De Madrid a la Luna

Fresnedillas de la Oliva, pueblo de la sierra oeste de Madrid, fue un elemento clave en la llegada del hombre a la Luna. Sin las comunicaciones mantenidas entre el Apollo XI y la estación madrileña, el aterrizaje no habría sido posible.

Fresnedillas crew.

Soy una apasionada del espacio y la tecnología. Por ello, hace unas semanas me dio por buscar en internet sitios interesantes que pudiera visitar. Me topé con el Museo Lunar y el Madrid Deep Space Communications Complex.

Ambos se encuentran en la sierra oeste de Madrid, cuya única forma de llegar, es en coche, así que organicé la excursión y lié a mi hermano para que me llevase.

Fresnedillas de la Oliva es un pueblecito de 1.300 habitantes, situado a 55 km de Madrid capital. En 2010, inauguraron el Museo Lunar.

Se trata de una cabaña de madera, sencilla y pequeña. Al entrar al recinto, hay un patio en el que tienen una reproducción del Apollo XI y del módulo lunar.

Una vez dentro, el encargado del museo nos puso un vídeo antes de empezar la visita. Y ahí fue cuando flipé y pensé en escribir esto.

Para poder llevar a cabo el gran reto de llevar al hombre a la luna, se creó la Red de Vuelos Espaciales Tripulados (MSFN), extendida por todo el mundo y compuesta por 11 estaciones de tierra, 5 barcos usados para el seguimiento y las comunicaciones con el Módulo de Mando del Apolo XI, nombre que tomaría la misión de la que os hablo.

Además de las estaciones de tierra creadas para llevar a cabo la misión y mantener la comunicación con ella, se instalaron tres antenas para mantener las comunicaciones con los astronautas. Estaban situadas a distancias y longitudes exactas para que en todo momento se mantuviera comunicación con las tripulaciones. Una se situó en Goldstone (California), otra en Honeysuckle Creek (Australia) y la tercera y última en… Fresnedillas de la Oliva, Madrid, España.

La NASA necesitaba una base en Europa y, la Sierra de Madrid presentaba características muy interesantes: estaba alejada de zonas de contaminación radioeléctrica, se situaba cerca de un aeropuerto internacional (Madrid-Barajas) y, además, la zona de Fresnedillas está formada por grandes vados donde podían situar las antenas, rodeándolas de montañas que las protegerían de interferencias.

De este modo, en 1967, se construyó la estación de Fresnedillas. Donde se realizaría el seguimiento de la misión Apollo.

Ahora bien, imaginaos: pueblo de Madrid, que, ahora tiene 1.300 habitantes, bien pocos, pero en la época tendría todavía menos. Y de pronto vienen los americanos a instalar una monstruosa antena de 26 metros para llevar al hombre a la Luna. Muy loco.

La mayoría de los trabajadores que trabajaron en la misión, fueron reclutados por anuncios en la prensa. José M. Grandela, quien trabajó como ingeniero en la estación, afirma: “En España no había especialistas en el espacio, y tampoco se hablaban idiomas. Yo, por ejemplo, contacté con la NASA por un anuncio en la prensa, pero mi profesión no tenía nada que ver con este sector.”

“A view from the hills around the station with a typical Spanish watchman.”

“En aquel momento éramos 103 españoles trabajando en la estación de Fresnedillas, y otros tantos estadounidenses”, recuerda Manuel Bautista.

“Debía de asegurar que las telecomunicaciones no se perdían, que la señal de mis receptores era la de mejor calidad y de más potencia, de que el transmisor no fallaba y de vigilar los grabadores que reflejaban los latidos de los astronautas o su presión sanguínea.” — Carlos González, miembro del equipo del proyecto Apollo en Fresnedillas.

Aquel momento en que Neil Armstrong y sus compañeros llegaron a la Luna, Fresnedillas fue la encargada de realizar el seguimiento. De modo que las primeras imágenes y sonido recibidas en Tierra, se recibieron en la estación de Fresnedillas.

Aldrin bajando del módulo lunar.

Asimismo, en Fresnedillas se vivieron todas las misiones Apollo, y los vecinos de la zona eran muy conscientes de la importancia que tenía. José Manuel Grandela, recordaba hace años en la revista de Aeronáutica y Astronáutica varias vivencias del centro. Cuando se dirigían a la estación para contactar con el Apollo XIV tuvieron que detenerse al paso de una procesión religiosa en Valdemorillo. Ni la Guardia Civil se veía capaz de abrirles paso. Sin embargo, cuando algún vecino reconoció los coches exclamó: “¡Hay que dejarles pasar! ¡Son los de la ‘Base’! ¡Son los hombres de la Luna!”. Y la procesión se abrió y pudieron continuar su trayecto.

La estación permaneció operativa durante 18 años. Se clausuró definitivamente el 1 de marzo de 1985. Un año antes, la gran antena de 26 metros y su equipo asociado, fueron transferidas pieza a pieza al Madrid Deep Space Communications Complex, en el municipio próximo de Robledo de Chavela. Tras 42 años de servicio, la antena dejó de ser operativa en 2008.

“La Estación MSFN de Fresnedillas ha cerrado finalmente, pero la Historia inherente a ella nunca se cerrará”. — Carlos González, ex Jefe de Operaciones en la Estación de Robledo (MDSCC).

En el citado Museo Lunar, hay todo tipo de objetos en los que merece la pena fijarse. Muchos de ellos cedidos por los coleccionistas Jordi Gasull, Samuel Hernández y José Manuel Grandela.

Recortes de prensa de la época, objetos de astronautas americanos dedicados a la estación de Fresnedillas, trajes de vuelo de nuestros astronautas López Alegría y Pedro Duque. Sellos, monedas, piezas únicas que pertenecieron a Neil Armstrong, planes de vuelo originales, la maquinaria que se usó en la estación para emitir y recibir las señales, etc.

Tenemos una gran joya en nuestra comunidad autónoma y yo, hasta hace dos semanas, no tenía ni idea.

“El Gobierno español ni siquiera sabe que hubo un grupo de españoles que humildemente hicieron que el hombre llegara a la Luna. Si existe una ignorancia pasmosa, no puedes pedir nada. Las misiones al espacio exterior siguen llevando a cabo experimentos que revierten en nuestras vidas, pero no hacemos caso. Los medios, dentro de tres años, le harán caso porque se cumple el 50 aniversario de la llegada a la Luna. Después, otra vez el vacío sobre todo lo que se está haciendo”. — Jose Manuel Grandela

Al menos ahora lo conoce una persona más.

Os dejo con algunas de las imágenes que tomé en el museo y el MDSCC.