Las historias necesitan un final

Sobre la escena final. Relato corto.

Los finales en las historias mejor si son rotundos. Que sorprendan y que no se expliquen demasiado. Me gustan las personas que te dejan pensando. Que no lo dicen todo de golpe, que no se repiten ni hacen bucles. Me pasa lo mismo con los relatos cortos, las novelas y las historias en general.

Porque empezar a escribir es fácil. Elegís una idea y escribís. Te dejás llevar y en un momento determinado eso sí, hay que cerrar la historia. Escribir es saber ponerle un punto final.

Suelo buscar conversaciones del pasado, descascaro algunas relaciones inventadas o no, pero que resuenan. Como aquella vez que no había final porque pasado un tiempo la historia volvía a empezar. Era volver a verse y caer, mirarse fijo y no poder parar, una y otra vez. Sus amigas le llamaron “La puta historia interminable”. Por eso prefiero los finales con tajada en seco, aunque duelan. Porque un buen día, esos de impulsividad contenida, salís a vivir tu propia vida porque total, la de tus personajes podés detenerla en cualquier momento.