Enseñar en medio del agua

Por Diego Brom

A pedido del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC), un equipo de la oficina de UNICEF en Paraguay recorrió varios distritos del departamento de Ñeembucú que se encuentran anegados por las grandes lluvias que cayeron en la zona. El objetivo es relevar la situación de las instituciones educativas y proponer alternativas para que los niños y niñas no pierdan clases por la situación de emergencia.
La profesora Vilma Gómez (36) solo puede llegar a su escuela, en el distrito de Tacuaras, atravesando los campos inundados en cachiveo, una canoa rudimentaria hecha de una pieza de tronco de árbol.
La profesora Dolly Espíndola (37) muestra cómo se encuentra la escuela San Roque González de Santa Cruz, en el distrito de Tacuaras, uno de los más afectados por las inundaciones. Para asegurar la integridad de los niños y niñas, las clases están suspendidas hasta que bajen las aguas.
Adriano Frutos (10) va a su escuela, en la compañía Boquerón del distrito de Isla Umbú, a caballo, en un viaje que le toma una hora de ida y otra de vuelta. A pesar de que el camino aún es transitable, debe atravesar varias partes que se encuentran anegadas.
Marlene Sánchez (10) vive con su familia en la escuela Remigia Sánchez del distrito de Tacuaras porque su casa se encuentra bajo agua. “No hay que rendirse nunca. Si hay un problema, hay que enfrentarlo”, asegura la estudiante.
La Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) está distribuyendo víveres entre los pobladores más afectados por las inundaciones, que dejaron bajo agua las plantaciones de consumo familiar.
Pese a la emergencia, los estudiantes y pobladores aún mantienen la esperanza y esperan que pronto puedan volver a la normalidad.