Un año usando a diario el  Watch

El Apple Watch se lanzó en España el 26 de junio de 2015. Lo recuerdo bien porque aproveché que había sido mi cumpleaños para darme el capricho y reserve el reloj para recogerlo ese mismo día en la Apple Store de Sol.

No estaba demasiado seguro de si me terminaría acostumbrando a este cacharro, y sobre todo, si sería un gadget útil en mi día a día.

Spoiler: Si lo perdiera, me lo volvería a comprar.

La primera versión del sistema operativo era muy tosca debido a que era lento, y las apps tardaban una eternidad en abrirse. De hecho, pensaba que si este reloj servía para no mirar tanto el iPhone no lo habían conseguido ya que seguía acudiendo al iPhone cada vez que tenía que abrir una app como Evernote.

El primer WatchOS servía únicamente para cosas sencillas como poner una alarma diciéndoselo a Siri, ver notificaciones y responder llamadas.

Pero estas tres cosas las hacía estupendamente bien. A los pocos meses introdujeron la segunda versión del sistema operativo y todo iba más fluido. Lo suficiente como para que no fuera un castigo abrir una app. Aún así, seguía siendo poco natural. Aunque me acostumbré a usarlo, no por las apps en sí, sino como gestor de notificaciones.

La combinación de iPhone y Apple Watch me parece magnífica porque puedes tener una información más inmediata en tu muñeca.

Cuando acudía a una reunión y recibía un WhatsApp, ya no estaba nervioso por saber quien era, sino que simplemente debía mirar de reojo el reloj y ahí estaba el nombre y una pequeña preview del mensaje. Suficiente como para quitarme el mono de sacar el iPhone del bolsillo en medio de la reunión/evento social.

Cenar con mi pareja es un ritual sagrado donde los dos preparamos la cena con mimo y nos sentamos a conversar de lo que nos ha ocurrido en el día. Y no hay nada que me moleste más que recibir un WhatsApp y sacar el móvil para leerlo. Lo haga yo o lo haga él. Así que el Apple Watch soluciona en parte esto. Si recibo un mensaje, lo miro por encima en mi muñeca. Es solo un microinstante casi imperceptible para el interlocutor pero efectivo porque tienes toda la info que necesitas.

A modo de experimento les pregunté a mis amigos “de toda la vida” si me veían menos enganchado al móvil y todos constataron que sí. ¡Bien! Estoy desintoxicado como un yonki que sustituye la heroína por la metadona.

Esto en el apartado de notificaciones, pero Apple está haciendo mucho hincapié en toda la parte de la actividad física, la salud del día y todas esas cosas. Pues bien, en el apartado de “Actividad” el Apple Watch es una verdadera porquería porque no tiene la mayoría de entrenamientos que puedes hacer. Por ejemplo, no existe ningún entrenamiento de Les Mills (los que vayáis a un gimnasio sabréis de qué hablo, y para los que no, siempre existe Youtube), ni levantamiento de pesas. Se centra principalmente en ejercicios de cardio como pueden ser correr, montar en bici, step, elíptica o correr en cinta.

Aún así, al final terminas aprendiendo que el entrenamiento de Stepper del Apple Watch equivale a las calorías aproximadas de Body Pump (tirando por lo alto) y de Body Step (tirando por lo bajo).

Son medidas aproximadas, al igual que las pulsaciones que mide. Tengo 26 años y a veces el Apple Watch piensa que estoy al borde del ataque cardiaco. Lo cual es muy probable si miro las pulsaciones en Body Attack.

Entonces, ¿porqué sigo tan enganchado al Apple Watch? Es realmente satisfactorio ver como se completan los anillos de actividad día a día. Para un completista como yo, ver como los anillos van rellenándose, hasta conformar los tres círculos concéntricos tan bonitos y coloridos es realmente un lujo. Porno para TOCs.

Y hablando del transtorno obsesivo compulsivo, este reloj es realmente una gran herramienta para la autogestión. Creo que todos hemos soñado alguna vez con llevar nuestro calendario sincronizado en nuestra muñeca, ¿o no? Además, si a esto le combinas la estupenda integración con Omnifocus, haces que tu reloj sea estupendo para revisar tu agenda de un vistazo.

En definitiva, mi Apple Watch (primera versión) me encanta. Y más ahora que se actualizó a Watch OS 3. Las apps se abren rápidamente por lo tanto por fin puedo hacer uso de esto en el reloj, que fue la característica principal con la que se promocionó este nuevo accesorio de Apple.

Tiene más Entrenamientos, aunque a mi parecer, siguen siendo escasos y no cubre la mayoría de actividades deportivas que se pueden realizar. Aquí otros relojes como Garmin o Polar le dan mil vueltas al Apple Watch. Sin embargo, este reloj es mucho más que eso: es una extensión de tu iPhone, es una Siri en la muñeca, un gestor de notificaciones, y por qué no, un aliciente para hacer más deporte.

Pd.: Sobre la batería: me gustaría que fuera un poco más duradera, aunque, siendo sincero, solo he tenido que poner el “Modo Ahorro” en unas cuatro o cinco ocasiones.

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