UNA AVENTURA LLAMADA CUERICÍ
Por petición de Lauris hoy me toca escribir acerca de esta historia que llamaré Cuericí.
5 meses después me siento frente a la computadora tratando de resumir los sentimientos y las anécdotas vividas, después de tanto tiempo aun me cuesta relatar la historia, creo que solo las personas que vivimos la experiencia entenderían la plenitud de cada párrafo.
Hay una frase de Gabriel Garcia Marquez que dice: “La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda, y cómo la recuerda para contarla…. ” Para mi la frase es muy cierta y de esa manera contaré la aventura porque aunque no lo crean después de tantas cosas vividas uno solo guarda algunos recuerdos con claridad, otros no tan claros.
Lo que inició como un entrenamiento para subir al cerro Chirripó en enero del 2014 terminó como la mejor lección de vida, la mejor muestra de amistad y compañerismo.
Entramos a la montaña queriendo entrenar nuestro cuerpo y al final salimos con una fuerza interior aun mayor con una valentía que jamás pensamos tener. Pasamos 5 días en la montaña 3 de ellos perdidos ,caminando unas 8 o 10 horas por día, con limitaciones de agua y alimentos.
Pedro Algorta sobreviviente a la tragedia de los Andes dijo en una conferencia: “Nosotros no volvíamos de la muerte volvíamos de la vida, de vivir muy bajito, de haber estado en una situación muy limite” , exactamente así estábamos nosotros viviendo bajito durmiendo entre los bosques, debajo de piedras , pero eso nos enseñó a valorar más la vida a disfrutar de algo tan elemental como el agua y agradecer todas las miles de bendiciones diarias que recibimos , que aquí “afuera” ni valoramos.
Hmmm un recuerdo Fuerte? No los llamaría fuertes sino significantes recuerdos que forman la mejor parte de la historia.
Recuerdo el mejor atardecer que he visto hasta ahora un color naranja radiante que penetraba la piel, esa noche al dormir abrir la ventana de la tienda y ver miles de estrellas en el firmamento, nunca había visto tantas y compartir esa imagen con la persona que hoy forma parte importante de mi vida: mi novia, mi pitta. Recuerdo dormir en un bosque de bambú acompañado de un viento cruzando el bosque, el sonido de las ramas parecía como si estuviera durmiendo a la orilla del mar, el compartir un chocolate que nos dió Lauris como cena del 31 de diciembre, la sensación inexplicable de sed , recibir el nuevo año en la tienda de campaña, tomar un baño después de 5 días en un rio riquísimo, el almuerzo en soda Marin, y luego las muestras de afecto y preocupación de los familiares y amigos del club a los cuales les voy a estar eternamente agradecido.
Y eso es lo que recuerdo, porque al final creo que la vida se puede parecer un poco a la experiencia de estar en la montaña, pueden haber espinas, golpes que dejan moretes y raspones , piedras incomodas, momentos en los cuales parece no haber sendero a ninguna parte ni agua cerca ,pero está nosotros buscarlo y no darnos nunca por vencido. Después en la memoria solo se guardan los momentos más bellos y esos son los que viven con nosotros para siempre.
De las espinas y raspones….. ?? ahhh de esos ya no hay ninguna cicatriz.