que no se nos haya enseñado ninguna escena de su muerte subraya esta posibilidad). Se supone que salir del infierno es casi imposible, así que es plausible que DeBlanc haya tenido que sacrificarse para salvar a su… ¿Compañero? ¿Amante? ¿Amigo? Todavía existen muchas incógnitas alrededor de esta pareja, ¿Es Fiore un ángel y DeBlanc un demonio? ¿Son ellos los padres de Génesis o solo sus cuidadores?

“They’ve been working together for thousands of years potentially, so they have quite that married couple dynamic. And maybe heaven doesn’t have quite the defined sexual roles that we have here on earth, so maybe their relationship spans just beyond friendship.”
— Seth Rogen on Fiore & Deblanc’s close bond.

¡Queremos respuestas, guionistas! (y la siguiente temporada ya, por favor).

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