Equipo Romeo: diario de despedida número II.

Hace 15 días llegué con la maleta llena de medicinas y sin embargo el peso es mayor a la vuelta. Como regalo físico me traigo un conejo hecho con la hoja de un cuaderno, como recuerdos me llevo la mirada de todas las personas y los «shukran» de aquellos que estos días han pasado por la ambulancia de Rowing. Ojalá pueda volver a encontrarme con todos ellos, pero no aquí, si no en su nuevo hogar, felices ellos y sus hijos y con la sensación de que su viaje, al final, mereció la pena, insha’allah!

Antes de venir a Grecia crees que sabes lo que está pasando aquí, pero la realidad siempre supera la ficción y ahora esas historias tienen nombres y caras. Una parte mía se queda allí. Ahora toca volver a casa a seguir trabajando, para que los campos se vacien, para que la gente sepa lo que está pasando y para que Europa no pueda seguir dando la espalda a la barbaridad que está cometiendo con ellos. Ánimo.

Duna

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.