Octavio

Hijo de Juan Díaz y sobrino de Zenón, concurría con su padre acompañándolo en cada partido de Rosario Central. El pibe se maravillava viendo a Serapio Acosta, arquero de Rosario Central.
Su padre solía reprenderlo: — Sos muy pachorriento. En el field hay que estar en continua actividad.
La mamá tenía mucha fe: — Mirá, Juan, este va a ir lejos. Verás que se lo van a llevar a Europa.

De pura sangre Canalla su sentimiento se demuestra en la siguiente anécdota: Tras haber sufrido Central un inusual traspié ante su clásico rival, al ver a su tío Zenón con intenciones de quemar los botines por “vergüenza” y a su padre Juan llorar sin pudor alguno en un rincón del vestuario, quiso el chiquilín Octavio inquirir las razones de semejante conducta. Cuentan que la respuesta de su padre marcó para siempre el tenor y la intensidad de su pasión centralista, cuando respondió: “Hay que llorar hijo, hay que llorar. El que no llora no es de Central”.

El Gráfico nro. 425.

Octavio Díaz se inició en Sparta de Rosario, en 1917. Dos años mas tarde llego a Central. Su consagración en el arco Auriazul fue 4 de mayo de 1919 En un minuto se malogran dos penales en el clásico de Rosario entre Newells y Rosario Central. A los 30 Nietto, arquero de Newell’s, le detiene el penal a Hayes y el rebote a Blanco. A los 31, es su compañero Badalini el que permite el lucimiento del portero Díaz y el rebote lo manda por sobre el travesaño Saruppo. A los 38 años, en pleno partido Zenón cambia de lugar con su sobrino, Octavio. Ataja durante unos minutos, tal como se lo habia propuesto Miguel Greeen años antes, es su último partido. El partido, jugado ante 6 mil espectadores, terminó igualado en 2 goles.

En 1921 pasó a Central Córdoba, ya que al haberse desafiliado Rosario Central de la Liga Rosarina, Díaz necesitaba estar fichado en un club que sí lo estuviera para poder seguir jugando en la Selección Argentina. Central obtuvo el campeonato de la Asociación Amateurs Rosarina de Football en las ediciones de 1920 y 1921.
 
Copa Vila 1919 (Liga Rosarina), 14 partidos.
Copa Competencia 1919, 4 partidos.
Copa Ibarguren 1919, 1 partido.
Copa Vila 1920 (Liga Rosarina), 8 partidos.
Asoc. Amateur 1920, 1 partido. Campeón.
Copa Vila 1923 (Liga Rosarina), 1 partido. Campeón.
Copa Ibarguren 1923, 1 partido.
Copa Vila 1924 (Liga Rosarina), 13 partidos.
Copa Vila 1925 (Liga Rosarina), 7 partidos.
Copa Estímulo 1925 (Liga Rosarina), 2 partidos.
Copa Vila 1926 (Liga Rosarina), 19 partidos.
Copa Vila 1927 (Liga Rosarina), 15 partidos. Campeón.
Copa Vila 1928 (Liga Rosarina), 9 partidos. Campeón.
Copa Vila 1929 (Liga Rosarina), 11 partidos.
Copa Vila 1930 (Liga Rosarina), 11 partidos. Campeón.
Copa Vila 1931 (Liga Rosarina), 6 partidos.
Torneo Molinas 1931 (A.R.F.). 5 partidos.
128 partidos (123 partidos en el período amateur, 5 partidos en el profesional).

Un domingo de 1926 Central se enfrentaba a Nacional. Octavio venía de jugar el Sudamericano y su presencia era muy esperada por los concurrentes. Pero Central debió comenzar el partido con 10 jugadores y con Luis Indaco al arco. Díaz no había llegado. De pronto, entró corriendo. Sin tiempo para cambiarse se sacó los pantalones y se paro debajo del arco, en zapatos y calzoncillos. Central ganó el partido 4–1.

Fue seleccionado varia veces en la Liga Rosarina. Alcanzó el título de campeón argentino ganando la final contra los tucumanos 2 a 1 en un memorable partido disputado en cancha de River el 15 de octubre de 1929. 
- ¡Rosario, cuna de campeones…! Es el grito de victoria que lanzo al terminar el partido. Osvaldo Albertelli, secretario de redacción de Diario Crónica, recordaba de aquel partido: “El vozarrón de Octavio Díaz lo escuchábamos desde la tribuna de madera de River”.

Integró el equipo de Boca Juniors que en 1925 realizó la gira por varias naciones de Europa. Jugó 6 partidos.

