Snapchat: tu nueva televisión en vivo

Snap: acción de comunicación no verbal al chasquear los dedos para mostrar urgencia y rapidez. Chat: ergo digital sobre el proceso de dialogar o charlar.

La primera vez que escuché (realmente) sobre Snapchat fue en el Verano Internacional de Altos de Chavón. Uno de mis compañeros no se cansaba de sacar su celular y hacer un ¿video? ¿foto?.

Como siempre, me ganó la curiosidad y con una simple pregunta, me llene de más dudas.

— ¿Para qué sirve esa red social?

— Para poner lo que haces y que se borre en 24 horas.

Mi reacción fue la de una persona que no entiende porque la gente querría saber lo que hago 24/7.

Meses después mis colegas de Mirador hablaban de Snapchat en una gira de campo. Sus snaps, cuántos habían hecho y múltiples terminologías fuera de mi vocabulario. Así que decidí ir en contra de la resistencia generacional y darme a la tarea de entender cuáles eran las causas de tan alto compromiso con una aplicación.

En el año 2007 cuando empecé a utilizar twitter, escuché varias veces decir a mis colegas y amigos:

— Si, yo tengo twitter, pero no entiendo como se usa.

La ciencia estaba en que si no sigues a nadie que te interese, prácticamente tu twitter está muerto y el nivel de interacción es nulo.

Snapchat es similar, ¿cuántos grupos de whatsapp tienes en tu celular? ¿cuánta información de tus amigos llega por ahí? ¿envías fotos o videos? ¿logras informarte por ese medio? Quizás uses Twitter o Facebook para eso.

Cuando eras más joven, ¿usabas un diario? ¿a cuántas personas le cuentas como ha sido tu día? Todas esas acciones repartidas en diferentes medios digitales o personales, pueden ser perfectamente explotadas en Snapchat.

Snapchat: ¿cuántas cosas bellas o terribles pasan con un snap en la vida real?

  • En un snap explota una estación de gas en medio de un barrio urbano en República Dominicana.
  • En un snap una persona le entrega su vida a la otra en un anillo de compromiso.
  • En un snap un niño sopla su primera vela de cumpleaños.
  • En un snap un refugiado Sirio le explica a su madre que no lo van a dejar entrar a Alemania.

Ante estas realidades y el flujo de información en vivo, los medios y los modelos económicos de la comunicación lo único que pueden hacer es un snap.

Como todas las aplicaciones de redes sociales, Snapchat crea un nuevo paradigma en la comunicación humana, validando y cuestionando a la vez los principios comunicacionales que estudiamos en la universidad o que aplicamos diariamente en nuestras relaciones profesionales y personales.

Tres ejemplos de cómo ya no hay, blanco, negro o grises en la comunicación:

  1. Lo que vemos nos informa y lo que subimos informa a otro. ¿Cuántas de nuestras nuevas memorias están basadas en una realidad generada en tiempo real, virtualmente? Si hiciéramos un video rápido sobre un campamento de refugiados en Europa, significa ¿qué yo estoy viviendo ese momento? ¿O simplemente le tomé una foto? Las nuevas tendencias comunicacionales nos siguen demostrando que la información es poder.
  2. Crear un círculo de poder es real con Snapchat. Estas interacciones hacen que la economía global cambie constantemente. Si te unes eres parte del océano, pero unirse no es ser el dueño de un medio o tener el poder absoluto de la comunicación vertical. Es más bien una manera de decir presente en los nuevos modelos de comunicación y aprender lo que tanto nos ha costado: ser flexibles. Un reto a las agencias, publicistas, editores y periodistas. ¿Cuántos nuevos jugadores vendrán a la industria de la comunicación? ¿Se trata de saber de ellos o estar listos para el siguiente?
  3. La fidelidad de los usuarios y el incremento de nuevos snaps lovers centralizan la información. Por el momento, las columnas de espectáculos empiezan a referirse a los snaps de celebridades para generar contenido. Snapchat alimenta el morbo y la necesidad que todos los seres humanos tenemos de saber que hacen las otras personas. Aún faltan muchos personajes dentro de este nuevo medio.

Televisión en vivo

Cuando empecé a sentirme cómoda con la red social, vino un cambio en la programación… todos los snaps se ven en un carrusel. Muchos usuarios molestos, otros sólo poniendo en práctica su máximo sentido de la adaptabilidad.

Lo cierto es que si tu dedo toca el primer contacto, y subes el volumen puedes ver lo que está pasando con tu círculo de amigos, o personas famosas igual a como lo verías en un episodio de un reality show.

Pero no se queda ahí, en la sección Live podemos ver como el periodismo comunitario se hace realidad, con cientos de personas creando mini producciones para mostrarle al mundo que está pasando en el día a día.

Quizás sea instintivo pensar que Snapchat es la nueva televisión en vivo, sin embargo la publicidad que lanza la compañia es la que promueve este tipo de consumo. Su video “Introducing Discovery” es efectivamente un anuncio de televisión por cable, en una nueva plataforma.

Hablarle a la cámara ¡que gran reto!

Ciertamente convertirse en presentador de televisión no es el sueño de todos. Algunos no están para nada interesados en compartir su vida personal, mucho menos trabajar en sus habilidades comunicacionales.

Sin embargo, los usuarios que de forma coloquial comparten su día a día en snaps únicamente reproducen la acción natural del ser humano de interactuar. Probablemente ese atrevido usuario, que muestra apertura a su intimidad es el mismo amigo que no teme a contar sus historias en las fiestas.

En todo caso, el anonimato también es válido. En las actividades grupales siempre está el amigo que sólo se ríe y observa las conversaciones. En una que otra ocasión, opina. Del total de personas que ven mis snaps un 40% no sube snaps en su cuenta.

Snapchat nos presenta una realidad concreta en la que debemos cuestionarnos: ¿es más importante el snapchat de un reportero, de una pareja que celebra su unión, el snap sobre qué comió Paris Hilton o tú próximo snap?

La comunicación ya no está exclusivamente en manos de altas esferas de poder. Hoy, la comunicación está en manos de la innovación y tenemos acceso a ese cambio.

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