El pibe muchaplata

Tenía 18 años, comenzaba 1935 y llegaba a los entrenamientos piloteando una reluciente cupé Buick último modelo. Jugaba en la cuarta y en la intermedia, pero muchas veces actuó en primera reemplazando al tucumano Espeche, el rey de las fugas. Cuando empata ban o ganaban — 2,50 y 5 pesos, respectivamente, en la cuarta; 20 y 10 en la intermedia — , “el pibe muchaplata” cobraba el premio y se lo hacia llegar al bolsillo del compañero más necesitado. Cuando jugaba en primera (50 por partido ganado, 25 si empataban y 10 si perdían) el premio también era repartido según las necesidades. “El piba muchaplata”, cuya familia tenia campo, hacienda y mucho “vento”, era un fenómeno como jugador; testimonio de don Juan Cagnotti, que lo tuvo como compañero. Pero, por entonces, no era “bien” jugar al fútbol y la familia del pibe no lo veia con buenos ojos. Ese año de 1935, cuando el “Chueco” García se fue transferido a Racing, vinieron abuscarlo la entidad de Avellaneda porque el fabuloso “Chueco” quería tenerlo detrás suyo, como 6. Pero “el pibe muchaplata” ya había decidido colgar los botines. Central perdió un crack y sus compañeros un mecenas. Hoy “el pibe muchaplata” es un prestigioso dirigente justicialista y, desde la política, sigue cosechando amigos, ayudando a la gente, exaltando los afectos y la amistad por sobre cualquier otra cosa.
Se llama Mario Raúl Pesoa y también hizo un cachito de historia en Rosario Central.

Mario Raúl Pesoa debutó en la primera de Central el 30 de junio de 1935 por la 3ª fecha del Torneo Gdor. Molinas v. Washington (6–1). Jugó en total 5 partidos, 4 en el Torneo Gdor. Molinas 1935 y un partido en el Torneo Preparación 1936.

Fuentes: Historia de Rosario Central (RR ediciones). Historia en Azul y Amarillo (La Capital).