Rompiendo mujeres
Es dificil intentar recordar todas las experiencias desagradables con las que tuve que lidiar desde los 13 años, pero algunas de ellas las recuerdo muy bien. Demasiado.
La primera vez tenía 13. Estaba en una matinee, la primera vez que iba a una. Me tocaron la cola sin permiso. Me sentí mal, pero después de un par de salidas más a fiestas de ese tipo me di cuenta que era común. Era “ normal ”.
A los 15 caminando una noche por el centro de Pilar, un hombre que pasaba ebrio por la vereda de en frente me mostró sus genitales haciendo gestos para que me acerque. Me subí al remís asqueada y sin poder hacer nada.
A los 17 estaba en la fiesta de un conocido. Ya casi todos se habían ido pero mis amigas y yo decidimos quedarnos un rato más. Yo estaba sobria, pero el chico con el que estaba chapando no. Quiso desabrocharme el pantalón y levantarme la remera. Tuve que empujarlo con toda mis fuerzas para que pare. Durante dos años me pidió perdón cada vez que lo crucé en una fiesta.
A los 22 un hombre me persiguió tres cuadras y me tironeó del pelo girtandome cosas horribles. Tuve que correr dentro de un comercio, no quería que me siga hasta la puerta de mi casa. Estuvo cerca, pero no pasó nada.
Empecé a salir con miedo a la calle.
A los 24 tuve relaciones con alguien porque era más facil que discutir o hacerle entender que no tenía ganas. Me sentí sucia por días.
A los 25, esperando el 57 en el km47 ramal pilar un hombre para en su auto y me ofrece salir con el. Me ofrece ir a cenar, me ofrece ir a un hotel. Cuando le pedí que por favor se vaya y no me moleste, se bajó del auto y me agarró del brazo. Corrí con las botas puestas, nunca corrí tan rápido.
A los 25 volviendo en colectivo de una fiesta, un hombre se empezó a tocar co una mano dentro del jean mientras su pierna estaba en total contacto con la mia. Me paré, bajé 10 cuadras antes.
A los 26, un señor me agarró del brazo en la esquina de mi vieja oficina, y cuando le pedi que se aleje dijo que me iba a romper la cabeza contra el pavimento.
Creo que lo peor de todo esto, es que lo tenemos completamente naturalizado. Es usual que pasen cosas como estas. Conozco chicas que han pasado cosas terribles, desagradables. Pero la culpa es nuestra ya que vestimos de manera provocadora, pues claro, los hombres no tienen la capacidad de controlarse.
La culpa es nuestra, ya que nuestra actitud es seductora. La culpa es nuestra por haber nacido con un cromosoma distino, por tener otra biología, por haber nacido mujeres.
Pero sigan así, sigan educando a las mujeres para que se vístanse manera conservadora, en vez de enseñarle a sus hijos a respetar al resto, en vez de seguir fomentando la cultura de la violación.
Hace poco menos de un mes quisieron secuestrarme a tres cuadras de donde trabajo. Me tiré al suelo para que no puedan arrastrarme al auto de donde había bajado un hombre. Forcejeé , me pateó y terminó empujándome contra una puerta de vidrio de un edificio la cual atravesé, milagrosamente, sin cortarme nada más que la mochila. Los moretones de las piernas tardaron dos semanas en irse. La pregunta es, para qué querian llevarme? Era por ser mujer? Era un simple secuestro express? Me salvé de ser una chica más perdida en redes de trata? Secuestraron a otra chica ante no poder llevarme a mi? Me van a volver a buscar?
No se ustedes, pero yo estoy cansada de salir a la calle con miedo de no volver, o peor aún, ser abusada pero vivir para contarlo. Estoy cansada de temerle a cada hombre que camina a menos de 4 metros de mi, que tal vez como tengo una pollera corta y medias hasta la rodilla lo tome como una invitación tácita a tocarme. Estoy cansada de despertar cada mañana escuchando historias de mujeres que desaparecen, mujeres que son violadas, mujeres a las cuales les roban una parte de ellas. Mujeres rotas por esta sociedad.
