la serie nuestra de cada día

AVISO: (este artículo puede contener algún spoiler. Eso sí, los justos y necesarios)

El consumo de series ya es más que un fenómeno televisivo. Las series llegan para quedarse y han revolucionado la industria audiovisual, la manera como consumimos los contenidos televisivos y sobretodo, cómo nos relacionamos con un canal que llegó como unidireccional y que cada día es más multidireccional. Las redes sociales han amplificado y han intensificado la relación que tenemos con nuestros programas favoritos, y han provocado que la línea entre realidad y ficción cada vez sea más difusa.

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Año 2000. En “Bart to the future” Trump se convierte en presidente de les EEUU

Seguro que comentas con tus amigos el último capítulo, sin querer alguna vez has hecho un spoiler (anticipar lo que ocurre en la serie y/o película antes de que el otro lo vea y estropearle la intriga, por ser benevolentes) o puede que incluso te hayas convertido en un prescriptor (-oye, tú que ves todas las series…¿qué me recomiendas?). Hoy vamos a ir un poco más allá en cómo las series, sus nuevos formatos y los nuevos medios,han alterado algunos conceptos.

Aquí algunos ejemplos:

NETFLIX: cuando quieras y donde quieras (y lo mostraremos como tú quieras).

Seguro que recuerdas los rituales familiares frente a la TV para ver una serie. Siempre el mismo día y a la misma hora. Se acaba el capítulo y hasta la setmana que viene. Y luego llegó Netflix y la disrupción. Creada en 1997 como servicio de televisión a la carta (enviando DVD a tu buzón) su verdadera explosión mundial llegó con el servicio en streaming. Con una cuota a partir de 7,99€ al mes puedes ver en tu TV, móvil, ordenador, tablet, la serie o película que quieras y cuando quieras.

Te suena el Binge-watching? Puede que no. Dícese de ese finde o vacaciones que aprovechas para ver un capítulo detrás de otro. Una maratón, vamos. Estos servicios (Netflix, Wuaki, Yomvi) han modificado nuestra relación con los contenidos y la manera como los consumimos. De un capítulo a la semana, a liberar series por temporadas completas. Y algo más…

Los datos de los usuarios (y el uso del big data) pasan a ser una de las claves para sugerirnos nuevos contenidos, escoger nuevos títulos para su catálogo e incluso, planificar sus producciones (una plataforma de streaming que produce contenidos era impensable hace muy poco tiempo). Televisión a la carta y en función de nuestros gustos. Este es el nuevo paradigma. House of Cards, Orange is the New Black o la más reciente Marseille son buenos ejemplos de esta fórmula de éxito.

LOS SIMPSON: Homer en directo

Uno de los grandes clásicos televisivos. Creados en 1986 por Matt Groening, pasaron a ser una serie en 1989…y hasta ahora. En sus 27 temporadas hemos visto la evolución de los dibujos y su digitalización. También llegaron el merchandising millonario, las películas, los videojuegos, la llegada a las redes sociales…y el directo. Sí, el directo. En el capítulo 27x21 (Simprovised) la serie se atreve con un segmento de 3 minutos en directo con una entrevista a Homer a través de llamadas de fans. (de hecho son 2 segmentos, uno para la costa oeste y otro para la costa este). Un software de Adobe (basado en Photoshop y After Efects) tiene la culpa. Aquí puedes ver el experimento.

JUGANDO CON LA REALIDAD: House Of Cards y La Casa Blanca

El juego entre realidad y ficción de las series o las películas ha sido una constante en la historia. Las redes sociales y la conversación constante entre producciones, fans y el entorno ha llevado este juego a nuevos escenarios.

CJ Cregg da una rueda de prensa en la Casa Blanca: en los últimos meses del mandato de Barack Obama hemos visto a personajes de Star Wars bailar en la Casa Blanca, y a la mítica jefa de prensa de la administración Bartlet en El Ala Oeste dar una rueda de prensa.

House of Cards. Un presidente ficticio en una galería presidencial real. En plena promoción de la última temporada de House of Cards el equipo de Netflix tuvo esta genial idea. Presentar, frente a la prensa, el retrato de Francis J. Underwood en la galería presidencial del Museo Smithsonian. Pequeño detalle: el presidente no era de verdad. El impacto mediático sí lo fue y de qué manera…

TRANSMEDIA: House of Cards y el Ministerio del Tiempo

¿Las series? en el sofá frente a la pantalla, claro. Esto también se ha acabado. El diálogo entre contenidos y fans debe ser continuo. Esta relación fan/serie es tan importante que puede suponer la cancelación o la renovación al final de cada temporada. Las series multiplican sus canales con la redes sociales como gran motor. Aquí la web presidencial de Francis. J Underwood (que sigue confundiendo ficción y realidad como si fuera un candidato más, y puede que los americanos preferirían que así fuera…).

Aquí, su jefe de gabinete Douglas Stamper explicando los diferentes tipos de spoiler.

El Ministerio del Tiempo (RTVE) es otro de los mejores ejemplos de contenido transmedia. Además de la emisión semanal, cuenta con web con muchísimos contenidos adicionales, podcast, webseries, fórums sobre historia, una intranet del ministerio, canales en las diferentes redes sociales e incluso un canal de Whatsapp. Todos los formatos al alcance del seguidor de la serie (que cuentan con título propio ) para seguir la conversación.

Si has llegado hasta aquí, puede que leas esto y pienses en una potencial serie…

Y puede que esto

Te recuerde a esto.

BONUS: Cómo usar la ficción para impulsar un cambio en la realidad.

Hemos comentado ya cómo las series juegan a confundir realidad y ficción. Pero ¿puede una serie impulsar un cambio real en la sociedad?. Pondremos un ejemplo: las protagonistas de las series de la factoría de Shonda Rhimes (capaz de mantener en antena 4 series simultáneamente: Anatomía de Grey, Scandal, How to get away a Murder y The Catch). Meredith Grey, Cristina Yang, Olivia Pope, Annalise Keating o Alice Vaughan, mujeres poderosas y sin obviar la cuestión racial (¿Recuerdas los Oscars sin ningún nominado negro?).

Otro ejemplo. La desigualdad salarial entre hombres y mujeres se ha abierto hueco en la agenda pública y mediática. Robin Wright usó la trama de su personaje, la gran Claire Underwood (House of Cards), que vive en un plano de igualdad junto a Frank Underwood para exigir lo que parece una obviedad. A mismo trabajo, mismo sueldo que Kevin Spacey. Netflix aceptó.

PS: si te encantan las series relacionadas con la política como a mi, te recomiendo “política en serie” un libro que pronto verá la luz y financiado por crowdfunding.

Nos vemos en Twitter @valencianna :-)

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