compañera
una vez me dijeron que no temiera de mis emociones, de la tristeza, el enojo, o incluso el propio miedo… del miedo o ansiedad.
que le preguntara de dónde viene, que intentara comprenderla; saber lo que necesita.
hacerla sentir bienvenida, como una amiga.
mi ansiedad es mi más fiel compañera, mi amiga de toda la vida.
es la razón por la cual no dije mi opinión,
o no te saludé,
el motivo por el cual no pude hablar bien,
o por el que ni siquiera hice el esfuerzo.
a veces es un poco irracional, y me hace sentir miedo.
y cuando decide que llegó el momento en el que no lo puedo soportar más,
me hace temblar,
llorar,
no puedo respirar,
con un constante miedo a la muerte,
o al abandono,
al futuro,
el dolor en el pecho no ha de cesar.
mi respiración no puedo controlar
hasta el punto de un desmayo provocar.
me conoce mejor que nadie, sabe mis horarios, mis pasiones, mis tristezas y preocupaciones.
no nos gustan los conflictos,
ni que nos griten,
no manejamos bien la tristeza,
ni el estrés.
no nos gusta hablar en público,
y tampoco hacer el pedido en un restaurante.
pero también disfrutamos hacer cosas juntas, solemos pintar, escribir, cantar… nos tranquiliza, nos hace comprendernos y comunicarnos; como una manera de entendernos.
apreciamos mucho la presencia y el cuidado que nos dan las manos amigas, las que no nos sueltan.
somos dos, vivimos juntas, a veces creo que se trata de una sola pero no…
¿qué pasa con una chica que está demasiado ansiosa como para sentirse magia? ¿aún puede volar?
sí. puede volar. aún en lo más oscuro podemos ser luz… y en algún momento sentirnos mágicas.
la ansiedad no define quiénes somos, y les prometo que trabajando poco a poco… tampoco define nuestra forma de vivir.
todos lo podemos.