Debutó en la en la Sel. Nacional, donde jugó 11 partidos, vs. Uruguay, por la Copa de Honor (Urug.). Uruguay ganó 2–1 con goles de H. Scarone y de Romano, en el Parque Peryera de Montevideo el 18 de julio de 1920. El arbitro del encuentro fue M. Apestegui.
Uruguay: Legnazzi; Benincasa y Fogliono; Ruotta, Delgado y Rávera; Somma, H. Scarone, Piendibene, Romano y Cámpolo.
Argentina: O. Díaz; Presta y A. Celli; Ballart, Saccarello y Scolfano; Calomino, Libonatti, Lucarelli , Echeverrría y Calandra.

Jugó el Sudamericano de 1926 que se disputo en Santiago de Chile, donde fue el arquero titular en los 4 partidos del torneo.

Campeón Sudamericano en Lima en 1927, jugó 2 partidos (v. Bolivia y v. Uruguay).

El Gráfico nro. 439.

Fue el arquero que disputó el 1º partido de la Sel. Argentina en suelo europeo cuando, rumbo a los Juegos Olímpicos de Amsterdam, el 1º de abril de 1928 enfrentó en Lisboa (Estadio Lumiar) a Portugal siendo 0–0 el resultado del partido. Saúl Calandra y Natalio Perinetti erraron sendos penales, el arquero lusitano contuvo el penal de Calandra. El juez del partido fue L. Martínez.
Portugal: Rosquette; Carlos Alves y Vieira; Oliveira, Serra Moura y De Matos; Mota, Dos Santos, Pepe, Silva y Martins (Ramos).
Argentina: O. Díaz; Bidoglio y Paternoster; Médici, Calandra y Orlandini; N. Perinetti, Ochoa, Taraconi, R. Cherro y Orsi.

Fue arbitro de un amistoso jugado por la Selección Olímpica en abril de 1928 ante el Athletic Club madrileño (2–0).

Integró la Sel. Nacional en oportunidad de desarrollarse los IX Juegos Olímpicos celebradas en la ciudad de Ámsterdam, obteniendo la medalla de plata. Jugó 1 partido, v. Egipto (6–0). 1º arquero en atajar un penal en Juegos Olímpicos (a Ali El Hassany).

Integró como 3º arquero la Sel. Nacional que participó del Mundial de 1930, aunque no estuvo en el plantel (fue castigado por liderar una huelga de jugadores en Rosario). Los arqueros que jugaron en el Mundial fueron: Ángel Bossio de Talleres R.E. y Juan Botasso de Argentino de Quilmes.

El Campeonato de Primera División de 1932 dejó inscripto a Atlanta en varios récords históricos. En primer lugar, utilizó durante los 34 partidos a 60 jugadores. Entre los 9 arqueros contratados ese año estaba Octavio Díaz, que debuto en el bohemio en la fecha nº 7 vs. Estudiantes. Atlanta perdió 2–0 jugando de local en la cancha de River (1/5/1932. Atlanta 0 v. Estudiantes de La Plata 2 (Alberto Zozaya 2)).

Octavio pese a sus triunfos se seguía sintiendo discípulo de Serapio Acosta: “Por los cuatro rumbos que me llevo el fútbol si habré visto arqueros maravillosos: Ritcher, Isola, Tesorieri, Colombo, Araya, Gerónimo Díaz, el brasileño Kunz, el uruguayo Mazzalli, el chileno Guerrero y el divino Zamora. Todos extraordinarios, pero ninguno alcanzó el nivel del mi viejo maestro. Amalgama de instinto, ubicuidad asombrosa, nervios de acero y vista de lince daban cuerpo a la perfección al servicio de espectáculo deportivo desde su puesto de guardavallas. Jamás vi nada igual”

Apiladas de Borocotó (El Gráfico, 1ra. Entrega 1932)
Un recuerdo
Hace algunos años, cuando Rosario se clasificaba campeón argentino en la cancha de River Plate, el negro Octavo Díaz, levantado los brazos al cielo, exclamó frente a la tribuna oficial: ¡Rosario!…¡Cuna de campeones!
Un par de meses atrás, debutó con Atlanta en la misma cancha. El público lo aplaudió al terminar el partido. Aplaudió el recuerdo, no esa actuación. El goalkeeper se creyó en el derecho de agradecer la emoción que gustaba y en el mismo lugar de antes, frente a la misma oficial, levantando los brazos, igual que antes, dijo: Gracias, público de Buenos Aires. Rosario es muy ingrata.

Fuentes: “De Rosario y de Central”. Jorge Brisaboa. “Rosario historias de aquí a la vuelta”. Fas. Nº 2 “Los orígenes del fútbol”, Andrés Bossio,
“Rosario Biográfico”, Ed. Tradiciones Argentinas. Revista “Fútbol Historia y Estadística”. Quien es quien en la Selección Argentina, Julio Macías. Historia de Rosario Central (RR ediciones). Historia del fútbol rosarino. As. RSSSF. Revista Cincuentenario C.A.R.C. El Gráfico 90 años. Historia en Azul y Amarillo, La Capital. Clarín.

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