Introducción a la decolonización de la teoría trans/género

Autoría de: b. binahoan (@mxbees). (Original)

Bueno. Une co-filipin@ me preguntó recientemente si tenía o sabía de una introducción al género que estuviera centrada en los géneros de IyoPdC (Indígenas y/o Personas de Color) y que no estuviera centrada en blanquitud. Mi mente se quedó en blanco. No quiero decir que algo así no existía ya, en algún lugar, pero tenía que encontrarlo aún.

Aquí está mi primer borrador/intento.

(Nota: De aquí en adelante, cuando digo “género” quiero decir “género propio de IyoPdC” y ninguna mierda blanca. Asumo que mi audiencia es IyoPdC. Esta es una introducción que nos centra. Si eres blanque, esto no es sobre ti, ni deberías pensar que es adecuado apropiarse de cualquier parte de esto para tu introducción sin preguntarme antes.)

1. Introducción

La diversidad es clave aquí. Hay una gran pluraridad de sistemas de género en el mundo. Es esencialmente imposible para mí cubrir los “básicos” para cada uno de los que existen. Tampoco es que lo desee, ya que cada cultura se representa mejor por quienes la viven.

No obstante, uno de los mayores problemas con la manera en que se discute el género por las introducciones blancas al género es asumir que su sistema de género es la manera de conceptualizar el género. Centran la blanquitud y, esencialmente, fuerzan las personas a entender su propio ser y cuerpo dentro de ese paradigma.

La primera cosa que cualquiera de nosotres tiene que saber: Si tu experiencia va en contra de lo que oyes decir a gente blanca, no significa que tu relación con tu género o cuerpo es de alguna manera inválida. Simplemente, tú eres de les muches de nosotres que están invisibilizades por la teoría trans/género blanca colonial y hegemónica.

Ahora. Puede ser el caso, como puede ser para mucha gente (particularmante afroamericanes), que tienes poco o ningún acceso a tu cultura o herencia cultural. Puede ser el resultado de una barrera lingüística, una larga historia de separación, que la gente blanca haya forzado que esta conexión empeore, etc. O puede ser que el discurso blanco trans/género haya hecho gr.andes incursiones dentro de tu cultura y es así cómo te has conceptualizado. De todas formas, esto no significa que el discurso trans/género blanco es un paradigma adecuado o apto para entenderte dentro de él (especialmente si parece que no puedes localizarte en su interior).

(Nota: Esto no quiere decir que si cualquiera de nosotres encuentra el discurso trans/género blanco útil para entendernos está haciendo algo mal. Nop. Si funciona para ti, eso es totalmente genial.)

La realidad es: Hay una pluralidad de sistemas de género.

¿Por qué? Porque el género es un constructo social. Y, como tal, es relativo a la sociedad dentro de la cual se construye. Por supuesto, no es tan simple debido al colonialismo blanco que impuso sus constructos de género sobre nosotres. Para nosotres, es más complicado, ya que muches de nosotres vamos a tener que negociar tanto los sistemas de género de nuestras culturas como el sistema de género que la blanquitud impuso sobre nosotres (esto incluye la teoría trans/género blanca).

2. Cis/Trans

¿Qué es cis?

“Cisgénero” es un término que describe a las personas que no tienen ningún problema con el género que les fue asignado al nacer. (Fuente)

¿Qué es trans?

Las personas transgénero no podemos aceptar nuestros géneros asignados. Sabemos que somos algo diferente a lo que nos hacen dicho que somos. (Fuente)

Parece correcto. Excepto cuando piensas sobre géneros como el mío, bakla. Mi género existía antes del colonialismo blanco. Es tradicional. Pese a que puede que nadie haya sido “asignado” bakla al nacer… yo he sido quien soy desde que nací. Más importante aún, mi género era reconocido y aceptado por mi familia desde mi nacimiento. Mi padre nunca me dijo que tenía que ser un hombre. Él nunca esperó de mí que lo fuera, ni siquiera implícitamente. Cuando empecé a presentarme como femme, él no me dijo nada.

¿Pero cómo encaja esta narrativa exactamente? Nunca me vi a mí misme como trans y fue una gran sorpresa para mí darme cuenta de que la comunidad trans blanca me había incluido bajo su término paraguas. ¿Pero significa eso entonces que soy cis?

El objetivo de compartir lo anterior es para mostrar cuán rápido la distinción cis/trans se desmorona en el momento en la cual la abstraes fuera del contexto habitual.

Esto no significa, sin embargo, que no tienen sentido. Solo que el sentido es diferente para nosotres. Porque cuando nosotres empleamos y usamos estos términos, tenemos que ser conscientes de las maneras en las que, a la larga, apoya la hegemonia de la teoría trans/género blanca y, más importantemente, es útil para señalar las vías por las cuales somos oprimides dentro de este sistema.

