Arrastrando sueño(s)
En el fango
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Vamos, José Antonio. Esto es una puñetera carrera de fondo de la que uno no se puede retirar, ojalá los demás tuviéramos la fuerza que tú estás demostrando.

Sentirte débil a ratos es, precisamente, confirmar tu fuerza la mayor parte del tiempo. Y esa fuerza tira de más gente de la que te imaginas.

Un abrazo y a por ese hogar con su cama, su baño y su armario en la cocina.