Querido futuro amor:
Ojalá entiendas si me cuesta abrirme o si no quiero nada serio, si me cuesta querer en si.
Entende, por favor, a mi me criaron así.
A mi jamás me dijeron que me quede y luche, siempre me enseñaron que es mejor no querer a nadie, lo singular, avanzar, soltar, olvidar.
A mi me contaron que venimos y morimos solos, ni vale la pena ser más en el camino.
A mí siempre me dijeron que lo único que tengo soy yo, nunca confíes, nunca agarres una mano.
Entende, por favor esto. Yo no me abro a nadie y este mecanismo de vida me hace sobrevivir.
En mi vida, por una razón u otra, construí paredes. Muchas. Varias capas.
Pero si los dos tenemos algo de suerte, capaz esas paredes tienen agujeros, ventanas y capaz hasta puertas.
Capaz el tiempo y el amor, hasta las derrumba. Todas. Ladrillo por ladrillo.
Y no te voy a mentir, nunca van a desaparecer esas paredes; Pero capaz por vos quedan solo antiguas ruinas de un yo al que no quiero volver.
Ojalá yo valga el esfuerzo, aunque todo en mi y mi experiencia me dice que no.
Ojalá valga la pena, ojalá.
En fin, nada más quería que sepas, querido vos, que si tal vez encontrás un agujero, una ventana, una puerta…tenés una oportunidad.
Y ojalá, ojalá, ojalá,
desde el más profundo de mis deseos,
eso sea suficiente para los dos.
