Querida Ansiedad, sos una mierda.

Creo que siempre hemos vivido juntas, la verdad recuerdo que siempre te he tenido medianamente cerca y a pesar de todos estos años juntas te puedo decir que no te quiero ni poquito y que eres, sin lugar a duda, lo peor que tengo en mi vida.

Hace poco decidí declararte la guerra, pero creo que, muy a mi pesar, voy perdiendo la batalla. Sin embargo me alegra poder decir que la guerra aún no termina y que estoy segura de que si me pongo las pilas puedo ganarte. 
No será fácil, requiere de mucho compromiso de mi parte pero seguramente al final saldré victoriosa.

Ahora, escribo esto con el único propósito de poner en palabras la lista de cosas que me has cagado en la vida y tomarlo como base para empezar a ser mejor persona conmigo misma y ganar esta guerra.

  1. Mi creatividad: si, te has hecho pipi en mi creatividad, en las cosas que mas amo, en lo que más me gusta. Me has jodido a tal punto que sentarme a escribir es sencillo, pero a la hora de publicar me revuelcas y me jodes diciendo que a lo mejor “no es tan bueno como crees”
  2. Mis relaciones interpersonales: Tu presencia en mi vida a jodido varias de las expectativas respecto a cualquier tipo de relación personal, solo por el hecho de “a lo mejor me va mal, a lo mejor me hacen daño, a lo mejor…”
  3. Mis sueños a futuro: puede que no sea la persona más letrada del mundo y seguro no soy la que mejor escribe, pero te puedo decir que si no fuera por ti hubiera podido llenarme de seguridad y mostrarle al mundo lo que he escrito desde los 13. Si hubiera sido así, el camino recorrido hasta ahora sería bastante.
  4. Mi salud: Aquí si te has cagado, la lista es larga y va desde colon irritable hasta reflujo por estress. Eres una joda, me tienes amarrada a una berraca pastilla y te juro que no sé como pero yo esta te la gano.

El problema contigo querida es que apareces y a mi el mundo se me vuelve una nada, dejo de ser persona pensante, me bloqueo, no veo salida y para rematar luego de la tormenta de rayos y centellas, resulta que si, que había solución y que en realidad no era tan malo como pensaba.

Posiblemente deba vivir contigo el resto de mis días, pero te aseguro que de ahora en adelante intentaré hacer todo lo posible para que seas tu la que se esconde en el cuarto oscuro y se quiere aislar del mundo para poder ser yo la que da la cara y sale a dar la guerra por conseguir lo que quiere. Y si, puede que pierda pero me mamé de vos, me mamé de sentir que mi vida es controlada por alguien más que no soy yo y que además es una maquina gigante que lo único que hace es hacerme daño.

Esta es la guerra y yo la voy a ganar.

Show your support

Clapping shows how much you appreciated Vera Wiesner’s story.