Una nueva vida
Son las 2:55 p.m y estoy sentada en un escritorio, con Queen de fondo; en el primer mejor trabajo del mundo -o al menos de mí mundo-. específicamente suena “I was born to love you” y mi parte favorita de esa canción siempre ha sido esta frase “ It’s so hard to believe this is happening to me. An amazing feeling comin’ through” y sí, porque a veces no me creo todo lo bueno que me viene sucediendo de un tiempo para acá, pero soy fiel creyente de que cuando una ventana se cierra es porque una y mil puertas van a abrirse justo en el momento adecuado.
Cuando me pongo a pensar en unos meses atrás, puedo decir con seguridad que mi vida era un completo desastre, en todos los aspectos, encerrada en los mismos círculos, con las mismas personas, y tratando de caber donde simplemente no había espacio para mí; y no porque no fuera lo suficientemente buena, al contrario, justo por eso, soy tan buena que frente a muchas personas eso causa temor, pánico y prefieren salirse por la tangente, aunque al inicio me agobié pensando en que quizás podía ser mi culpa que siempre asustara a las personas que quería, descubrí que no, que quizás esas personas simplemente no se merecían estar frente a algo verdadero o nada más fuimos una simple coincidencia en el espacio y listo, nada más allá.
Después de liberarme de personas y situaciones que no me hacían feliz, descubrí que no estaba sola, que tengo personas valiosísimas a mi lado, personas que se preocupan por mí, por mi bienestar y felicidad, pero además, aprendí que me tengo a mí misma y que no hay cosa más importante que esa.
Me considero una mujer que cumple cada cosa que se propone, y hasta el momento he logrado con creces cada meta, obviamente mi primer empleo no iba a ser la excepción y no hay nada en este mundo que me llene más de alegría que trabajar hoy, en Proyecto Daniel. PD es una grandísima parte de mi vida y dar alma, vida y corazón aún más que antes, representa para mí una gran reto pero una gran satisfacción de ver miles de sonrisas día con día. Y que eso se logre desde un escritorio, wao; a veces ni me lo puedo creer.

Como puse ayer en tw: “Hoy me voy a dormir especialmente feliz porque tengo un trabajo que amo, una familia divina y amigos que adoro. No me falta nada”, todos los días me acuesto y levanto con el mismo sentimiento: el de plenitud que tanto me ha costado alcanzar y sobre todo construir, con la sonrisa en la cara de ver que cada acción se ve recompensada de la mejor manera posible y más allá, con la claridad de quienes están conmigo en este momento es quienes tienen que estar, ni más ni menos personas, ni más ni menos amor.
Creo que nunca conocí a una Nats tan llena de amor, pasión, y felicidad como la que respira desde el 16 de junio del 2017.
