La vivienda en México hacia el 2030

La necesidad de tener una vivienda digna en el país se vuelve un asunto que preocupa a las familias de la sociedad mexicana, y una política de gobierno que cada administración federal intenta desarrollar en el periodo de su gestión. Los avances son significativos, pero aún falta mucho por hacer.

El 11 de febrero de 2013, Peña Nieto reconoció que con todo y los avances en esa materia es necesario redoblar esfuerzos para mejorar el nivel de vida de los mexicanos a través del impulso a la vivienda. La nueva Política Nacional de Vivienda contiene nuevas reglas y un reordenamiento general en las políticas de este sector, afirmó el Mandatario desde la Residencia Oficial de Los Pinos (Casa de Gobierno).

Lo anteriormente planteado cobra una mayor relevancia al revisar algunas de las estadísticas que en materia de población y vivienda representan un reto para las actuales autoridades mexicanas: lograr en los próximos años una consistencia en la política de reordenamiento social.

Desequilibrios en el crecimiento habitacional de población en México

La nueva Política Nacional de Vivienda tiene, sin lugar a dudas, una tarea ardua por resolver.

Existen 9 millones 37 mil 690 de hogares en rezago habitacional ampliado, los cuales representan el 31.1% del total de hogares en México, un 2.3% menos de lo que representaban en 2008, lo anterior de acuerdo a datos del Censo de Población 2010, la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2010 y el módulo de condiciones socioeconómicas de la misma encuesta.

Información de otras fuentes como el Consejo Nacional de Organismos Estatales de Vivienda, refieren que más del 50% del rezago habitacional de México se concentra en siete estados (provincias) del país: Chiapas, Baja California (B.C), Oaxaca, Puebla, Veracruz, Guerrero y México. Los estados que tienen mayor rezago comparado con el total de hogares dentro de la entidad son Chiapas (71.6%) B.C (67.1%) Tabasco (64.4%) Oaxaca (59.4%) Veracruz (53.55%) y Guerrero (53.4%).

El mismo Consejo refiere que entidades como el Distrito Federal y Jalisco, con un porcentaje alto en rezago nacional al interior del estado, registran tasas inferiores del orden de 11.2% y 17.6 % respectivamente.

La necesidad de tener una vivienda digna en el país se vuelve un asunto que preocupa a las familias de la sociedad mexicana, y una política de gobierno que cada administración federal intenta desarrollar en el periodo de su gestión. Los avances son significativos, pero aún falta mucho por hacer.

El 11 de febrero de 2013, Peña Nieto reconoció que con todo y los avances en esa materia es necesario redoblar esfuerzos para mejorar el nivel de vida de los mexicanos a través del impulso a la vivienda. La nueva Política Nacional de Vivienda contiene nuevas reglas y un reordenamiento general en las políticas de este sector, afirmó el Mandatario desde la Residencia Oficial de Los Pinos (Casa de Gobierno).

Lo anteriormente planteado cobra una mayor relevancia al revisar algunas de las estadísticas que en materia de población y vivienda representan un reto para las actuales autoridades mexicanas: lograr en los próximos años una consistencia en la política de reordenamiento social.

Desequilibrios en el crecimiento habitacional de población en México

La nueva Política Nacional de Vivienda tiene, sin lugar a dudas, una tarea ardua por resolver.

Existen 9 millones 37 mil 690 de hogares en rezago habitacional ampliado, los cuales representan el 31.1% del total de hogares en México, un 2.3% menos de lo que representaban en 2008, lo anterior de acuerdo a datos del Censo de Población 2010, la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2010 y el módulo de condiciones socioeconómicas de la misma encuesta.

Información de otras fuentes como el Consejo Nacional de Organismos Estatales de Vivienda, refieren que más del 50% del rezago habitacional de México se concentra en siete estados (provincias) del país: Chiapas, Baja California (B.C), Oaxaca, Puebla, Veracruz, Guerrero y México. Los estados que tienen mayor rezago comparado con el total de hogares dentro de la entidad son Chiapas (71.6%) B.C (67.1%) Tabasco (64.4%) Oaxaca (59.4%) Veracruz (53.55%) y Guerrero (53.4%).

El mismo Consejo refiere que entidades como el Distrito Federal y Jalisco, con un porcentaje alto en rezago nacional al interior del estado, registran tasas inferiores del orden de 11.2% y 17.6 % respectivamente.

Los flujos migratorios

El Centro de Investigación para el Desarrollo A.C. estima que en las últimas tres generaciones se ha incrementado en un 600% el movimiento de flujos migratorios hacia las grandes ciudades y la dinámica de expansión poblacional de los principales centros urbanos se sitúa entre 3.5% y 4.5% al año.

Refiere el citado Centro de Investigación, que la concentración poblacional en la Ciudad de México es la más preocupante, ya que representa la quinta parte de la población del país asentada en tan sólo el 0.1% del territorio.

Adicionalmente los frecuentes movimientos migratorios hacia Estados Unidos también han aliviado esos desequilibrios.

Planeación ordenada

Según el informe denominado “Estado Actual de la Vivienda en México 2011”, el crecimiento desmesurado de las manchas urbanas y la ausencia de mecanismos de control del desarrollo urbano, hacen urgente estimular la planeación ordenada de las ciudades mexicanas.
Destacan, por ejemplo, el alto número de viviendas deshabitadas, que alcanzan el 14 % del parque habitacional, y que en la franja fronteriza asciende a 23 %, lo que plantea la necesidad de revertir las causas de la no ocupación de la vivienda.

