Mi amor por ti es como el cielo.

Mi amor por ti es como el cielo,
¿Has visto ese cielo inmenso, transparente e inspirador?
Así es… o veces profundo…infinito…
Algunas veces sorprendente y muestra evidente
de la existencia divina cuando amalgama rosas, naranjas y rojos.
Otras veces también es amenazador, obscuro, difuso y
causa miedo, sin embargo, después de un día, vuelve a ser
claro, definido y hermoso como siempre…
y a pesar del tiempo, de la vida, de los años o del espacio en donde
estemos, está siempre presente y puedo y puedes recurrir a él
en busca de alegría y paz, agradeciendo a la vida por tenerlo así,
Por sentirlo así, por ti…
Así que cuando veas el cielo, acuérdate de mi amor y su reflejo en las nubes…

Una tarde cualquiera llegaste a mi vida, por casualidad pareciera…hoy sabemos que las casualidades no existen y que a partir de ese día Dios tenía preparada toda una historia de vida juntos. Hace 27 años te conocí y muy pronto me enamoré de ti…contigo he vivido el amor cursi y rosa de la juventud, ese loco que hace que las mariposas no sólo se queden en el estómago sino viajen por el cuerpo erizando la piel y las neuronas. Luego conocí el amor apasionado, un fuego tan intenso que a veces parece que destruirá todo si se extiende y si no está presente, el frío en el cuerpo hace que se busque.

Después gracias a esas maravillas químicas dicen algunos, ahora sabemos que es Dios, pudimos tener dos hijos hermosos y ahí conocí contigo y gracias a ti, otro tipo de amor, el amor a los hijos, que hicimos, que formamos y que amamos con el alma, y por los cuales podemos hablar solo con miradas entre nosotros, cuando nos sentimos orgullosos de cómo vuelan, y cómo juntos cuidamos su vuelo, como tu historia de los zenzontles.

Hoy te quiero compartir que mi visión del cielo ha cambiado, mi amor por ti sigue siendo como el cielo pero no como el que te dije antes, en el 2009 en la primera parte de esta historia…que aunque era bello, a veces lo nublado no me permitía observar su verdadero esplendor. Hoy mi amor por ti es como el cielo…como una bendición, como la calma, como la belleza, como el regalo de la vida que Dios nos ha permitido tener.

Doy gracias a Dios con voz y corazón por haberte creado, por haberte hecho así…sonriente, impaciente, paciente, tranquilo, juguetón, curioso, inteligente, amoroso, loco, apasionado, temeroso, orgulloso, soñador, positivo, es decir, humano y así, te amo con el alma, te amo con amor bendecido y deseo con todo mi ser envejecer a tu lado…