De Spotlight a Facebook

La transformación digital de la prensa consiste en seguir haciendo el periodismo de siempre con los medios de ahora.

Spotlight es una muy buena película sobre periodismo, muy parecida a la mítica Todos los hombres del presidente, de Alan Pakula (1976). Pakula narra la historia de una investigación periodística sobre espionaje en Partido Republicano que se inicia en 1972 en The Washington Post y la segunda, un trabajo sobre los casos de pederastia por parte de sacerdotes de la diócesis de Boston que empieza en 2001 en The Boston Globe

Con treinta años de diferencia, prácticamente lo único que cambia en las dos redacciones es que en aquel Post había máquinas de escribir, mientras que en el Globe los redactores ya cuentan con ordenadores y teléfonos móviles. Como anécdota, ambos periódicos tienen un nexo común, pues los dos tienen a su Ben Bradlee. El padre era director del Post en los setenta y el hijo, subdirector de Investigación en el Globe a principios de siglo..

Si entre 1972 y 2001 apenas hay diferencias en la forma de trabajar en las redacciones de los periódicos, desde 2001 hasta hoy la transformación ha sido brutal. Quince años después. la redacción de cualquier periódico puntero en el mundo no tiene nada que ver con la del Globe de 2001, auinque sólo sea porque se trabaja 24 horas al día y en ellas -hablamos de un periódico impreso- ya son imprescindibles los estudios de televisión y de radio.

En Spotlight sólo hay una referencia a Internet, al final de la cinta, cuando uno de los reporteros del equipo, Matt Carroll, sugiere que al subir los reportajes a la web se incluya algún dato de contacto para los lectores.

Hoy, los redactores habrían acudido a las entrevistas con cámaras para grabar las conversaciones y poder emitirlas.Hoy un equipo de expertos en ‘big data’ hubiera facilitado la búsqueda de los datos de los curas “en busca de destino” o “de baja por enfermedad”

Hoy, unos infografistas estarían trabajando junto a los reporteros para elaborar gráficos interactivos, con audio, vídeo, fotos y textos, con todos los datos sobre las parroquias en cuestión.

Hoy, a las reuniones del equipo comandado por Walter Robinson con el subdirector de Investigación, Ben Bradlee Jr., y el recién llegado director del periódico, Marty Baron, asistírían también un responsable de redes sociales, otro de vídeo, otro de la página web,… Todos ellos tendrían algo que decir en el desarrollo de la investigación.

Hoy, el equipo de redes estaría buscando un ‘hashtag’ adecuado con el que identificar en Twitter las informaciones que se fueran publicando sobre la investigación. Hoy, los de redes, también, seleccionarían las noticias que se van a subir directamente a Instant Articles, sin pasar siquiera por la web del Globe.

Hoy, toda esa información debería de estar preparada para ser distribuida a través de los protocolos de Accelerated Mobile Pages, desarrollados por Google y los medios, para que se pudieran leer con rapidez y nitidez en los móviles.

Hoy, una vez tomada la decisión de publicar la información, habría que analizar además dónde publicarla (edición impresa, web, redes sociales,…), cómo publicarla (vídeos, gráficos interactivos, fotos, textos,…) y cuándo empezar a publicarla (a media tarde, por la noche, a primera hora de la mañana,…).

Hoy, otros miembros de la redacción, los SEO, estarían pendientes de las palabras clave por las que los lectores que están buscando en Internet -en Google- la información sobre la investigación de la pederastia para adecuar los titulares del periódico a esas búsquedas. Hoy, analistas de audiencias estarían estudiando dónde y quién está leyendo los reportajes subidos a la web.

Pero hoy, ninguno de ellos podría cumplir con su función dentro del Globe, ni el Globe diferenciarse de su competencia y ganar premios Pulitzer, si Walter Robinson, Sacha Pfeiffer, Mike Rezendes y Matt Carroll no hubieran salido a la calle a buscar testigos, si no hubieran hecho horas de pasillo para hablar con abogados, si no hubieran malgastado tiempo buscando infructuosamente en los juzgados hasta dar con el papel preciso, si no hubieran porfiado para contrastar todas y cada una de las revelaciones que iban descubriendo… hasta conseguir que alguien, sobre el capó de un coche en una fría noche, hiciera un simple círculo con bolígrafo en una lista de supuestos sacerdotes pederastas….

Es el periodismo de siempre con todos los medios de ahora. Lo ha dicho Emilio García-Ruiz, mano derecha de desarrollo digital de Marty Baron, director ahora del Post y en 2001 del Globe, esta semana en el Congreso de Periodismo Digital de Huesca. Aprovechar las nuevas tecnologías para “seguir haciendo el periodismo por el que el Washington Post ha sido conocido en todo el mundo”.

@vicentelozano

(Publicado en elmundo.es: http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/interes-fijo/2016/03/11/de-spotlight-a-facebook-en-quince-anos.html)

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.