Equipo Kilo: diario de a bordo número 1.

Aunque la vida aqui es difícil y dura, hay esperanza. Lo siento en el corazón cuando ayudo a crear una sonrisa en la cara de la gente, siento que llegará el día en que todo estara bien. Me olvido de todo lo malo que estamos viviendo.

También pienso que hay muchas cosas difíciles de entender, que solo comprendes si las vives: en esta vida no hay lugar para los débiles, tienes que ser valiente y fuerte para sobrevivir a esto. Cada día intento aprender cosas nuevas, porque si no lo hago, serían días perdidos.

La gente se queja mucho, me cuentan sus historias y yo les digo que todo saldrá bien, que tenemos que ser pacientes. Algunos están enfadados y no se comportan bien, yo intento absorber todo eso y transformarlo en algo positivo… Siempre. A mi por ejemplo, un día no me dejaron entrar en un campo (por ser refugiado, por ser hombre y muchas otras excusas), pero no me rendí. Continúo trabajando, ayudando y esperando a que pase lo más rápido posible mi condición de “refugiado”.

Vuestro amigo fiel,

Mohamed.

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