Héroes Callejeros

19 de enero del 2016. El Servicio Sismológico Nacional ha reportado la perceptibilidad de otro sismo en varias zonas de la ciudad de Santiago de Cuba , el número 20 desde que comenzó la actual situación anómala de este año, con una magnitud de 3.0 grados en la escala Richter.

El día fue lluvioso, sobre las 3 de la tarde perdimos el servicio de electricidad… un viejo árbol podrido por el comején se proyectó contra el muro perimetral del hospital situado en la acera de enfrente a mi casa… fracturó en la caída un poste y vinieron abajo todos los cables del tendido eléctrico… En medio de la lluvia, cual sismo perceptible, las ratas salieron de su guarida bajo el árbol y huyeron despavoridas… Sobre las 4:00 am del día siguiente fue restablecido el servicio de electricidad para beneplácito de los 1345 electores que habitamos el vecindario… El amanecer fue de rutina.

Pensábamos que las ratas se habían alejado de las casas pero no fue así… por mi parte salí tempranito a ejercer la práctica docente, sin problemas, después pasé por la clínica dental como había previsto… me tiraron otra placa y la espiga está ahí, con sus limitaciones: tanto mi doctora como otras colegas coinciden que ese diente está ahí solo “para la risa” … Terminé temprano y fui al Banco Metropolitano a pagar mis impuestos, sin problemas tampoco… del banco regresé por la Esquina de Tejas y entré a la clínica del celular que está antes de la panadería… mi celular necesita de un nuevo audífono pero el modelo no está ni en el mercado estatal ni en el mercado negro… ¡como me acordé de Lemuelín! — mi nietecito de 10 años — porque el chico talentoso me soldó los audífonos y después con la pistolita de silicona (igual a la pistolita que le regalé a mi nieto en su cumpleaños) le hizo una capa protectora perfecta en vez de utilizar cinta adhesiva… y por esta reparación y su buen trato me cobró “un fula ”…. La próxima vez pactaré con mis dos nietos para este trabajito… Cuando llegué a casa encontré la puerta de la terraza entre abierta… no avancé, algo me dijo que la cosa no estaba bien… dejé una notica en el recibidor: “voy a cenar con Adita” y pasé a ver a Jorge para recoger las novelitas de la red …. El me reportó tranquilidad y yo no había dormido en casa esa noche… Cenando con Adita llegó Aníbal (mi yerno) con las noticias: “dice que estaban despiertos (mi hija y él) desde las 4 am porque los despertó el sonido de la rata justo en la mesa de noche de su cuarto… ellos se movilizaron pero la rata se perdió entre el comedor y la cocina…” Ya el muchacho estaba estresado, se pasó buena parte del día gestionando una gato callejero y lo traía en una jaulita… yo recordé que una vez una rata se escondió en la viga que sustenta el tanque de agua sobre la cocina y que ahora estaban tapados por el falso techo… Adita puso las colas del pescado de su dieta para cuando el gato saliera de su prisión domiciliaria… Todo esto me tiene muy estresada… este relato lo estoy haciendo a modo de relajación… creo que mi verdadera vocación sigue siendo de escritora con la ventaja de que ahora puedo crear mi propio blog y subirlo a internet… este pudiera ser un buen capítulo para iniciar mi serie de cuentos cortos… ya me siento mejor. Continuará…