Dictaduras: ciclos sin apaciguar

‘‘Pareciera que una mayoría silente no se opone a lo que acaba de ocurrir’’

El documental venezolano Tiempos de dictadura, tiempos de Marcos Pérez Jiménez escrito y dirigido por Carlos Oteyza y narrado por Laureano Márquez comienza con una descripción que hay que releer para cerciorarse de que se hablarán de acontecimientos que ocurrieron en el siglo XX.

‘‘Esta película presenta una de las épocas más polémicas y dramáticas de la historia venezolana del siglo XX’’. Señala el documental (2012). Éste relata la dictadura de Pérez Jiménez, mencionando desde sus mejores hazañas, como la modernización del Estado Venezolano, hasta sus peores maniobras, como la represión y persecución de los presos políticos, todo con la ayuda de testimonios de personas que vivieron en carne propia este acontecimiento.

Hechos que ocurrieron hace más de 60 años pueden relacionarse fácilmente con lo que ocurre actualmente. Las dictaduras en Venezuela parecen ser ciclos viciosos sin apaciguar, pueden interrumpirse por unos cuantos meses o años de gobiernos con distinto régimen político, pero retoman su curso, para que no se pierda la costumbre; vienen acompañadas de represiones y persecuciones a civiles que se les opongan, censura de medios de comunicación, violaciones a los derechos humanos, ‘‘la seguridad nacional se convirtió en un monstruo, en un aparato de represión sanguinario, donde la tortura se compuso a la orden del día’’ manifiesta Pompeyo Márquez (2012).

Intentan tapar el sol con un dedo al disfrazarse de obras emblemáticas, celebraciones absurdas, la modernización del Estado, entre muchas otras cosas; pero ‘‘hasta qué punto transformar el medio físico de un país podía estar por encima de la voluntad de poder elegir, de manifestarse, de vivir sin miedo, de vivir en libertad’’ narra Laureano Márquez (2012).

A pesar de que el miedo y la incertidumbre se convirtieron en el pan de cada día (lo son ahora), mi abuela manifiesta que fue una de las épocas que más disfrutó. Como ella, imagino a muchos; satisfechos de que con el simple hecho de trabajar lo necesario, puedan brindar comida a la mesa para su familia. ‘‘A la mayoría de los ciudadanos pareciera que les basta con trabajar para vivir tranquilos y estar ajenos a tensiones y peligros’’ narra Laureano Márquez (2012).

Por los momentos el récord a la dictadura de mayor duración le pertenece a Juan Vicente Gómez. ¿Seremos capaces de romperlo? Espero que no.

Documental Tiempos de Dictadura. En Youtube.

https://www.youtube.com/watch?v=_oBs_SLk4kY&t=356s

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