Mi amiga japonesa

Cuando tenía 13 solía leer una revista para adolescentes, llena de tips e historias muy útiles para sobrellevar una etapa de la vida bastante compleja. No estaba muy bueno ser adolescente en esa época. Había poca información y solía saciar mi curiosidad en esas páginas. Esta revista tenía una sección de Pen Pals. En ella se publicaban direcciones de chicos y chicas de todo el mundo, con la idea de iniciar amistades por correspondencia. Me pareció una gran oportunidad estar en contacto con adolescentes de otros países así que decidí escribirle a una chica de Japón, aplicando eficazmente el inglés que había estudiado hasta esa época en la escuela. Unas semanas más tarde llegaron por correo por lo menos 15 cartas con remitente japonés.

Yo no entendía qué estaba pasando, porque ninguna de ellas era de la chica japonesa a la que originalmente le había escrito. Leí todas las cartas pero una me llamó especialmente la atención. La chica que la escribía se llamaba Noriko, escribía en una cursiva perfecta y su inglés era muy avanzado. Si bien les contesté a todos con Noriko se generó casi instantáneamente una gran amistad. Unos años más tarde, cuando viajaba con una amiga desde Yokohama, pasó a visitarme por Buenos Aires y así nos conocimos personalmente.

Durante mucho tiempo solíamos mandarnos cartas y tarjetas en fechas especiales y mantenernos al tanto de nuestras vidas. De ella saqué la costumbre de usar stickers para sellar sobres o incluir en notitas.

Las cartas se convirtieron en mails, los mails en messenger y messenger en whatsapp. Confieso que sigo extrañando esas estampillas tan increíbles y su letra.

Pero había una duda que siempre me había quedado pendiente¿Cómo era que me escribió por primera vez si no tenía mi dirección? Noriko me contó que un día leyendo un diario vio publicadas direcciones de chicos y chicas de Latinoamérica y entre ellas estaba la mía. Parece ser que la chica a la que originalmente le escribí decidió publicar estas direcciones porque no tenía tiempo de contestar cartas y no quería que todos esos chicos y chicas se quedaran sin sus Pen Pals. Mindblown.