Por esto, quiero llamarme transpinay [nota de traducción: pinay es la forma femenina de una slur usada contra les inmigrantes filipines en EEUU alrededor de los cincuenta, actualmente se está reclamando]. Porque vivo en la diáspora y es importante entenderlo y situarme dentro de un sistema colonial blanco que me margina por mi género. Mi género puede no tener sentido para el sistema blanco de género, pero mi opresión sí. (Pero no estoy definide por mi opresión y tampoco lo es mi género, una distinción importante que hay que recordar).

Es también importante mencionar de qué maneras nuestra opresión no es la misma que la de personas trans blancas. Especialmente para nosotras, las transfemeninas. Nosotras recibimos la mayoría de la violencia. También se entiende que la teoría trans/género blanca, al abstraernos de nuestras propias culturas, ha creado una situación donde de repente somos “novedosas”.

3. El binario

Esta es una parte bastante común de las introducción trans/género blancas. Usualmente, se discute cómo hay dos géneros socialmente reconocidos: hombre o mujer. Y esto es el binario. Y hay gente que se identifica como uno de esos dos géneros binarios. Y gente que no.

Algunes irán más allá y discutirán el “privilegio binario”. O las maneras mediante las cuales las personas binarias cis/trans pueden invisibilizar o contribuir a la opresión de las personas no binarias (es decir, binarismo).

El problema de este aspecto de las introducciones trans/género blancas es que borran completamente la historia del binario y el cómo fue empleado globalmente como una herramienta para el colonialismo blanco. El binario no era una institución social en las sociedades blancas antes del colonialismo y, también importante, la revolución industrial (que fue gracias al colonialismo). Si hablamos solo de Inglaterra, el ascenso de la clase media y la era victoriana fue, claramente, el inicio de la institucialización de los roles de género binarios, mediante una etiqueta muy rígida y estricta. O podemos hablar de los distintos aspectos por lo cuales el feminismo occidental/blanco debe su existencia al pueblo Indígena de la isla Tortuga [nota de traducción: nombre que le da la población indígena a Norteamérica].

Lo que está bastante claro, eso sí, es el cómo el binario institucional, con su transfobia auxiliar (y transmisoginia también) solo fue realmente necesario en el momento en el que las personas blancas se encontraron personas como yo. O culturas como la mía, donde las mujeres tenían una cantidad considerablemente mayor de libertad e igualdad que las mujeres blancas.

Otro problema del “binario” es el cómo centra la teoría trans/género blanca como prioridad. Mi género, como se ha mencionado antes, ha existido siempre. Mi cultura no es binaria (pese a que se convirtió en más binaria como consecuencia del colonialismo y los misionarios).

Definirme o concibirme como binarie o no binarie implicaría una necesidad que centrase la blanquitud como manera de entenderme. Y eso no es un terreno que voy a ceder.

4. Cuerpos

(Nota: Nada en esta sección tiene la intención de avergonzar a las personas que han llevado a cabo cambios médicos o físicos para expresar más plenamente su genero, sino que es acerca de las maneras mediante las cuales el discurso trans/género blanco indirectamente, a veces directamente, apoya una situación donde las personas blancas consiguen decidir sobre nuestros géneros y nuestro acceso a tecnología médica/biofísica)

La teoría trans/género blanca dedica mucho tiempo focalizando sobre los cuerpos. Como si su completa experiencia con el género, esencialmente, estuviera basada, en su totalidad, por la relación con los cuerpos. Y lo hace usualmente de manera que invoca la dualidad cartesiana entre mente/cuerpo.

Y, por supuesto, esta dualidad es algo muy específico de la filosofía occidental blanca. No es necesariamente una visión primordial en varias de nuestras culturas para entender los cuerpos/seres propios. (No es fundamental en mi cosmovisión, con total seguridad).

Más importante todavía, esta focalización sobre cuerpos acaba apoyando y sosteniendo la medicalización del género. Lo cual, a su vez, sostiene el complejo industrial médico blanco y todos sus guardianes.

También, de varias maneras, acaba sosteniendo y privilegiando los cánones blancos de belleza y las formas blancas por las cuales puedes expresas tu género. Porque a menudo la única manera real para “transicionar” con éxito para la mayoría es obtener un tipo específico de cuerpo que está usualmente basado en cánones blancos. Está tan basado en estos que, incluso si eliges hacer todos los cambios físicos que son posibles, siempre habrán varias personas trans (o cis) blancas que se negarán a respetar tu humanidad debido a que nunca serás capaz de ser suficientemente blanque como para ser humane para elles.

