Replicantes: ideas más poderosa que las imágenes

Encuentros anti-lógicos en la ciudad de México

Foto: urbanitas

Existe un inmenso, vasto, desolado e ignorado (no desconocido) mundo poblado por seres a los que no se les da el vivir bajo el yugo de la lógica impuesta por Aristóteles. Si alguna vez la entendieron a base de gritos en la escuela hoy ya la perdieron. Ese conocimiento se disolvió en el ácido de las cosas que no importan; en la papelera de reciclaje de la vida. Para esos habitantes de ese mundo paralelo o yuxtapuesto con el nuestro: A no es igual A, ni A entonces B, ni 1+1 es igual a 2.

¿Ese mundo de pobladores anti-aristotélicos dónde se encuentra? No sé, pero cuando me encuentro a uno de sus habitantes me doy cuenta de que está abajo, encima y al nivel de nosotros (¿o será al revés?). Y es que más antigua a esa forma de pensamiento llamado racional es la mente misma, el misterio más asombroso que ha generado la vida en el planeta. La mente humana, profunda, insondable, inacabada de explorar. La mente creadora de dioses, de ciudades, de naves espaciales, de máquinas que sondean los viajes en el tiempo.

Hoy me encontré a un poblador de ese mundo antiaristotélico, tardocapitalista y de la posverdad.


–¿Cómo te llamas?
No tengo nombre.
–¿De dónde eres?
–Soy italiano

(y lo dice con un acento español de la ciudad de México).

No creo que su intención sea mentir. Se cree realmente italiano aunque no hable ese idioma ni haya nacido en ese país. Un mecanismo de su mente ha determinado que ese es su origen aunque no sepa por qué se encuentra viajando con su mochila y chamarra por la ciudad de México. Sus 12 perforaciones en el rostro se mueven cuando habla de sus escarificaciones en los brazos y espalda donde tiene dos cruces “que representan la muerte ya que allí mataron a Cristo”, “la VL significa Vatos Locos”. Cuando le pregunto por qué se ha marcado dos símbolos nazi en el brazo y mano sólo se remite a contestar que son los signos que emplearon los alemanes dirigidos por Hitler.

Si para los replicantes de Blade Runner era necesario tener unas fotografías que les dieran identidad y una narrativa a su disociativa vida creada en laboratorio para algunos replicantes de la ciudad de México no basta eso, o mejor dicho: no es necesario contar con imágenes impresas en pliego fotográfico. La historia personal creada por la mente es lo único que cuenta como brújula y referencia para continuar, cambiar de carril.

Una idea es más poderosa que una imagen. Una idea no necesariamente es una imagen o no sólo es eso porque es capaz de cimbrar toda la mente con sus recuerdos y prospectivas. Una idea es una revolución generalizada en un ser, transforma la proyeccción del holograma de una vida personal, en cambio una imagen es algo externo que atraviesa esa mente pero no necesariamente es revulsiva, no incluye a todos los sentidos como la idea. Una emerge, viene desde los más profundo y se manifiesta en la superficie; la otra puede ser creada, manipulada, externa.


¿A dónde va?
¿A dónde viene?

Captan mi atención esos seres que deciden ‘abandonar’ una casa o departamento para ir a dormir en las calles, parques o plazas con todas las consecuencias que eso conlleva.