Agrega el citado informe que “la lejanía de las fuentes de trabajo o estudio y la falta de servicios son dos de las principales causas. “Es necesario- agrega- modificar el esquema actual de urbanización para propiciar una mejor ocupación del territorio y de las viviendas, evitando que las cifras continúen en aumento en los próximos años”.

La distribución de financiamientos por entidad federativa

El problema de la vivienda en México tiene como causa principal el hecho de que la mayor parte de la población no tiene el ingreso suficiente para adquirir una casa habitación digna.

Tan sólo en 2005, de los más de 25 millones de hogares mexicanos existentes la mitad de estos, 12.9 millones, reportaba ingresos entre 0 y hasta 4 salarios mínimos.

Es decir, que prácticamente el 50 % de los hogares mexicanos contaban en ese periodo con ingresos superiores a los 260 pesos diarios (casi 15 euros diarios), considerando que un salario mínimo en México se cuenta en promedio en los 67 pesos (casi 4 euros diarios).

Durante el periodo 2007–2012, un 49.2% del porcentaje de distribución de los financiamientos (créditos y subsidios) por entidad federativa, se concentraba en 10 estados del país, enumerados por orden de importancia: México, Veracruz, Chiapas, Nuevo León, Jalisco, Chihuahua, Distrito Federal, Puebla, Tamaulipas y Oaxaca.

La demanda de vivienda por entidad federativa en 2012 era concentrada en 8 entidades federativas con el 52.1%, y 557 mil soluciones: México, Veracruz, Distrito Federal, Chiapas, Baja California, Chihuahua, Oaxaca y Jalisco.

Por tal motivo, el Gobierno Federal ha orientado su política a dotar de vivienda a la población con menores niveles de ingreso. De acuerdo a datos gubernamentales en 2011 se entregaron 1 millón 366 mil 362 financiamientos para casas. En promedio una familia mexicana tuvo la posibilidad de cotizar una vivienda económica en el orden de los $512 mil pesos (28,450 euros aproximadamente).

El Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), el mayor organismo de financiamiento a la vivienda en México, dijo que espera otorgar 545,000 hipotecas en el 2013 lo que representa una inversión asociada de 178,920 millones de pesos(más de 9,900 millones de euros).

Alejandro Murat, director general del Infonavit, dijo además que recientemente se aprobó un plan financiero 2013–2017, el cual contempla el otorgamiento de 2.37 millones de hipotecas.

Los retos del Plan Gubernamental

El Presidente de la República anunció que el Plan Nacional de Vivienda contempla 1 millón de acciones de lotificación, construcción y ampliación de viviendas, de las cuales 500 mil acciones corresponderán a la edificación de nuevas casas, 320 mil acciones serán de mejoramiento a la vivienda, beneficiando así, a un total de 400 municipios. El periodo de transición para operar con las nuevas reglas será de 24 meses.

La nueva Secretaría (Ministerio) de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano (SEDATU) firmará convenios de coordinación con el Infonavit, gobiernos estatales y autoridades municipales de 60 ciudades con mayor crecimiento poblacional para instaurar estrategias y mecanismos de gestión, así como crear criterios unificados en materia de vivienda.

Los especialistas en el tema afirman que la industria de la vivienda crecerá substancialmente con los cambios recién implementados desde el Gobierno Federal.

El anuncio de entrada no fue bien recibido por el mercado inmobiliario. De acuerdo a información publicada en la prensa mexicana, entre el 11 y el 23 de febrero de 2013, el sector integrado por Homex, Geo, Ara, Urbi y Sare perdió en conjunto una quinta parte de su valor en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), o lo equivalente aproximadamente a 521 millones de dólares (mdd).

Los temores de los inversionistas, refiere la prensa de esos días, parecen haberse centrado en tres riesgos principales: subsidios reducidos y reorientación de fondos a trabajadores no afiliados; énfasis en el desarrollo urbano sustentable, lo cual podría dejar obsoletos los actuales bancos regionales rurales e incertidumbre sobre la SEDATU, el nuevo organismo de supervisión del Gobierno Federal.

Actualmente el ánimo ante el Plan Nacional de vivienda es optimista. Las desarrolladoras de vivienda del País celebraron la indicación del Presidente Enrique Peña Nieto a los organismos de vivienda para revisar los requisitos en el otorgamiento de crédito, solicitándoles además tener listas las reglas de operación del 2014 en mayo próximo.

El Ejecutivo Federal instruyó a los titulares de las Secretarías (Ministerios) de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), así como al titular del Infonavit, para que presenten al Consejo de Administración de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi) un programa de financiamiento acorde a las necesidades de vivienda vertical.

Especialistas como Alejandro Ruiz, socio líder de la Industria Inmobiliaria y Construcción de KPMG en México, refieren que el citado Plan de Vivienda representará un reto para mejorar los niveles de competitividad gubernamental y del sector inmobiliario en beneficio de las familias mexicanas.

“Las grandes constructoras de vivienda deberán colocar los productos que la gente acepte mejor, cuidando mucho el precio final y el tema de los subsidios. En 2013 éstos se reducirán en más de 40% sobre su nivel del año pasado. Además, las nuevas normas reorientarán los créditos y subsidios a la vivienda al fomento del crecimiento urbano ordenado (inteligente y sustentable), y disminuirá el rezago de vivienda estimado en 9 millones de hogares -incluyendo más de 500,000 nuevas construcciones- concediendo créditos para la mejora de viviendas”, concluye el representante de KPMG en México.

  • Artículo publicado por Enlacemexico.info