Otra manera por la cual se manifiesta esta focalización es mediante las continuas discusiones acerca de términos como “CAHAN/CAMAN” (coercitivamente asignado/e/a hombre/mujer al nacer), “DHAN/DMAN” (determinado/e/a hombre/mujer al nacer”), “AHAN/AMAN” (asignado/e/a hombre/mujer al nacer). Estas conversaciones a menudo implican un conocimiento realmente necesario alrededor de las muy diferentes experiencias que distintos géneros tienen, al igual que el cómo estas experiencias marcan una diferencia importante en término de privilegio y opresión.

Excepto… Nunca he tenido claro por qué estas discusiones necesitan estar basadas en nuestros cuerpos y no en nuestros géneros, que son más relevantes. Lo mejor que mi mente puede proveer es que es una forma para ser más inclusivas con las personas no binarias (o para desambiguar, ya que algo como “génerocuir” es neutro pero une GQ con un cuerpo y une GQ con otro cuerpo no tendrán la misma experiencia).

De todos modos, esto todavía reduce las personas a sus cuerpos de manera innecesaria. Mayormente, he sido completamente exitose en mis intentos para no usar nunca cosas como “DMAN/DHAN” (exceptuando ocasiones muy raras) mientras sigo siendo capaz de discutir las diferencias entre las experiencias y opresiones entre distintos géneros y cuerpos.

Finalmente. La focalización sobre cuerpos tiende a borrar completamente una parte importante de las experiencias con el género de varies de nosotres: A saber, el aspecto comunitario y/o social de ello. En parte, estoy hablando de alguna manera sobre roles de género pero también estoy hablando sobre el hecho de que, debido a que mi género es tradicional, mi identidad nunca ha sido realmente una “transgresión” o súper radical o un intento de distinguirme o separarme de mi comunidad. Al contrario, mi género (y otros de mi comunidad) son también sobre reforzar lazos para con mi comunidad y mi participación en mi cultura.

Una focalización sobre cuerpos no enfrenta realmente mis necesidades emocionales para entender de qué formas el colonialismo blanco ha erosionado esta relación o la ha suplantado con la teoría trans/género blanca y ha creado una separación radical que nunca ha existido antes. No hay un espacio real para mí para discutir esto sin que parezca que las opciones sean o ser radical o asimilacioniste, cuando mi posición es ninguna.

(Por último, ahora de verdad, perdonadme si soy muy recelose de la gente blanca focalizando sobre mi cuerpo después de todas las veces que lo han devorado para explotarlo, controlarlo, abusar de él, etc. Especiamente cuando puedo leer sobre los diarios de misionarios y sus encuentros con bakla y cómo escribieron sobre nuestros genitales, y luego ver cómo, cuatrocientos años más tarde, las personas blancas siguen centrándose en mis genitales).

5. Conclusión

Básicamente, recuerda que tienes que ser muy crítique con cualquier cosa que una persona blanca dice sobre el género. Nada de lo que dicen sobre el género tiene que ser considerado neutro o libre de influencia del discurso colonial hegemónico.

Notarás que esta introducción hace muy pocas declaraciones prespictivas sobre el género. O que me baso a menudo en discutir sobre mis propias experiencias.

Ha sido a propósito. Es un ejercicio parcial para resistir de paso la manera en la que las personas trans blancas hablando sobre su género a menudo, como si sus experiencias y su sistema es un hecho y tenemos que entenderlo y aceptarlo como tal.

Es inevitable, teniendo en cuenta la naturaleza personal (de alguna manera) de esta publicación sobre una introducción de la decolonización del trans/género, que fallaré en incluir y expresar adecuadamente las experiencias de algunas personas con su género. Siento esto. De todas formas, la decolonización es también un proceso personal y uno que todes necesitamos tomar por nosotres mismes, ya que no todes tenemos que trabajar con las mismas cosas. Acepto los cambios, críticas, transformaciones, etc, sobre cosas que he puesto en esta publicación por otres. Especialmente, sabiendo que cualquier crítica es posible que me ayude a avanzar más allá en mi propio proceso.

He intentado no hacer muchas declaraciones prespictivas sobre el género porque hay demasiada diversidad, simplemente. Y no hay maneras incorrectas de expresar tu género corpóreamente. No hay maneras incorrectas de expresarlo. Además, no hay una sola manera de conceptualizar tu género. Especialmente cuando, siendo como es la blanquitud, hemos llegado al punto donde muches de nosotres no tenemos las palabras o conceptos para expresar nuestros género al ser más allá de la blanquitud.

A menudo, muches de nosotroes solo tenemos emociones. Pero si no puedo dejarte nada más, recuerda: Confía en tus emociones. Más que nada, expresan la verdad sobre quién eres y cómo encaja tu género dentro de la totalidad de tu ser. Todo lo que he aprendido y hecho por mí misme ha sido el resultado de confiar en mis emociones y explorarlas.

Que tengas mucha felicidad y éxito en tu viaje.

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