Construyendo cambio

Nacido y criado en la ‘’generación de la crisis’’, Alejandro Silva Díaz busca emprender una nueva generación de agentes de cambio para Puerto Rico. Seis años en la diáspora dieron paso a ver los problemas de la isla desde otro punto de vista. Esto lo llevó a crear un ‘’espacio para el desarrollo de líderes efectivos, conscientes y sensibles’’, así definió a Mentes Puertorriqueñas en Acción, organización sin fines de lucro dirigida por el joven riopedrense.

A sus 19 años partió a la Universidad de Cornell en Ithaca, Nueva York para cumplir con la expectativa que tenía desde escuela superior en estudiar fuera de Puerto Rico. Allí se encontró con una cultura de emprendimiento distinta a la que conoció en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras (UPRRP), lugar donde tuvo la oportunidad de estudiar un año antes de realizar su traslado a Cornell, se destacaba un liderazgo en el estudiantado, recursos para realizar actividades de interés social eran accesibles y los bachilleratos contaban con algún tipo de práctica profesional.

Durante su estadía en Nueva York encontró esa pasión que lo destacaría por resto de su carrera profesional. Conoció y ayudó a dirigir los paneles de Roots of Hope, una organización estudiantil que busca el empoderamiento de jóvenes cubano-americanos a través de actividades académicas y culturales. En esta organización los miembros dejaban atrás sus ideales para un bien común: unir las familias cubanas separadas por el estrecho de 90 millas. ‘’¿Por qué no existe algo como esto en Puerto Rico?’’ se preguntó antes de conocer al grupo de puertorriqueños que lo ayudaría a cumplir sus propósito de potenciar una red de jóvenes con conciencia social que lidere a Puerto Rico.

‘’ A mi me interesó mucho conocer lo que había fuera de Puerto Rico para traerlo aquí. Yo valoro eso mucho.’’

Luego de esto, un amigo le comentó sobre Mentes Puertorriqueñas en Acción (MPA). Se trataba de un grupo de puertorriqueños en la Universidad de Harvard y el Massachusetts Institute of Technology (MIT) que realizaban conferencias para discutir problemas sociales que enfrentaba Puerto Rico. Los miembros de MPA organizaban las conferencias en la isla desde la diáspora. Silva Díaz se convirtió en voluntario y fue miembro del comité de reclutamiento durante los primeros años. ‘’Nosotros trabajamos con jóvenes de trasfondos privilegiados y otros no tan privilegiados, nos juntábamos y aprendíamos el uno del otro’’.

Poco a poco él y su equipo lograron construir un espacio creado por y para la juventud puertorriqueña. Cuando se da cuenta del valor de su trabajo decide emprender. ‘’Yo quiero vivir de una iniciativa social’’, así dijo antes de tomar el avión para realizar su maestría en Empresarismo Social en el Hult International Business School en Londres.

Al culminar su maestría regresa con el conocimiento teórico para gerenciar un empresa social. Luego de año y medio identifica una oportunidad para impulsar el desarrollo de MPA e incorporarse como director ejecutivo, puesto que ejerció como voluntario durante un año, se dedicó a la recaudación de fondos para comenzar a operar la organización, a su vez, poder obtener un salario.

Poco tiempo después logra identificar tres características de las que carece el joven universitario puertorriqueño que le impide alcanzar su éxito profesional. La carencia de disponibilidad de empleo al graduarse, la ausencia de una red de contactos y la falta de una cultura de emplear a estudiantes mientras estudian en la universidad. Es así como evoluciona el Programa de Apoderamiento y Retención de Agentes de Cambio (PARACa) como iniciativa principal de la organización. Este programa les brinda una oportunidad de internado a jóvenes universitarios, a la vez que completan un currículo de concienciación social y desarrollo profesional. Este programa ha logrado impactar a sobre 180 jóvenes en Puerto Rico. Algunos de ellos actualmente se encuentran liderando organizaciones sin fines de lucro, en puestos de trabajo de alto liderazgo o dirigiendo algún tipo de iniciativa social. ‘’Queremos que nuestros participantes sean quienes dirigen esas iniciativas de cambio y que sean buenos líderes.‘’, describió como el objetivo de su organización.

Actualmente, la organización está desarrollando una plataforma de ‘’entry level head hunting’’ para que empresas tanto dentro como fuera de la isla puedan acceder a la red de contactos de MPA y así garantizar un empleado con alta iniciativa y compromiso social. Cuentan con un programa de liderazgo y mentoría pre-universitaria para estudiantes de escuela superior y continúan dando las conferencias de problemática social a través de su programa Café Conciencia el cual ahora tiene un enfoque menos formal y se realizan en negocios locales de la isla una vez al mes.

Por su parte, Alejandro tiene como objetivo personal seguir fomentado el compromiso social con la isla, sin importar el lugar en el que te encuentres ‘’sí, es posible aportar desde la diáspora.’’ Así lo demostró este joven y el grupo que lo acompañó para crear este nuevo espacio en el país. No solo emprendió y creó su propia empresa para poder subsistir. Identificó una falla social y la erradicó. Quiso vivir de una iniciativa social y, sin saber cómo hacerlo, buscó las herramientas para ello y regresó para ponerlas en disposición de todo aquel que quiera trabajar por un mejor Puerto Rico.

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