Para ser mi pareja, ella debe aceptar ser cornuda

Cómo hace un hombre hoy para estar en pareja?
Tengo que confesar que esa es la pregunta que me estoy haciendo desde hace un buen tiempo.
Pasa que estoy saliendo con una chica que es un encanto pero ella, como ninguna, puede contener todos mis instintos ni hacerme superar todas las tentaciones. El resultado natural es que me la paso engañándola.
Cosas como Tinder no ayudan a mantener una relación monógama. Y a ello hay que agregarle todo el abanico que de posibilidades que la vida moderna le otorga a un hombre que las sepa aprovechar.
Acá hay que hacer un punto muy importante.
Vivimos en una época altamente sexual. Pero eso no significa que todos cojan, sobre todo en lo que se refiere a los hombres.
Por ponerlo en números, creo que 20% de las personas tienen 80% del sexo. Este 20% consiste en hombre alfa y mujeres de alto valor en el mercado sexual. Por supuesto, para las mujeres, acostarse con alguien es más fácil que para los hombres. Pero normalmente un hombre posee más parejas sexuales que una mujer, dado que la mayoría de las mujeres no bajan tanto su precio como para acostarse con cualquiera. No es que no cojan, es que un mismo tipo alfa se coje a múltiples.
Los alfa también cojen a mujeres que no están en el top 20 de arriba, pero esto dificulta las cosas aún más para los beta. Porque el sexo con el alfa que grabado en la mente de la mujer y la hace quedar insatisfecha tanto frente al cortejo como frente al acto sexual del beta.

Si estás como yo entre los alfa, es imposible que empezar una relación te haga renunciar a las distintas oportunidades sexuales que abundan a tu alrededor. Podés, en el mejor de los casos, hacerlo por un tiempo corto. Pero en algún momento vas a caer en las garras de alguna trola.
A mi actual novia le fui infiel desde el principio de la relación. Y no es porque no la quiera ni porque no disfrute del sexo con ella. La razón es la que vengo explicando: la superabundancia de oferta sexual femenina a la que puedo acceder me es irrenunciable. Una parte fundamental de ser hombre es constituir un harem de diversas mujeres, siempre en crecimiento, adonde saciar las necesidades. Distintos cuerpos, distintas personalidades, distintas maneras, distintas edades, distintas situaciones.
Pero ello no quita que uno quiera estar en pareja con alguien, sobre todo si desea tener hijos.
Entonces, cómo combinar la sexualidad masculina moderna con la posibilidad de estar en pareja?
La respuesta está en el modo de vida Cuckquean. Con diversas variantes, una cuckquean es una cornuda conciente y voluntaria. Como decía, hay varios grados, que van desde el mantener relaciones con otras mujeres que no son la tuya hasta situaciones de extrema humillación y dominación. El punto es que en todas el hombre está a cargo y mantiene relaciones sexuales con múltiples mujeres con el consentimiento de su pareja.
Hace unos meses tuve una mini-temporada fatal de engaños, mentiras y enfiestes a espaldas de mi novia que me hicieron pensar en terminar la relación.

Pero antes de hacer eso me pareció mejor intentar ir convirtiéndola en una cuckquean, a ver qué pasaba.
Por supuesto, no fui a decirle que quería que se transforme en una cornuda conciente. Lo que fui haciendo es ir explotando las partes de su personalidad que la pudieran volver más propensa a aceptar un arreglo semejante para nuestra pareja.
Ella es muy sumisa en la cama, por lo que primero fui intensificando el uso de mi autoridad y las humillaciones a las que la someto.
Después, de a poco, la fui haciendo amigarse con la idea de que hagamos tríos. No fue difícil después de una noche de alcohol en un boliche terminar encamados con una linda morocha.
Los tríos se fueron volviendo más habituales y durante los mismos las situaciones de dominación y humillación sobre ella se intensificaron. Golpes y cachetazos, escupidas, lluvias doradas. Ella reaccionaba mejor de lo que yo esperaba.
El paso final fue la concreción de un “trío” en el que sólo me iba a cojer a la otra mina. Para eso elegí a una bien puta y perversa, que sabía iba a llevar las cosas al extremo.
La manera de llevarlo a cabo fue simple y práctica. Cuando empezábamos el trío, haciendo un falso juego de dominación, la até a una silla. Mi compañera le dijo “ahora te va a tocar mirar” y empezamos a cojer delante de ella sin ninguna contemplación.

Ella al principio lo tomó bien pero al rato comenzó a inquietarse. No dijo mucho, pero se notaba.
Probablemente el momento más humillante fue cuando la putita a la que me estaba cogiendo comenzó a dirigir frases en contra de ella que terminaron con un “dame la lechita de tu novia en mis tetas”, a lo que accedí sin problemas.
Tras a acabar la desaté y ella estaba visiblemente ofuscada. Se vistió y se fue sin hablar.
Costó que volviéramos a hablar y al principio decía estar enojada.
Pero tras una charla larga y después de un buen garche comenzó a soltarse y dijo que la había calentado mucho verme cojiendo con otra. Ahí le pregunté si le gustaría que lo hiciéramos de nuevo… al principio dudó y luego dijo que le daba muchos celos. Pero al rato accedió.
No desaproveché la oportunidad: le propuse que buscáramos una mujer juntos. Pensamos primero en poner un aviso, pero la fui llevando hacia el lado de encarar a alguna por tinder.

Tuve que abrirme un nuevo perfil para no borrar todas las conversaciones que tenía en el que uso habitualmente y empezamos.
A los dos nos calentó mucho el hecho de buscar mujeres y a ella la volvía loca ver cómo las encaraba.
Al poco tiempo tenía una cita que paecía muy sólida. Mi novia no dudó en pedirme: “salí con ella y cojétela. Eso sí, mandame mensajes y si podés, alguna foto”.
Fotos no saqué pero le mandé un par de mensajes y la llamé desde mi auto cuando estaba volviendo de la casa de ella.
Toda la historia la recontra calentó y a la mañana siguiente la tuve en mi casa tempranito chupándome la pija y pidiendo detalles de la cojida con la mina de tinder.
Desde que empezamos ya me cojí a tres mujeres con su consentimiento y estoy en proceso de establecer que este va a ser el formato de nuestra relación. Ya estamos fantaseando con la idea de que a alguna de las terceras le acabe adentro (hasta ahora ha sido siempre sexo seguro) y también queremos alguna vez que me coja a una mina con ella escuchando desde otra habitación.
Vamos a ver cómo se va dando, pero así parece que se puede estar en pareja.
