CALAMITY (PRIMERA PARTE)

Jueves 29 de noviembre de 1880

Mi nombre es Calamity Jones y procedo a documentar lo que está pasando en Park Hill, el pueblo en donde nací, crecí, me casé y tuve al pequeño Sam que ya tiene 3 años. Es un niño muy rubio y muy travieso, sólo espero que de mayor no se dedique a la mala vida. Su padre ha muerto y ahora reside en mí toda la responsabilidad. Bill fue un gran hombre y me enseñó que a pesar de lo que digan, las mujeres somos fuertes, de él aprendí a no temer, a creer en mí y a usar varios tipos de armas. He practicado con latas y botellas, y mi puntería se ha vuelto de excelencia. Estoy lista para defender al pequeño Sam de lo que sea.

Hoy no encontré al Sheriff Conway en su despacho, al llegar su asistente estaba dormido otra vez. Exijo ver el cuerpo de mi marido, no hay peste que me pueda detener, volveré a la oficina del Sheriff mañana debo despedirme de Bill. Su asistente es un idiota apuesto que si nos batimos a duelo, terminaría muerto en segundos con esa cara de “Tú eres mujer, no puedes disparar”. No claro, ni estudiar ni votar. Eso lo veremos, confío en que el futuro esté de nuestro lado. Mientras tanto debo focalizarme en la peste, la nueva peste porque en la zona siempre hay una enfermedad acechando. Pero esta reconozco que tiene características que despiertan en mí la peor incertidumbre. No beban el agua del pozo advirtieron, a pesar de que su color marrón dé una inmensa confianza de salubridad puede tener peste, no se bañen ni una vez por semana, no se bañen nunca más aconsejaba el médico del pueblo. Secretamente me he bañado todos los días, y al pequeño Sam también. La higiene es enemiga de la peste, y no entiendo cómo pareciera que soy la única en entenderlo. Se ha comentado también que la enfermedad es extraña, y que la puede causar alguna alimaña ya que en todos los cuerpos afectados registraron mordidas. Es extraño y quiero saber la verdad ¿Por qué antes de enterrar a los muertos les disparan en la frente? ¿Es acaso un ritual? Un cacique a quien acudo también en secreto en busca de medicina natural para la tos de Sam, me ha comendado, que la nueva peste desafía a la muerte, que los muertos vuelven de ella sin alma y con sed de venganza. Prepárate para la guerra Calamity me suele decir, habrá noches enteras en las que no tendrás tiempo de dormir, la peste del hombre blanco la llama, porque a la tribu parece no afectarla. Ya es de noche y Sam duerme plácidamente, en el lugar más seguro de la casa, junto a mí. Tengo todas las puertas y ventanas aseguradas. Temo que algún forajido me robe mis dos caballos, sin ellos estoy atrapada en la casa, el pueblo esta lejos. Mi vecina Marie Louise me ha traído pan y se ofreció a ayudarme en lo que pueda, aunque insiste en que me tengo que buscar a otro hombre y que no debo de estar armada. Apenas amanezca despertaré a Sam, me lo ataré a la espalda e iremos al pueblo a ver a su padre. Para calmar mi ansiedad recordaré las palabras de mi madre cuando nació Sam: “Este pequeño será el sol en tus noches más oscuras”.