MANIFIESTO: NO MÁS OFENSAS ENTRE COOPERATIVISTAS

En este periodo de campaña electoral para la renovación de autoridades del INCOOP, surgen llamativas denuncias que perjudican al sector cooperativo y que en últimas pareciera encarnar la nefasta idea de entregar la autonomía del ente rector al Poder Ejecutivo.

En estos días, el fiscal Fabián Centurión allanó el Instituto Nacional de Cooperativismo INCOOP, ante denuncias de supuestas irregularidades. Si bien es cierto que este allanamiento daña la imagen del actual Presidente del INCOOP, Humberto González, quien se postula para continuar en el cargo; colateralmente el perjuicio puede ser mucho mayor y la Asamblea Nacional de cooperativas, convocada para el 2 de diciembre, corre serio riesgo de ser suspendida por alguna decisión judicial.

Además, la postergación de las elecciones le brindaría una magnífica oportunidad al plan del Poder Ejecutivo de arrebatarle la autonomía al INCOOP con una intervención que finalmente culminaría en el cambio de la ley que rige a esta institución.

Es oportuno señalar que el Art. 17 Inc. 1 de nuestra Constitución Nacional garantiza la presunción de inocencia; por tanto, es justo esperar el pronunciamiento de la justicia antes que atacarnos y ensuciarnos como hermanos de una misma causa, el cooperativismo paraguayo.

Exhortamos a las personas o grupos que orquestan este plan político para acabar o desprestigiar la competencia, que dejen de lado este tipo de artimañas y conductas que profundizan aún más la división existente dentro del movimiento cooperativo e igualmente podría convertirse en una “bomba de tiempo” para el propio sector.

Las ofensas generan ofensas, abren heridas y producen divisiones. Y si como cooperativistas nos peleamos y nos jugamos a matar entre nosotros, sencillamente facilitamos la tarea a los de afuera para que nos “devoren”, lamentablemente.

Renunciemos a las intrigas inútiles entre miembros de la familia cooperativista. La historia exige a los líderes del sector cooperativo, que marquen la diferencia con dignidad e integridad, en comparación con la viciada conducta de las autoridades de partidos políticos.

No podemos permitirnos como cooperativistas que por priorizar ambiciones sectarias o personales, entreguemos nuestra preciada autonomía en “bandeja de plata” a gobernantes que esperan la oportunidad para meter mano al cooperativismo paraguayo.

Que las conductas y acciones de los hombres que se jactan de ser cooperativistas sean búsqueda del bien común, de cooperar, de unir, para fortalecer la imagen y la integración del movimiento cooperativo paraguayo.

Atentamente.

Socios Cooperativistas de distintas Entidades Solidarias.